España y Portugal han conmemorado este miércoles los 40 años desde que firmaron su adhesión a las Comunidades Europeas, una experiencia que los expresidentes de ambos países que rubricaron el tratado -Aníbal Cavaco Silva y Felipe González- han calificado de «una historia de éxito» de la que, aseguran, nunca dudaron formar parte.
El acto, celebrado en Toledo y que ha contado con la presentación del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha servido para recordar que el 12 de junio de 1985 se firmó la incorporación de Portugal y España al proceso de integración europea, ha comenzado con un minuto de silencio en memoria del ex jefe de gabinete de González y de José Luis Rodríguez Zapatero, José Enrique Serrano, que falleció este martes.
En este foro, González ha asegurado que la firma de adhesión no fue «conquistar un objetivo» ni un «punto de llegada» sino un «punto de partida» para España y ha reflexionado sobre el proceso de negociación.
«Hay dos negociaciones, una para firmar la adhesión cuando uno está fuera de la puerta esperando sentarse por los demás, y otra cuando se está dentro, porque todo se revisa, se renegocia», ha advertido.
Sin embargo, González ha criticado también que en la actualidad se lleven los problemas “hispano-españoles” a Bruselas, como “la nueva Roma a la que llegan los súbditos del imperio”, en alusión entre otras cuestiones, a la negociación que el PP y el PSOE mantuvieron con la mediación del comisario de Justicia belga, Didier Reynders para renovar el Congreso General del Poder Judicial, y ha asegurado que eso no ocurría cuando él era presidente.
Además, ha recordado que España «retrasó el ingreso de Portugal», porque el país vecino tenía resuelto «prácticamente todo el paquete de negociación» antes, pero por «caprichos de funcionamiento de la situación europea decidieron que los dos países iban a entrar al mismo tiempo».
Sin embargo, Cavaco Silva ha restado importancia a ese extremo y ha valorado que la adhesión fue vista en Portugal como una ventana para encontrar nuevas oportunidades para el desarrollo económico y social de su país, porque el país luso quería pertenecer «al gran mercado europeo» para exportar mejor sus productos.
«La UE benefició mucho a España y Portugal, dos países con un conocimiento muy profundo de África y de América Latina», ha subrayado asimismo Cavaco Silva, que ha afirmado que, gracias a esa adhesión, la UE también alcanzó una nueva influencia internacional.
Para Cavaco Silva, la UE es «un caso único en el mundo entero», al compartir de forma tan intensa la soberanía de los países, y por ello se ha congratulado de que España y Portugal «no dudaron nunca» en forma parte de ella y ha abogado por «una profundización de la integración», frente a los «hacedores de muros».
Apoyo al acuerdo con Mercosur
En este sentido, Felipe González ha analizado las repercusiones del tratado comercial de la UE con Mercosur , que «sería bueno para todas las partes» y por ello ha animado a quienes se posicionan en contra, por ambas partes, a «quitarse los velos y las telarañas».
A su entender, para España «un trato bien hecho» con Mercosur sería beneficioso y también para el conjunto de la UE, porque daría una dimensión internacional que supondría que Europa,»más allá de decir a los demás qué es lo que tienen que hacer, también lo hace».
Al tiempo, ha considerado que Latinoamérica comparte valores identitarios próximos a España y Portugal.
De su lado, Cavaco Silva se ha detenido en la política financiera y económica de Donald Trump y, ante las amenazas de aranceles a varios países, entre ellos los de la UE, ha citado al premio Nobel de Economía Paul Krugman, quien ha pedido una reacción «fuerte y cohesionada, pero mostrando que hay capacidad de represalias o llevar la contraria».
Y ha reflexionado sobre la política monetaria del mandatario estadounidense, de forma que ha considerado que «Trump está poniendo en riesgo el futuro del dólar como moneda de pago», ya que si bien como moneda de reserva, «el dólar está por delante (del euro), en materia de pago, las cosas ya no son lo mismo».
Asimismo, Felipe González ha recordado que en breves fechas se reunirá el G7 en Italia y, ante un posible encuentro entre Trump y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se ha preguntado «por dónde van a poner la barrera para que no se peleen».


