Muchos albaceteños recordarán a aquellos cuatro amigos subidos a una bicicleta muy peculiar, en ocasiones vestidos de manchegos, recorriendo las calles de la ciudad sobre ruedas en la Cabalgata de Apertura de la Feria de Albacete. Una imagen de la que fueron testigos numerosos vecinos de la capital albaceteña en la década de los años 80 y que despertaba curiosidad entre los allí presentes.
Así, estos cuatro amigos, unidos por su pasión por la mecánica y por su talento, fabricaron esta larga bicicleta de cuatro asientos, en la que salían cada 7 de septiembre bajo la atenta mirada de los vecinos de Albacete, que no perdían detalle de aquella curiosa bicicleta, que por entonces era toda una novedad.
Aquella bicicleta, y la simpatía de estos albaceteños sobre ruedas sacaba sonrisas a los asistentes a la Cabalgata, que miraban curiosos debido a la originalidad de esta peculiar bici, que acaparaba todas las miradas.

A la Cabalgata de la Feria de Albacete sobre ruedas
Lo más curioso de aquella peculiar bicicleta es que fue el resultado de las manos de cuatro amigos de Albacete, que unieron esfuerzos para construirla con sus propias manos. Uno de ellos, Pedro Herrero Garví, mecánico de profesión, que junto a sus amigos, también relacionados con el mundo de la mecánica y los coches, se propusieron llevar a cabo este proyecto, que asombraba año tras año en la Cabalgata de Apertura de la Feria de Albacete, no solo por la bicicleta en sí, sino también por su coordinación a la hora de pedalear.
Enrique Galdanez, sobrino de Pedro Herrero, uno de los albaceteños que hizo con sus propias manos esta bicicleta, era mecánico de profesión, y aportó sus conocimientos y su talento con las manos para este proyecto tan particular, tal y como recuerda Enrique Galdanez.

Así, señala que “junto con tres amigos más, se pusieron manos a la obra y propusieron la idea de realizar una bicicleta en la que los cuatro pudiesen pedalear juntos”. Y de la manera más espontánea, decidieron aprovechar esta bicicleta para recorrer las calles de Albacete sobre ruedas en uno de los días más importantes que vive Albacete cada año.
Cuatro amigos y una peculiar bicicleta en Albacete
De este modo, cada uno de los componentes puso su granito de arena. Así, Pedro Herrero, como era mecánico de profesión “se encargó de todo lo relacionado con su ámbito, y le puso la instalación eléctrica, ya que la bicicleta llevaba batería y también frenos con luces e intermitentes”, señala Galdanez, que añade que “la bicicleta llevaba hasta un radio cassette de los antiguos, que iba con cintas, y llevaba hasta música y una bocina”.
Una idea “muy original y muy casera” para salir en la Cabalgata de Apertura de la Feria de Albacete, que llamaba la atención de todos aquellos que se encontraban a su paso. “Era una novedad porque ese tipo de bicicletas en España no se conocían y decidieron hacerla ellos por su cuenta porque entonces no estaban a la venta”, sostiene Enrique Galdadez.

Del mismo modo, Enrique explica que “cada uno puso lo que sabía sobre su rama y salió esta bicicleta para cuatro personas”. Más tarde, y de cara a la Cabalgata “se buscaron su atuendo y se vestían todos iguales”, manifiesta. De hecho, algunos albaceteños los recordarán así vestidos sobre ruedas.
A día de hoy, algunos de los componentes de la bicicleta más peculiar del Albacete de los años 80 ya no están, pero su legado, su originalidad y su sonrisa continúa presente en muchos corazones de los vecinos de Albacete, que todavía recuerdan a estos amigos sobre ruedas en la cita más esperada de la Feria de Albacete.


