Diez años sin tu hijo, tu hermano, tu sobrino o tu amigo son muchos años. Una larga década de desesperación que convierte tu vida en un calvario y en una pesadilla día tras día. Eso es lo que llevan viviendo los familiares y allegados de Paco Molina, un chico de Córdoba al que cuando tenía 16 años se lo tragó la tierra y al que un hombre aseguraba haber visto en Albacete.
Paco Molina era tan sólo un adolescente cuando desapareció en Córdoba, tragándoselo la tierra cuando tenía únicamente 16 años. Desde entonces y cuando está a punto de cumplirse una década de su desaparición, su familia no ha cesado de buscarlo a pesar de no saber desde entonces nada de él. Una posible pista situaba al joven en un local de alterne de Albacete, donde un hombre aseguraba que este chico vivía hasta que viajó con él a Peníscola.
Por desgracia para la familia de Paco, la presencia de su hijo en Albacete resultó ser falsa y tal falacia llevó incluso a los padres del joven a tener que vérselas en un juzgado con la persona que afirmó tal cosa, pues y fue acusado judicialmente por ello tras llamar desde una cabina telefónica.
Como decimos, son ya 10 los años que hace que Paco Molina desapareció, pero su familia ni se olvida de él ni cesa en el empeño de encontrarlo. De hecho, este miércoles, día 2 de julio, fecha en la que se cumplen los diez años de su desaparición, sus allegados han convocado una concentración frente a la sede de la Subdelegación del Gobierno de España en Córdoba para dejar patente que siguen con su lucha para tratar de esclarecer qué pasó con el joven Paco aquel 2 de julio de 2015.

Volviendo a lo que fue la pista falsa que situó al joven en Albacete, un hombre llamó desde una cabina telefónica en varias ocasiones al padre de Paco Molina asegurándole que había conocido a su hijo dos meses atrás en Albacete, donde el menor vivía en un local de alterne, y que habían viajado juntos hasta Peñíscola. Durante estas llamadas el acusado llegó a ofrecer al padre un encuentro personal con el fin de aportarle datos que no podía facilitar por teléfono. Por el contrario, Isidro, padre de Paco, declinó la oferta, después de que la policía desaconsejara que se viera con este señor. Tras realizar las investigaciones pertinentes, los Cuerpos de Seguridad del Estado descubrieron que todo era falso, lo que sumió de nuevo a la familia en una profunda agonía. Por ello y tras comprobarse que la pista era falsa, la Fiscalía pidió para ese hombre penas de 14 meses de cárcel y el pago de una indemnización de 6.000 euros por daños morales, al acusarlo de un delito contra la integridad moral tras supuestamente ofrecer a los padres de Francisco Molina pistas falsas sobre el paradero de su hijo.
Era mentira que Paco estuviese en Albacete
Según señaló en su momento la Fiscalía cordobesa, el procesado, presuntamente, realizó tres llamadas al móvil del padre, Isidro Molina, desde una cabina telefónica de una avenida de Córdoba el día 26 de julio de 2016, días después de cumplirse el año de la desaparición del joven Paco. Al respecto, el fiscal apunta que el acusado, a sabiendas de que crearía falsas expectativas en Isidro, en las tres llamadas realizadas, le proporcionó informaciones falsas sobre el paradero del menor. Una de esas pistas falsas ubicaba a Paco viviendo en un local de alterne de Albacete y viajando después desde ahí rumbo a Peñíscola.

La falsedad de los datos hizo doble daño a la familia de Paco, primero por la desilusión que se llevaron tras ver una mínima luz al final del túnel, y después por pensar que hay gente por el mundo que trata de aprovecharse del dolor ajeno.
Este miércoles, 10 años después de ver a Paco por última vez, su familia volverá a reclamar ayuda para dar con el paradero del chico.

Será a partir de las 10 de la mañana y su familia lo tiene claro, «no pararemos de buscarte» reza el lema elegido para esta concentración y que también han convertido en hastag.


