La pandemia de COVID-19 dejó una herida abierta en muchas familias de Albacete. Vecinos de la ciudad que debido a la situación sanitaria no pudieron despedirse de sus seres queridos, quienes fallecieron en soledad pese al trabajo incansable de todo el personal sanitario.
Cuatro años después de esta terrible situación sanitaria a la que no fue ajena la ciudad de Albacete, rendirán un merecido homenaje a todas las víctimas de la pandemia. Desde la Plataforma de Afectados y Familiares del COVID-19 han puesto en marcha este especial homenaje que tendrá lugar a las 19:00 horas de este sábado, 23 de marzo, en la Plaza de la Catedral.
“Queremos seguir recordando a nuestros familiares con estos homenajes y gestos simbólicos”, indicaba la portavoz en Albacete de la Plataforma de Afectados y Familiares del COVID-19, María José Sáiz. Al respecto, explicaba que este homenaje “es una manera de honrar la memoria de todas las víctimas y mitigar un poco el dolor de sus muertes sin ser despedidos”.
Los nombres y apellidos de 320 víctimas resonarán este sábado en Albacete, y es que “no son números, nunca lo fueron y nunca lo serán”, manifestaba María José Sáiz. Una iniciativa con la que desde la Plataforma pretenden “darles visibilidad a las víctimas y magnitud a lo que fue la pandemia”, trasladaba, y es que consideraba que “es de justicia y necesario ponerles nombre y apellidos a todas las víctimas”.

Una herida que permanece abierta en Albacete
Compartía María José Sáiz con El Digital de Albacete algunos de los momentos más complicados a los que se tuvieron que enfrentar estas familias tras el fallecimiento de sus seres queridos a causa de la pandemia. “Nos entregaban los cuerpos de nuestros familiares en cajas precintadas y no llegamos a saber con certeza qué era lo que había en el interior de estas cajas”.
Además, subrayaba que todos los familiares de las víctimas de la pandemia de COVID-19 “no hemos tenido un duelo porque no hemos podido velar a nuestros seres queridos, ni han tenido un funeral”. “No hemos podido despedir a nuestros seres queridos y eso ha dejado una importante cicatriz”, expresaba María José Sáinz. Confesaba además que esta situación “es muy dolorosa y es algo que no se olvida”.
Una herida abierta en todas estas familias de Albacete que sigue abierta después de cuatro años. Y es que “parece que no ha ocurrido nada y nadie es responsable de esta nefasta gestión”, señalaba la portavoz de la Plataforma de Afectados de Familiares del COVID-19 en Albacete. “Entendemos que fue una pandemia, pero con una buena gestión se podrían haber evitado, no todas, pero sí miles de muertes”, consideraba María José Sáinz.
La Plaza de la Catedral de Albacete acogerá a las 19:00 horas de este sábado, 23 de febrero un acto para homenajear a todas las víctimas de la pandemia de COVID-19 que finalizará con un minuto de silencio.

