El balón echará a rodar de manera oficial el próximo 15 de agosto para el Albacete Balompié y los hará en el Estadio Nuevo Los Cármenes de Granada ante el conjunto nazarí, donde todo hace indicar que no estará Dani Escriche, que según ha podido saber El Digital de Albacete estaría viviendo sus últimas horas como jugador albacetista.
El ex del Huesca fue comprado el verano pasado por 400.000 euros al Huesca tras la petición a modo de capricho de Rubén Albés, fichaje que no ha podido salir peor para el Albacete, pues el rendimiento deportivo del de Burriana ha sido nulo y, además, tenía, y todavía tiene, una de las fichas más altas de la plantilla.
Alberto González no cuenta con él y así se lo ha transmitido al jugador, que entre que cayó lesionado en el primer partido de pretemporada y que no es del agrado del entrenador albacetista, ha acumulado apenas unas decenas de minutos en la preparación veraniega.
La salida de Escriche es deportivamente necesaria, pues ni Alberto ni la afición del Albacete lo quieren, pero eso no evita que se diga que la operación será desastrosa en el plano económico para el Albacete, pues el cartel que ahora mismo tiene Escriche en el fútbol actual es bajo y Skyline no puede pedir dinero por un jugador al que están deseando quitarse de encima.

Una china en el zapato para el entrenador del Albacete
Así pues y si las informaciones que maneja El Digital de Albacete se cumplen al pie de la letra tal y como ahora mismo están contempladas, Escriche abandonará en las próximas horas el Albacete Balompié y con su salida el club blanco aligera masa salarial y le quita a Alberto una importante china en el zapato.
En cuanto al destino de Escriche, podría estar en el extranjero, aunque tampoco se descarta que pudiera recalar en algún otro equipo de Segunda División.
En el momento en el que se concrete la salida del castellonense, Toché pondrá a funcionar toda la maquinaria de fichajes para suplir al capricho de Albés.


