Las Vespas han invadido el Recinto Ferial de la mano de los miembros del Club Vespas y Motos Clásicas de Albacete. Durante los días de Feria, el club aprovecha para sacar a la calle y lucir estas joyas de dos ruedas por diferentes rincones de la ciudad, haciendo una parada obligatoria en el Recinto Ferial.
La pasión por el motor, y en concreto por las clásicas Vespas, ha unido a los componentes de este club motero de Albacete, que aprovecha la Feria de Albacete para pasear sobre ruedas y lucir estas motos, que son unas verdaderas joyas.

Así, cada día llegan hasta El Molino de la Feria estas motos clásicas de la mano de este club de Albacete bajo la atenta mirada de albaceteños y visitantes que hacen una parada para observar estas joyas sobre ruedas.
Las Vespas toman el Molino de la Feria
La asociación nació “como un grupo de amigos que salían con sus motos a almorzar y a hacer una pequeña rutita”, tal y como explica Rafa Román, secretario del Club Vespas y Motos Clásicas de Albacete, que señala que “nuestra idea era agrupar a todas las personas que tengan tanto Vespas como motos clásicas que tengan más de 25 años, para hacer salidas y concentraciones a nivel nacional”. Y así, este club ya lleva miles de kilómetros sobre ruedas.

Aunque “no son motos que alcancen velocidades muy altas, siempre hacemos rutas. Una de nuestras favoritas es por la Ribera del Júcar, que es una zona muy vistosa”, sostiene. Eso sí, este club no se pierde ni una jornada de la Feria de Albacete, y todos los días llevan a cabo una pequeña ruta por la ciudad que culmina con una parada en el Molino de la Feria, que despierta la curiosidad de albaceteños y visitantes, dejando una estampa muy especial. Además, también “hacemos paradas en sitios emblemáticos de la ciudad”, indica.

Pero su actividad no termina ahí, ya que este club saca sus Vespas tanto los fines de semana como durante la semana. “Siempre hacemos una ruta más corta y luego el finde una más larga”, explica, y añade que “hemos recorrido toda la provincia de Albacete y provincias colindantes como Cuenca, Ciudad Real o Jaén”.

Pasión por las Vespas en Albacete
En el caso de Rafael Román, su pasión por las Vespas viene de hace muchos años. “Mi padre tenía una Vespa cuando era pequeña y me encantaba, recuerdo que me subía y le decía que cuando me llegasen los pies al suelo la podría coger”, comparte Román, que añade que “cuando pude conducir esa Vespa mi padre la vendió y no pude recuperarla”.

Pero las ganas de Rafael continuaron intactas, por lo que terminó adquiriendo una Vespa. “Durante mucho tiempo no conocía a nadie relacionado con las motos, y un día vi un grupo y les pregunté”, sostiene, y desde entonces hasta hoy.

El “alma máter” del club
Sobre este tipo de motos, explica que “tienen una ingeniería excelente y no suelen dar muchos problemas, aunque siempre tratamos de cuidarlas y tenerlas en las mejores condiciones posibles”, y señala que “la Vespa está muy cotizada hoy en día”. Del mismo modo, indica que es una moto que “no pasa de moda”.

Además, explica que “el alma mater del club era Bienvenido, que nos dejó hace poco”, y señala que “era la personas que más sabía de esto, acudíamos siempre a él para cualquier cosa”.

Cada tarde de Feria los miembros del Club Vespas y Motos Clásicas invaden El Molino de la Feria con sus Vespas, aprovechando la ocasión para lucir estas joyas sobre ruedas, bajo la atenta mirada de albaceteños y visitantes.




















// Fotos: Miguel Ángel Romero //


