Querido paisano:
De nuevo te escribo desde la cima del que fuera tu hogar durante varios siglos, que se dice pronto. Por desgracia no tengo ninguna nueva que ofrecerte acerca del estado de conservación, o más bien del abandono que sufre la Motilla del Acequión. Me temo que todo sigue parado, a la espera de que nuestra primera autoridad local tenga un hueco en su apretada agenda para dedicarle unas palabras, porque hechos, lo que se dice hechos, esperamos pocos.
Ojalá y me equivoque, pero si se diera el caso, tampoco te ilusiones mucho, porque me temo que no escucharás una encendida defensa acerca de la recuperación de nuestro patrimonio histórico, por lo menos en lo que se refiere al Acequión. Tiempo ha tenido de hacerlo durante estos dos últimos años y que si quieres arroz Catalina. Lo que no te aconsejo bajo ningún concepto, es que repases el contenido de las escasas intervenciones que se han llevado a cabo en el Salón de Plenos acerca de este asunto en los últimos meses, porque saldrías pitando a ver a tu médico de familia para pedirle una baja por depresión, y eso que por tu edad las has tenido que ver de todos los colores.
La verdad es que no sé por qué me extraño, si tenemos en cuenta que practicar el arte del Diegodigismo, es casi una forma de ser y de actuar entre aquellos y aquellas que rondan el despacho rectangular de la primera planta de la Casa Consistorial. Y aunque los ejemplos son tan pobres y empobrecedores como necesarios, (Manuel Pérez Castel dixit), aquí van un par de ellos.
Hace unos meses, el Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento, presentó una moción que pretendía dar voz, y si me apuras hasta voto, a la ciudadanía en la programación de nuestra Feria a través de un Consejo Asesor de Feria, o algún otro modelo de participación que se estimase conveniente. A lo que el responsable de Consenso, Espacios de Acuerdo y Tolerancia, vamos lo que viene siendo el concejal de Llevarnos Bien (no vale reírse), que aunque te suene raro parece ser el encargado del asunto ferial, dijo que nones, que eso era un lío y mejor dejamos a los técnicos que programen, y luego ya si eso, más delante, pues ya iremos viendo que acontece. Vamos, lo que viene siendo escurrir el bulto.
Pasado el tiempo y como el susodicho no es río, pues se vuelve, y anuncia un proceso para que la ciudadanía elija el cartel anunciador de la Feria de 2026, presumiendo además, como no podría ser de otra manera, de ser la única ciudad del mundo mundial que hace este tipo de cosas tan cool. Con la salvedad de que si quieres participar en la elección, no te pienses que vas a poder elegir entre todos los carteles que concurran a la convocatoria, no, solo podrás hacerlo entre aquellos que previamente hayan sido escogidos por un grupo de entendidos en la materia, no sea que nos dé por votar en tropel al boceto presentado por mi primo el del pueblo y la liemos. Que hay mucho espabilado por ahí y hay que estar pendientes de todo.
Y que conste que todo lo que sea avanzar en participación siempre me parecerá bien. Pero querido amigo, no se puede tener una mano larga y otra corta. Porque si eres de los que piensan que todo lo que viene del adversario hay que desecharlo porque sí, y que solo vale lo que se le ocurre a mi entorno o a mí mismo, mal camino llevamos. Por muy concejal de Llevarnos Bien que se sea.
Claro que nuestro insigne alcalde, tan hierático él, tampoco le anda a la zaga del concejal del beneplácito en los asuntos de decir Diego donde antes dijo digo.
Quien más y quien menos hemos tenido ocasión de escucharle en varias ocasiones durante la última semana, alabar hasta la hipérbole todo lo concerniente a las Fiestas de San Juan, sin duda porque aún tiene la mala conciencia de haber promocionado junto a su homólogo alicantino Les Fogueres de San Joan en Albacete, olvidando, o no, que coincidían en el tiempo con nuestro San Juan. Claro que un desliz lo tiene cualquiera, y tampoco hay que ponerse tan tiquismiquis. Digo yo.
Pero a lo que iba, resulta que en esta ocasión no ha dudado lo más mínimo en poner por las nubes a los responsables de la organización de la Gastro Experience y el Templete Food Market, y puede que hasta se haya quedado corto, porque hacen, han hecho y harán un trabajo encomiable y admirable en todo lo que emprendan, cuando hace cuatro días se hizo el sueco, o el Don Tancredo, por aquello de su afición taurina, y desechó, también porque yo lo valgo, apoyar y trabajar a favor de que Albacete presentase su candidatura para ser la Capital Gastronómica en 2026, y eso que estamos hablando casi de los mismos profesionales en ambos casos. Vivir para ver. De ahí lo del Diegodigismo o donde dije digo, digo Diego.
Pero es que de casta le viene al galgo. El omniscente presidente de FAES ha tenido el cuajo de insinuar que Presidente del Gobierno pudo amañar las elecciones de 2023, cuando fue él quien nos mintió a la cara metiéndonos en una guerra absurda e ilegal como fue la de Irak, o intentó mover cielo y tierra para hacernos creer que ETA era la responsable de los atentados del 11M, de triste recuerdo. ¿Por qué será que siempre habla quien más tiene que callar? Pues eso.
PD. Conocerás a las personas por cómo te tratan cuando ya no te necesitan.
Antonio Martínez