Avalar a un familiar para que éste montara un negocio se convirtió en una pesadilla para una mujer de Albacete. Ahora, tiempo después, la afectada puede respirar tranquila.
Tras una sentencia judicial a su favor, la deuda de esta mujer de Albacete tras avalar a un familiar para que emprendiera su negocio ha sido cancelada. Esta albaceteña se vio envuelta en una insolvencia tras avalar un crédito solicitado por un familiar que no se hizo cargo del mismo.
El Juzgado ha emitido la sentencia exonerando el 100% de las obligaciones contraídas por la deudora de forma definitiva, permitiéndole empezar de cero.
La protagonista de esta historia, actuó como avalista de un crédito solicitado por un familiar, el cual lo necesitaba para el desarrollo de un negocio. Dicho negocio no pudo consolidarse, por lo que al no obtener beneficios tuvo que cerrar, recayendo las deudas avaladas sobre la deudora.

Deudas que no pudo afrontar esta mujer de Albacete
Esto generó una serie de deudas a las que esta vecina de Albacete no pudo hacer frente debido a los bajos ingresos que obtenía y a la ausencia de bienes liquidables para afrontar la deuda.
Fue entonces cuando acudió a la Asociación de Ayuda al Endeudamiento, los abogados de la entidad estudiaron su caso y le aconsejaron declararse insolvente y acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad. Con ello obtendría el beneficio de dejar de pagar a sus acreedores y frenar cualquier ejecución de embargo.
Tras ello se iba a por uno de los dos objetivos posibles. El primero es un intento de acuerdo con los acreedores para afrontar una cantidad asumible de la deuda, demostrando la distinción de deudor de buena fe. Esto no llegó a buen puerto debido a la negativa por parte de los acreedores.

¿Cómo acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad?
Para acogerse al procedimiento es necesario cumplir unos requisitos básicos que son: la insolvencia del interesado, no haber sido exonerado en los últimos 5 años y carecer de delitos de orden socioeconómico.

