Con solo un punto de doce posibles y 13 goles encajados en cuatro partidos, el Albacete Balompié es el conjunto más goleado de la categoría y ocupa puestos de descenso a Primera RFEF. La fragilidad defensiva es evidente y se ha convertido en el gran lastre de un equipo que, pese a marcar en todos sus encuentros, es incapaz de sostener los resultados.
Jornada a jornada, una sangría
El mal arranque comenzó con el empate a cuatro en Almería (4-4), un partido loco que ya dejó al descubierto las costuras de la zaga manchega. En la segunda jornada, el Racing de Santander asaltó el Carlos Belmonte (2-3), mientras que en la tercera fue el Cádiz quien se impuso 2-1 en el Nuevo Mirandilla. La puntilla llegó este viernes con la contundente derrota ante el Mirandés (1-4), un resultado que hizo estallar la paciencia de la afición.
Descompensado y sin referencias
El Alba muestra un desequilibrio preocupante: marca, pero encaja demasiado. A ello se suma la decepción por la ausencia del fichaje estrella, Vallejo, al que los aficionados apenas vieron en la primera jornada por televisión y que desde entonces no ha vuelto a aparecer sobre el césped. En Albacete capital el aficionado solo se le ha visto con la elástica del primer equipo en la marquesina de la Posada del Rosario. El club no ha enviado parte médico alguno, pero no hay que ser un lince para saber que está lesionado y que no juega al haber sentido unas molestias musculares en un entrenamiento. Quizá haya que pedir al Albacete la misma profusión en detalles en los comunicados de partes médicos que tras recibir sentencias condenatorias.
El Belmonte, en estado de alarma
La goleada sufrida frente al Mirandés encendió todas las alarmas. La sensación en el estadio fue la de presenciar un duelo entre equipos de categorías distintas, con un Albacete impotente y superado en todas las facetas del juego. La grada, acostumbrada a sufrir, expresó su descontento con fuerza.
El banquillo, bajo presión
Las miradas se dirigen ahora al técnico Alberto González y a su cuerpo técnico. El entrenador andaluz cuenta con un crédito cada vez más reducido, mientras las continuas lesiones vuelven a poner en entredicho el trabajo del preparador físico. Además, las últimas declaraciones de Alberto, señalando indirectamente a jugadores, han generado malestar y la sensación de que podría estar perdiendo el control del vestuario.
Septiembre, mes decisivo
Los próximos partidos serán determinantes para el futuro inmediato del banquillo. Aunque la actual propiedad no acostumbra a destituir entrenadores a las primeras de cambio, la continuidad del técnico dependerá en gran medida de los próximos tres resultados ante Zaragoza, Valladolid y Sporting de Gijón. La paciencia de la afición está agotada y septiembre puede marcar un antes y un después en la temporada del Albacete Balompié. Si el Alba no cambia el rumbo, no llegará con vida al mercado invernal.

