Apenas quedan 24 horas para que arranque la Cabalgata de Apertura de la Feria de Albacete. Los albaceteños ultiman detalles de cara a la gran cita y se nota en el ambiente que el verano ha llegado a su fin y los vecinos de la ciudad han vuelto a casa. En menos de 24 horas, estas calles, que ya huelen a Feria, y que ahora están vacías y por las que todavía circulan los coches, estarán llenas de albaceteños cuando al fondo de la Calle Ancha se escuchará el primer “¡Navajicas de Albacete!”, que romperá el silencio dentro del bullicio previo a la Cabalgata.
En la tarde del 7 de septiembre, centenares de albaceteños esperan con una mezcla entre ilusión y nerviosismo el comienzo de la Cabalgata de Apertura que da comienzo oficialmente a la Feria de Albacete. En la calle, infinitas hileras de sillas con mayores y pequeños que esperan impacientes el arranque de nuestra esperada Feria mientras se siente el bullicio propio del ‘olor a Feria’ en las calles.

Tras unos minutos, a lo lejos ya se escuchan tres palabras que hacen verdaderamente felices a los albaceteños:“¡Navajicas de Albacete!”. Es el grito de la primera persona que encabeza la Cabalgata de la Feria de Albacete. El grito del cuchillero de Albacete. El que homenajea a aquellos mochileros que se ganaban la vida vendiendo ‘navajicas’ de Albacete y que son todo un emblema de la ciudad, su gente, y que han hecho que a la ciudad se la reconozca en cualquier rincón del mundo por sus cuchillos y navajas, que forman parte de nuestra historia y nuestra esencia.

El primer grito de “¡Navajicas de Albacete!” con el cuchillero encabezando desde la Punta del Parque una fila infinita de albaceteños impacientes e ilusionados por disfrutar de su Feria y dispuestos a llenar las calles de Albacete de alegría y música, es esa primera señal de que ahora sí, arranca la Feria de Albacete. Una Feria que comenzó la cuenta atrás el mismo día que se cerró la Puerta de Hierros de la anterior. Un grito que deja patente que Albacete está en plena Feria y que arrancan los diez días más intensos y esperados por los vecinos de Albacete. Así, en menos de 24 horas, muchos corazones se pararán por un segundo al oír ese “¡Navajicas de Albacete!”.

El cuchillero de Albacete
La voz que grita “¡Navajicas de Albacete!” es la de Ángel Escot, un vecino de Albacete que año tras año encabeza la Cabalgata de la Feria y que se ha convertido en un emblema de la misma. De hecho, entre el bullicio previo a la Cabalgata, la voz de Ángel con sus ‘navajicas’ de Albacete invade toda la calle a la vez que pone los pelos de punta de los albaceteños, que son conscientes de lo que ese grito implica, y es que ahora sí que sí, Albacete huele a Feria.

Para los vecinos de Albacete ese grito, ese “¡Navajicas de Albacete!”, es la confirmación de que Albacete entra en sus días grandes. Por este motivo, la imagen de Ángel Escot con su mochila repleta de navajas y su inconfundible voz, encabezando la Cabalgata desde la Punta del Parque para entrar en Tesifonte Gallego y recorrer así la Calle Ancha es una imagen grabada en la retina de cientos de albaceteños.

Ángel Escot es uno de esos fieles albaceteños a la Cabalgata de Apertura desde “hace más de 30 años, y las últimas Ferias he salido de mochilero”, explica a El Digital de Albacete, y asegura que “estos últimos años creímos conveniente hacer un homenaje a los mochileros de Albacete y a esa gente que iba vendiendo navajas en las estaciones de autobuses y trenes”. “Tenía claro que quería ponerme el traje de mochilero para homenajear a estas personas”, subraya.

“¡Navajicas de Albacete!”
Al grito de “¡Navajicas de Albacete!”, Ángel Escot recorre las principales calles de Albacete abriendo paso a centenares de albaceteños en una Cabalgata en la que todo es música, manchegos y alegría. “Es el grito que tengo para que la gente sepa que empieza la Feria y que viene con esa representación de los mochileros que en su día estaban ahí, y una tradición que no debe morir nunca porque es parte de nuestra esencia”, señala.

