LA REVOLERA | Cuando rezar se convierte en noticia

Artículo de opinión de Ángel Calamardo

Me ha parecido que desde el grupo socialista del Ayuntamiento de Albacete se ha hecho un ataque furibundo al transporte público de los autobuses de Albacete. Además, lo ha protagonizado el portavoz del grupo, el concejal José González. La crítica es al servicio, pero incidiendo en la “dejadez del alcalde”, según el concejal. Todos los dardos van siempre dirigidos a la misma persona, para eso es el alcalde ¿no? Para el grupo socialista se ha convertido en: “un servicio obsoleto, ineficiente y deteriorado”. Ha debido cambiar mucho el servicio, en poco tiempo, entiendo que será igual de bueno o de malo que en la época pasada de gobierno socialista y de sus socios. He leído distintos comentarios a la información, he escuchado el testimonio del concejal González en la SER (Albacete) y no se perciben tantas quejas, como dicen desde el grupo socialista. Diré incluso que soy usuario del servicio de autobuses y me parece un servicio correcto, normal, quizás necesitará de mejoras indudablemente, como casi todo, pero no me parece que sea tan malo como se ha denunciado. Ahora bien, cualquier mejora que se introduzca será bienvenida y los usuarios lo agradeceremos.

La respuesta del PP, por parte de Paco Navarro (concejal) no se hizo esperar y creo que concreta bien lo que se dejó de hacer en otra época y ahora “cínicamente” se critica.

Hablando de socios del Gobierno municipal, en la pasada etapa, con Ciudadanos. Ahora mismo se hace necesario erradicar cualquier atisbo de una etapa nefasta para la política albaceteña en la que los del partido de Arrimadas, pactaron y pasó lo que pasó. Es tiempo pasado, pero la gente se acuerda y por eso cuando la ciudadanía tuvo la oportunidad de votar los apartó con virulencia, no dejando ni rastro. Por eso mismo, en todo lo que pueda recordarse de esa etapa, no solo hay que dejar de echarle cuentas, hay que erradicarlo, fundamentalmente porque así lo ha reclamado la gente. 

Vuelvo al asunto del Palacio de Congresos, que ya traté la semana pasada, para subrayar que en su momento se tomó una decisión necesaria, impulsada por el gobierno socialista de entonces, y que nadie cuestionó porque era una buena determinación. Ahora con la aparición de inconvenientes, es el actual equipo de gobierno del Partido Popular -con el alcalde a la cabeza- quien busca las soluciones. Y las está encontrando. Este no debería ser el momento para que los socialistas actuales en el Ayuntamiento cuestionen lo que se hizo entonces ni deslegitimen los esfuerzos que ahora se están realizando. Lo razonable sería, primero, informarse bien sobre cómo y por qué se tomó aquella decisión inicial, y segundo, colaborar en la búsqueda de soluciones en lugar de criticar por sistema. Es tiempo de responsabilidad, no de ataques vacíos. Informarse y documentarse son dos premisas que en política valen un potosí.  Criticar sin datos ni propuestas, no es oposición: es ruido.

El pasado jueves, la actualidad del día, desde la izquierda mediática, nos sorprendió con un escándalo de esos que se fabrican cuando no hay otra cosa de la que hablar: el caso Jumilla y el llamado “tufo antislámico” de PP y VOX por votar en contra de ceder espacios municipales para celebraciones religiosas musulmanas. Hay quien dice que no es eso lo que se votó. Todos en fila se fueron a montar la hoguera. En la SER lo vendieron como “la noticia política de la mañana”. Otros medios, en concreto una televisión (la Sexta) añadía: “en Génova se ponen de perfil”.  Entrevistaron a un político perdedor, ahora recolocado en el SENADO como Juan Espadas, y a Juana Guardiola, portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Jumilla, perdidisima la mujer, no las había visto más gordas. Así una hora y otra, se acabó la corrupción de un plumazo, Cerdán ya no está en la cárcel, Koldo parece haber sido canonizado, Ábalos rehabilitado sin penitencia y hasta Montoro ha salido de su escondite por la Castellana. Todo en orden. Pero lo de Jumilla, eso sí que es un drama nacional. A lo mejor, ahora, todo el mundo quiere que los polideportivos o los salones de actos se llenen de musulmanes para que celebren sus ritos. El viernes la delegada del Gobierno en Murcia era entrevistada en la SER y ella su obsesión era que el presidente López Miras estaba callado. Haga lo que haga, no acierta, seguro. Dijo que tenía los medios para actuar si pasaba como en Torre Pacheco. Todo un dislate. Pero si lo que ha sucedido es que el inmigrante magrebí detenido por la brutal paliza a un anciano quedó en libertad provisional. Esa es la preocupación de los ciudadanos de esta tierra y de la vecina Murcia, no si los musulmanes o cristianos tiene un lugar para rezar. 

