El presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha denunciado este viernes a las puertas del Hospital General Universitario de Ciudad Real el «grave deterioro» de la sanidad regional bajo la gestión de Emiliano García-Page y ha exigido la puesta en marcha de un plan de choque con cinco medidas «urgentes», entre ellas la implantación de la carrera profesional sanitaria y la reducción de las listas de espera.
Acompañado por el alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares; y el presidente de la Diputación, Miguel Ángel Valverde; Núñez ha asegurado que la gestión del Gobierno autonómico «perjudica gravemente la salud de los castellanomanchegos» tras una década en el poder.
El líder ‘popular’ ha condenado el aumento de agresiones a profesionales sanitarios en hospitales y centros de salud de la región y ha reprochado al Ejecutivo autonómico su «inacción» en este ámbito.
«El Gobierno de Page no ha tomado ni una sola medida para garantizar la seguridad de sus sanitarios», ha afirmado, al tiempo que ha reclamado un plan específico de seguridad y salud laboral.
Núñez también ha advertido de que Castilla-La Mancha atraviesa «el peor momento de listas de espera de su historia», con demoras de semanas para consultas de atención primaria y retrasos en operaciones y pruebas diagnósticas.
Según ha denunciado, este «colapso» se agrava con consultorios cerrados durante el verano y citas de hasta 20 días para ser atendido por un médico de familia.
El presidente del PP ha criticado, asimismo, la ausencia de la carrera profesional para los sanitarios de la región, que son «los únicos en toda España que carecen de este reconocimiento», lo que, en su opinión, provoca la marcha de profesionales a comunidades limítrofes.
Además, ha alertado de la «obsolescencia» de la atención primaria y ha reclamado su modernización con más medios técnicos y humanos para evitar el colapso hospitalario.
En este contexto, Núñez ha exigido que los próximos presupuestos autonómicos incluyan cinco medidas «prioritarias»: la carrera profesional sanitaria, un plan de choque para reducir a cero las listas de espera, un plan de seguridad laboral para prevenir agresiones, la modernización de la atención primaria y la estabilización de plazas.
«Si Page presume de tener los mejores presupuestos de la historia, que empiece por invertir en sanidad pública», ha reclamado el presiente del PP, quien ha avanzado que estas propuestas se presentarán como enmiendas y ha prometido que, si alcanza la presidencia de la Junta, se convertirán en medidas de gobierno.
Por su parte, el presidente provincial del PP en Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde, ha resaltado que «la sanidad es un servicio básico y esencial que se ha visto gravemente deteriorado» y ha mostrado su solidaridad con los profesionales que han sufrido agresiones.
Valverde ha asegurado que los retrasos, la falta de personal y las deficiencias en la atención no son responsabilidad de los sanitarios, «sino de un Gobierno regional que no ha sabido gestionar».
Además, ha denunciado que «los ciudadanos llevan meses esperando citas médicas, operaciones o pruebas diagnósticas, mientras Page ha estado de vacaciones en agosto, ajeno a los problemas reales».
En la misma línea, el alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, ha señalado que la situación sanitaria ha alcanzado «un nivel peligrosísimo» y ha lamentado que solo en agosto «se ha superado ya el número de agresiones a sanitarios registradas en todo 2024».
El regidor municipal ha afirmado que el Ayuntamiento recibe cada vez más quejas de vecinos «desesperados por la falta de atención, los retrasos y las suspensiones de operaciones» y ha pedido a la Junta «que deje de mirar hacia otro lado y escuche a los profesionales, sindicatos y pacientes, que claman por soluciones urgentes».
El PSOE de Castilla-La Mancha dice que «choca» que el PP hable de sanidad porque cuando la gestionó fue un «desastre»
El Partido Socialista de Castilla-La Mancha ha afirmado este viernes que «choca» que el PP regional hable de sanidad porque cuando gestionó la comunidad autónoma durante la legislatura de 2011 a 2015 fue un «desastre».
Así lo ha manifestado a preguntas de los periodistas en una rueda de prensa el secretario de Análisis y Estudios Estratégicos del PSOE de Castilla-La Mancha, Fernando Mora, después de las críticas del presidente del PP regional, Paco Núñez, quien ha pedido, entre otras cosas, un plan de choque para las listas de espera y la recuperación de la carrera sanitaria.
Mora ha incidido en que las listas de espera y la situación de la sanidad «nunca fue peor» que cuando gobernó el PP, años en los que ha dicho que su plan de choque fue «mandar a los enfermos a operarse a Madrid».
Asimismo, ha apuntado que la sanidad tiene sus problemas pero ha defendido que el Gobierno regional busca soluciones con la contratación de profesionales sanitarios y la mejora de las infraestructuras o de la tecnología. «A nadie le falta atención sanitaria, otra cosa es que haya demoras», ha apostillado.
Por otro lado, también a preguntas de los medios de comunicación, el dirigente socialista se ha referido a las críticas del PP a la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, por su ausencia en los incendios forestales de este verano, a la que ha llegado a tildar de «consejera de moqueta».
En este sentido, Mora ha lamentado que cuando el PP «se suma al populismo, vale cualquier cosa», al tiempo que ha afirmado que «esto no es una cuestión de moquetas sino de eficacia» y ha añadido que, en todo caso, critican que «si no te desplazas, pisas moqueta; y si vas, vas a hacerte la foto».
En otro orden de asuntos, en cuanto al reparto de menores migrantes, Mora ha manifestado que la voluntad del Ejecutivo autonómico es ser «solidario» y estar dispuesto a acatar las decisiones que se tomen a nivel nacional, pero ha agregado que «eso no quita que exija al Gobierno de España la financiación adecuada».
Además, Mora se ha mostrado «optimista» de cara al inicio del nuevo curso político por los buenos datos económicos que cosecha la comunidad autónoma y por la estabilidad que hay en Castilla-La Mancha en comparación con el ambiente «caldeado» por la forma de hacer política a nivel nacional.