Vecinos de Albacete solicitaban la intervención del Ayuntamiento para poner fin a una desagradable situación que se produce en determinados puntos de la ciudad. En concreto, denunciaban la «acumulación excesiva de residuos y punto de vertido descontrolado» en el área de las Casas Coloradas y en el camino hacia Chinchilla, dando traslado de esta problemática al Consistorio de la capital.

Una situación que aseguran estos vecinos “afecta tanto a la higiene como al entorno visual de la zona”. En relación a la acumulación de residuos dispersos en este punto del término municipal de Albacete apuntaban que “no se limpia los reboses desde hace un año”, algo que aseguran también ocurre “en las cunetas del camino de las Casas Coloradas desde la carretera de Ayora”.

Por todo ello, estos vecinos solicitaban al Consistorio de Albacete intervenga para poner fin a esta problemática, manifestando que “existe una gran cantidad descontrolada de residuos sólidos urbanos por la desidia del Ayuntamiento”. De este modo, consideraban que se trata de «un punto negro», e incluso advertían que de seguir así «podía llegar a haber una plaga de insectos».

Ordenanza Cívica Municipal de Albacete
La Ordenanza Cívica Municipal de Albacete busca garantizar un transcurso óptimo de la convivencia entre los albaceteños, por lo que, a través de los servicios municipales, se penalizan las actuaciones que puedan perjudicar o alterar tal armonía. Un documento que recoge aspectos concretos sobre el depósito de residuos, así como la limpieza en los espacios públicos.

La limpieza en los espacios públicos del término municipal de Albacete centra el Capítulo I de la Ordenanza Cívica Municipal, mientras que el Capítulo II gira alrededor del depósito de residuos. Se trata de epígrafes en el que se fundamenta en la necesidad de preservar los espacios públicos y proteger la seguridad, salubridad y salud pública, así como la imagen de la ciudad y el derecho de todos a disfrutar de un espacio público limpio y no degradado libre de residuos así como la protección del medio ambiente.

Así, se concreta que “no está permitido cualquier comportamiento que genere suciedad o ensucie cualquier espacio público”, detallando que los titulares de construcciones, edificios, terrenos y solares del término municipal de Albacete “tienen el deber de mantenerlos en condiciones de seguridad, salubridad y ornato público”. Se especifica en la Ordenanza que tampoco se permite “ensuciar los espacios públicos, los solares y demás terrenos, cualquiera que sea su titularidad, arrojando o depositando residuos, despedidos o cualquier otro elemento, debiendo siempre utilizarse los medios dispuestos para ello”.

Igualmente, se concreta que “los ciudadanos tienen la obligación de depositar los residuos sólidos en las papeleras y en los contenedores correspondientes conforme a la finalidad y destino de los mismos, respetando las normas de utilización establecidas”, contemplando que “no está permitido con carácter general arrojar o depositar residuos y desperdicios de cualquier tipo en los espacios públicos incluida la red de alcantarillado, los solares y demás terrenos debiendo utilizarse los contenedores dispuestos a tal efecto o, en su caso, los sistemas específicos de recogida y depósito de residuos especiales”.

Otro aspecto que recoge la Ordenanza Cívica de Albacete es que tampoco está permitido “el depósito o acopio de los residuos fuera de los contenedores de recogida correspondientes así como su manipulación y selección”, y tampoco se permite “el abandono de muebles y enseres particulares en el espacio público salvo los que están en espera de ser retirados por el servicio municipal de recogida conforme a las condiciones establecidas para la prestación del servicio”.
Cabe recordar que el incumplimiento de alguna de estas indicaciones recogidas en la Ordenanza Cívica Municipal de Albacete podría conllevar sanciones de entre 120 y 1.500 euros.