Una tradición que vive en la voz de Ángel y que está presente cada 7 de septiembre, abriendo paso a una enorme comitiva. “Para mí es un orgullo poder abrir la Feria así, con más de 100 asociaciones detrás, con las charangas, con las carrozas y acompañado de los Gigantes y Cabezudos que me acompañan”, asegura, y subraya que “es un orgullo grandísimo poder representar a esos cuchilleros que vendían por las calles”.

La figura de Ángel Escot y todo lo que representa es un digno homenaje a todos los cuchilleros de Albacete. “El navajero es una representación de la artesanía de las navajas de Albacete, por las que nos conocen en todo el mundo y que lleva asociado el nombre de Albacete”, asegura. Así, cargado con su inseparable mochila, repleta de navajas, y al grito de “¡Navajicas de Albacete!”, Escot recorre las principales calles de la ciudad en la Cabalgata con “mucho orgullo”, asegura, y manifiesta que “cuando llegamos ante la Puerta de Hierros y veo llegar a la Virgen y que la suben a su Capilla se me ponen los pelos de punta”. “Es un orgullo grandísimo abrir la Feria representando a los mochileros y poder abrirle paso a la Virgen de Los Llanos y a los albaceteños”, destaca.

El mochilero icónico de la Feria de Albacete
Lo cierto es que Ángel Escot no se viste de mochilero únicamente para el 7 de septiembre, sino que también lo hace en cada ocasión que así lo requiere. Junto al Club Campista de Aguas Nuevas “solemos visitar numerosos lugares de España y también de Francia y Portugal”, indica, y señala que “siempre hacemos un desfile con trajes típicos regionales y me visto de cuchillero allá por donde vamos”. “La figura del mochilero surgió en el siglo XVIII y estuvieron presentes hasta finales del siglo XIX”, explica Escot, que indica que “el último mochilero llegó hasta cerca de 1990”, comparte.

Ángel Escot no pierde detalle del traje de mochilero. Desde su icónica mochila, en la que lleva numerosas navajas de su propia colección y que pesa alrededor de “18 kilos”, como indica Escot, pasando por su emblemático pañuelo que cubre la mochila hasta su icónico bigote que se deja crecer especialmente de cara al 7 de septiembre, aunque confiesa que “este año se me ha olvidado dejármelo”.

Y como buen mochilero de corazón, Ángel Escot guarda una gran colección de navajas que ronda “las 100 navajitas”, explica, y manifiesta que “cuchillero no soy, pero coleccionista sí, me gustan muchísimo y en Feria siempre cae alguna navaja para la colección”. Unas navajas que luego luce en su traje en Feria. Y es que Escot no falla con la tradición de ‘feriarse’, normalmente una navaja. “Vivo la Feria con mucho orgullo”, sostiene, y explica que “siempre paso a por un chorimorci, un Miguelito y por supuesto una sidra, luego caen los cafés y algún vino de ‘La Burrica’”. Además, explica que “todos los años voy a alguna corrida de toros y algún concierto; un poquito de todo”. Y es que como buen albaceteño, Escot es “muy feriante, aunque antes más que ahora porque con los años cambian las cosas”.

Del mismo modo, el mochilero aprovecha la ocasión para desear “una Feliz Feria a los albaceteños y a los que nos visiten”, y asegura que “tenemos la mejor Feria del Mundo, no se puede decir que hay Feria mejor que la nuestra”.

En menos de 24 horas, las calles de Albacete dejarán a un lado esa rutina para dar paso a los diez días más esperados del año en Albacete. En unas horas el tráfico se parará para que los albaceteños invadan las calles de la ciudad ataviados con sus trajes de manchegos. Delante de ellos, solo la voz de Ángel Escot, al grito de “¡Navajicas de Albacete!” romperá el silencio del bullicio previo a la Cabalgata. En unas horas será el mochilero de Albacete el que gire por la esquina de la Plaza Gabriel Lodares para encabezar una gigantesca comitiva compuesta por una larguísima hilera de manchegos, a la que el mochilero irá abriendo paso. Tras él, centenares de albaceteños ilusionados ante la llegada de su Feria y dispuestos a disfrutar de ese ambiente que caracteriza a la Feria de Albacete, abierto y hospitalario, que volverá a reunir a los albaceteños en nuestro sitio favorito del mundo.



































// Foto: Miguel Ángel Romero //


