Albacete ha sido el escenario de un hecho extraordinario y es que ¿se imaginan lo que es ver en nuestro territorio varios ejemplares de una especie avícola que lleva extinta en Europa más de tres siglos? . El hecho es tan fuera de lo común que, para que se hagan una idea, se trata de una especie En Peligro Crítico (UICN) y Regionalmente Extinta en España (Libro Rojo 2021). Por ello, sin duda, este avistamiento es un Un hecho extraordinario para la para la biodiversidad de nuestra provincia y nuestra región.
Así las cosas, los agentes medioambientales de Albacete han registrado en los últimos días el paso de varios ejemplares de ibis eremita (Geronticus eremita), una de las aves más amenazadas del planeta y catalogada en peligro crítico de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

En el marco de su migración desde Centroeuropa hasta la provincia de Cádiz, los técnicos rescataron y liberaron a un ejemplar que había resultado herido tras enredarse una pata en unas cuerdas agrícolas. El ave, conocida como Catán dentro del programa de seguimiento europeo, fue atendida en el centro de recuperación de fauna silvestre de Albacete y pudo continuar su viaje al día siguiente.

Según explicó el coordinador provincial de agentes medioambientales, Juan Carlos Esparcia, la especie desapareció de Europa en el siglo XVIII, aunque hasta entonces había tenido presencia en regiones mediterráneas y centroeuropeas. Actualmente solo sobrevive en estado silvestre en colonias muy localizadas del sureste de Marruecos y en Siria, lo que convierte cada avistamiento en la península en un acontecimiento de gran relevancia para la conservación.
Observados en Albacete
Los ejemplares observados en Albacete forman parte del proyecto LIFE «The Northern Bald Ibis», puesto en marcha en 2008 para recuperar la especie mediante la cría en cautividad y la reintroducción en países como Austria, Alemania y España. Las aves, equipadas con anillas de colores y dispositivos GPS, atraviesan la península en su migración y encuentran en las zonas agrícolas de regadío un hábitat temporal rico en insectos y otros invertebrados de los que se alimentan.

En la provincia manchega se han avistado en los últimos días hasta cinco ibis eremita anillados, además de pequeños grupos en jornadas previas. Estos individuos conviven durante su estancia con rapaces como el aguilucho lagunero, el ratonero o con aves esteparias características del paisaje agrario.
El ibis eremita, de plumaje negro con irisaciones metálicas y una inconfundible cabeza desnuda de color rojizo coronada por un penacho de plumas, alcanza unos 70–80 centímetros de longitud y más de un metro de envergadura. Su dieta se compone principalmente de insectos, pequeños reptiles y otros invertebrados.

La reproducción de la especie se concentra hoy en colonias monitorizadas: en la región atlántica de Marruecos quedan menos de 300 parejas en libertad, mientras que en Cádiz el programa de reintroducción consigue liberar cada año entre 50 y 60 ejemplares nacidos en cautividad.
Verlos en Albacete es «una buena noticia»
“Su presencia en Albacete es una buena noticia que demuestra que el proyecto de recuperación funciona y que es posible devolver a Europa una especie extinguida hace más de tres siglos”, subrayó Esparcia.