A mí no me molesta ver a nadie rezando, mirando a La Meca o a donde les parezca. Pero que lo hagan en espacios apropiados, construidos por y para sus comunidades, como hace cualquier confesión religiosa. Yo les preguntaría a los ciudadanos de Jumilla, si quieren que les presten las instalaciones municipales para que hagan sus celebraciones y si a la Iglesia le parece bien, como me ha parecido leer, que les dejen la Almudena o la Iglesia Mayor de Santiago de la localidad de la noticia. Y si al PSOE también le parecen bien estas celebraciones que les dejen los salones de actos de los Ayuntamientos donde gobiernen. Aquí todos somos muy tolerantes, pero los queremos lejos, a los de los asentamientos, a lo musulmanes, a los temporeros; a todos los que malviven, al lado de nuestras casas no, cuanto más lejos mejor. ¡Cuánta falsedad, cuanta demagogia y cuanto embuste!

Qué me dicen del presidente de RTVE, lo que ha dicho al hablar de los buenos datos de audiencia del programa de Javier Ruiz, sin poner ni quitar ni una coma: “El éxito es como los pedos, a la gente le molesta cuando no es el suyo”. No se puede ser más soez, más palurdo y más vomitivo. Ya les digo yo que el periodista en cuestión es insoportable, también como Intxaurrondo estará bien pagado y se han echado al monte. La vuelta de la periodista vasca, ha sido para darle un hachazo a Feijóo. Uno más. De sus cuentas con Hacienda que han publicado algunos medios, ni habló. Todo bastante adulterado.

No solo las personas adultas son las que consiguen éxitos de cualquier tipo, hoy quiero fijarme en Adrián del Rey Prieto, que se ha proclamado subcampeón de España, categoría Sub-08 en el torneo nacional de ajedrez disputado el pasado mes en Don Benito (Badajoz). Hasta lo ha recibido el alcalde de Albacete en su despacho, como corresponde con un campeón tan brillante, perteneciente al Club de ajedrez Excalibur de Albacete. ¡Enhorabuena!

La ministra Diana Morant ha denunciado “una cacería inhumana” contra el excomisionado de la Dana que adornó su curriculum con méritos de farol. Curiosamente, su compañero de gabinete, Óscar Puente no dudó en practicar una cacería muy parecida -si es que así queremos llamarla- contra Noelia Núñez del PP.

Los títulos falsos no son asuntos íntimos: son trampas públicas. Contarlos no es cazar a nadie; es simplemente hacer periodismo.

Hace unos días, el subdelegado del Gobierno, Miguel Juan Espinosa, hizo un balance del impacto que están teniendo las políticas del Gobierno en la economía de esta tierra.  Incluso habló de la inversión del ejecutivo de España para la recuperación de Letur, cifra que alcanza los 25 millones de euros. Hablo de pensiones, de los 7.445 millones de euros de aportación del Gobierno a la Región. Se podrá criticar, discutir, decir que es poco, lo que sea, pero la respuesta que ha escuchado de dos parlamentarios nacionales del PP al respecto, me pareció pobre y con poco tino, al menos en los resúmenes que he visto por ahí, con poco eco, por cierto. Este último extremo tampoco dependerá de ellos, pero creo que en este caso un partido que es clara alternativa de gobierno, debe prepararse mejor estas convocatorias de prensa y no salir pidiéndole al subdelegado que hable de la corrupción. Es lo mismo que cuando desde el PSOE le piden al alcalde que hable de Montoro. La misma simpleza.

Dice el alcalde de Valdepeñas, histórico dirigente socialista sobre la relación PageSánchez que: “riñas de hermanos, que nadie meta la mano”. No es así, creo yo, serán dos puntos de vista distintos a la hora de afrontar la cuestión catalana, cesiones al independentismo, reparto justo de los dineros, etc., etc. La política no es cosa de hermanos, ni de primos, será de coherencia, justicia social y que los que salgan beneficiados sean los ciudadanos y no los hermanos o los primos. No verlo es querer mantenerse equidistante y eso es signo de otra cosa.

“La manipulación mediática hace más daño que la bomba atómica, porque destruye los cerebros”. (Noam Chomsky)

Ángel Calamardo

X: @AFCalamardo

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