Jesús Vergara Coy nació en 1895 en el seno de una humilde familia de Tobarra (Albacete). Hijo del jornalero Ramón Vergara y de Teresa Coy este tobarreño decidió abrazar la fe y seguir los pasos de Cristo, unos pasos que le llevaría al martirio.
El joven tobarreño decidió cursar sus primeros estudios eclesiásticos de Humanidades en el Seminario de Cuenca, formándose posteriormente en Teología en el Seminario de San Fulgencio en Murcia. Así, fue precisamente en Murcia donde finalmente Jesús Vergara Coy fue ordenado sacerdote allá por el año 1921.
La Santa Iglesia Catedral de Cartagena acogió la celebración de la Ordenación Sacerdotal del tobarreño. En concreto, fue ordenado sacerdote por el entonces obispo de la Diócesis, Vicente Alonso Salgado.
Trayectoria de pastoral de este sacerdote de la provincia de Albacete
Fue entonces cuando este sacerdote de la provincia de Albacete asumió las labores pastorales en diferentes lugares, recordando que por aquel entonces las provincias de Albacete y Murcia permanecían unidas compartiendo un mismo territorio. Entre los primeros destinos como presbítero de Vergara Coy se encontraron el Villar de Chinchilla, Los Martínez (Murcia) o Valdeganga.
Así tras varios nombramientos y en los albores de la Guerra Civil el sacerdote regresó a la tierra que tiempo atrás le había visto nacer. Según recoge ‘La persecución religiosa en la provincia de Albacete durante la Guerra Civil (1936-1939)’, obra de José Deogracias Carrión, finalmente fue nombrado párroco de la Parroquia de San Roque de Tobarra en 1933.
Un sacerdote cercano al pueblo que tuvo que desarrollar su labor en esta parroquia en tiempos convulsos. En concreto tuvo que hacer frente a las vicisitudes sociales que presentaron los años previos al estallido de la Guerra Civil española en el 1936. Trabajo que se recrudeció, aún más si cabe, en la primavera del 36, a escasos meses de que diera comienzo el conflicto bélico en nuestro país.
Con la sublevación de la provincia de Albacete a favor del bando Nacional se movilizaron hasta ésta numerosas fuerzas gubernamentales, tal y como recoge ‘La persecución religiosa en la provincia de Albacete durante la Guerra Civil (1936-1939)’. Fuerzas beligerantes que llegaron desde puntos cercanos como Murcia, Cartagena y Alicante compuestas por tropas regulares y por milicianos armados dispuestos a atacar y asediar la capital albaceteña.
Asesinato de este sacerdote durante la Guerra Civil
Cabe recordar que para acceder la ciudad de Albacete desde estas zonas del Levante es preciso atravesar puntos como Hellín o Tobarra, convirtiéndose el primero de ellos el primer núcleo de resistencia de los sublevados. Así, a la espera de aglutinar los efectivos necesarios para atacar la capital albaceteña, algunos de estos sublevados optaron por “cometer toda clase de desafueros y fechorías en Hellín y sus alrededores”, recoge la misma publicación.
Fue precisamente uno de estos grupos, integrado por milicianos de Cartagena, quienes se apostaron en la mañana de 24 julio en el domicilio del rector de San Roque. Una acción en la que pudo haber estado implicado algún vecino de Tobarra al facilitar a los milicianos la dirección del sacerdote.
Este grupo de la milicia irrumpía por sorpresa en la casa de Jesús Vergara Coy, quien en aquel instante se encontraba en la zona del huerto. Al detectar la llegada de este grupo, el sacerdote de Tobarra intentó emprender la huida tratando de escapar saltando una de las tapias de la vivienda.
Sin embargo, el sacerdote tobarreño no tuvo escapatoria. Y es que fue abatido a tiros cayendo al pie del muro porque el que intentaba escapar para salvar la vida. Los disparos que efectuaron estos milicianos sesgaron la vida de este cura de Tobarra dejando su cuerpo al pie de la tapia de su casa. Una estampa atroz de la que fueron testigos algunos familiares de Jesús Vergara Coy.
Primer sacerdote de la provincia de Albacete en perder la vida a causa de esta persecución
Con la muerte de Vergara Coy abatido a tiros el 24 de julio de 1936 se inició la persecución religiosa en la provincia de Albacete. De este modo, se considera a este sacerdote de Tobarra como una de las primeras víctimas, siendo el primer sacerdote secular de la provincia de Albacete en perder la vida a causa de esta persecución. Así se considera a este cura de Tobarra como la primera víctima-mártir religiosa de nuestra provincia durante la Guerra Civil Española.
La Causa General de la Provincia recoge la muerte de este sacerdote de Tobarra con una escueta cita: “don Jesús Vergara Coy, de 41 años de edad, fue perseguido y asesinado el día 24 de julio de 1936 en esta Villa, en el huerto de su propio domicilio, donde le hicieron varios disparos de arma de fuego, según noticias se enseñaron con su cadáver”. En concreto, su Causa se encuentra para un proceso de beatificación junto a otros más de 460 sacerdotes, religiosos/as y seglares siendo declarado Siervo de Dios.
Con la muerte de Jesús Vergara Coy se iniciaba una nómina demasiado larga de víctimas que iría incrementándose desgraciadamente en nuestra provincia durante la Guerra y la Posguerra. Y es que Carrión apunta que la nómina de eclesiásticos asesinados durante este periodo en la provincia de Albacete, con o sin destino en la misma, es de 79. Una cifra a la que el autor sumaba otros 7 eclesiásticos albaceteños destinados fuera de las diócesis de la provincia y donde fueron asesinados.

