Un campeón de trineo tirado por perros en Albacete

Vive en Hellín y es campeón de ‘Mushing’

El ‘Mushing’ es una disciplina deportiva que consiste en realizar carreras de trineos tirados por perros que se realizan tanto sobre tierra como en nieve. Tomás Ruiz compite con su equipo en todas estas competiciones deportivas, y está cosechando importantes resultados durante esta temporada. En concreto, ha logrado tres primeros puestos en las pruebas de la Copa de España, un primer puesto en el Campeonato de España sobre tierra, y el tercer puesto en el Campeonato de España sobre nieve. 

En la actualidad reside en Nava de Campana, pedanía situada en el municipio de Hellín, y, aunque nació en Torre de Cotillas (Murcia), toda su familia procede de Cañadas de abajo, una aldea del municipio de Nerpio. Tomás Ruiz señala que “cuando llegó la mecanización al campo para reemplazar el trabajo humano, mucha gente tuvo que salir de las aldeas en busca de trabajo. Fue el caso de mis padres, que de esta forma llegaron a Torre de Cotillas, donde nací, aunque en realidad me siento de Cañadas de Abajo, de la sierra, de la zona del pico de las cabras, la segunda cumbre más alta de Castilla la mancha”.  

Tomás Ruiz junto a sus perros / Foto cedida por Tomás Ruiz

El ‘Mushing’ cambió su vida

Es comercial en una empresa del metal, pero hace muchos años conoció el deporte que le cambió la vida, y se convirtió en su gran pasión. “Recuerdo que Televisión Española retransmitía en invierno el Rally París-Dakar, y seguidamente La Pirena, una competición anual de ‘Mushing’, cuyo objetivo era cruzar los Pirineos de oeste a este. En mi casa siempre ha habido animales, y me fascinaba ver un deporte en el que participaban los perros. También, al vivir en Murcia, con el clima que tiene, me llamaba mucho la atención ver en la tele la nieve, y a los perros tirando del trineo. En aquella época compaginaba mi trabajo con él de técnico de montaña, llevando a grupos como guía, y me facilitaron un Huski Siberiano para que me acompañara en las rutas. A raíz de eso comencé a leer sobre esta raza y sus características, y sobre todo sobre sus cuidados en zonas cálidas. Descubrí que estos perros eran ideales para el ‘Mushing’, y que este era un deporte que también se podía practicar en tierra”, recuerda. 

Tomás Ruiz junto a sus perros / Foto cedida por Tomás Ruiz

No tenía nieve, pero si tierra y ruedas, así que “me fui al Pryca y compre una bici nueva que destrocé entera para fabricar un patín con el que empecé a practicar. Un tiempo después, conocí a una chica de Hellín, que ahora es mi pareja, y nos fuimos a vivir allí juntos. El ‘Mushing’ es un deporte de invierno en el que se necesita frío para que los animales respondan bien, y cuando llegué a la zona de Hellín me di cuenta de que la temperatura era muy idónea para este deporte. Además, el terreno era perfecto, y tenía sitios tan bonitos como la Sierra de los Donceles, o la de Cabeza Llana, con unos caminos espectaculares”, puntualiza.

Tomás Ruiz junto a sus perros / Foto cedida por Tomás Ruiz

El ‘Mushing’ y sus distintas modalidades

En el ‘Mushing’ se contemplan tres categorías: Sprint, Media distancia, y Larga distancia. “En España principalmente se compite en sprint, que se desarrolla tanto en tierra como en nieve. En tierra se empieza corriendo con un perro, en una modalidad denominada ‘Canicross’, en la que no se necesita vehículo, simplemente se corre llevando al perro atado a nuestra cintura a través de un arnés y una cuerda con amortiguadores para no dañar en ningún momento al animal. Luego pasamos al ‘Bikejoring’, una modalidad en la que solo se necesita una bicicleta, y puede ser con un perro, donde el ‘musher’ puede avanzar pedaleando, o 2 perros, donde el vehículo puede ser tipo patín o bicicleta sin pedales. Después pasamos a la categoría del triciclo, que es un vehículo de 3 ruedas, que se suele utilizar con un tiro de entre 2 a 4 perros. Y por último está el ‘Cart’, que tiene cuatro ruedas, y que, debido a su peso, necesita un tiro de entre 6 y 8 perros, llegando a alcanzar grandes velocidades. En nieve es diferente, el trineo en este caso es un vehículo provisto de patines o esquís en lugar de ruedas, para desplazarse sobre la nieve y el hielo. Existen distintas categorías según el número de perros participantes, que suelen ir desde los 2 hasta los 8 perros”, explica. 

Tomás Ruiz junto a sus perros / Foto cedida por Tomás Ruiz

Sus comienzos en la competición

Después de aquel primer ‘Husky Siberiano’, Tomás Ruiz tuvo a Sherpa, un perro de raza ‘Alaska Malamute’, con el que empezó a entrenar más en serio. El ‘musher’ nos cuenta que a través de internet, conoció a un grupo de personas que “llevaban años practicando ‘Mushing’ en nieve y tierra, y me guiaron un poco a la hora de empezar en esto. Entre otras cosas, me cedieron un par de perros adultos que, aunque no corrían al mismo nivel, tenían mucha experiencia. Esto para mí, que empezaba en el mundo del ‘Mushing’, fue alucinante. A partir de ahí, con dos bicicletas construí mi primer vehículo de tierra”, revela. 

Tomás Ruiz junto a sus perros / Foto cedida por Tomás Ruiz

En 2012 acudió a su primer campeonato en nieve. “En esa primera toma de contacto conseguí un cuarto puesto y eso me animó a seguir. Poco a poco le fui cogiendo el gusanillo a la nieve, que me gusta más que la tierra, porque se corre más, el paisaje es más bonito, y es más divertido. De hecho, cuando llegó la borrasca ‘Filomena’, para mi fueron unos días magníficos. Me pedí unos días libres en el trabajo, y subí al Rincón del Moro, en Hellín, para entrenar con los perros, y fue espectacular. Tengo claro que si tuviera toda esa nieve aquí, iríamos más preparados a las competiciones con nieve”, asegura.

Tomás Ruiz junto a sus perros / Foto cedida por Tomás Ruiz

Primer campeonato de España

Ya en 2014, con un carro de cuatro ruedas, ganó el primer campeonato de España, hace ahora 10 años, un logro que le dio alas. “A partir de ese momento comencé a tener mis propias camadas de perros. Nunca he comprado uno, siempre he trabajado con perros nacidos en Nava de Campana, en casa. También he ido enseñándoles desde pequeños el deporte, algo que lleva mucho trabajo y entrenamiento, ya que tienen que aprender a obedecer las órdenes que les doy, y aprender a estar siempre en su posición. Empecé con Sherpa, y poco a poco fui sumando perros. Lo siguiente fueron 2, luego cuatro, y ahora llevo ya 10 años con 6 perros, que es en la categoría donde más he participado, tanto en nieve como en tierra”, aclara. 

Tomás Ruiz / Foto cedida por Tomás Ruiz

Un deporte muy sacrificado

Para estar arriba hay que entrenar mucho. Ruiz admite que “es un deporte sacrificado en el que hay que ser muy constante. Entre semana entrenamos a las 4 de la mañana, porque necesito frío para un mejor rendimiento de los perros. Preparo el equipo, entrenamos, y a las 8 me voy a trabajar. En fin de semana entrenamos algo más tarde, a partir de las 6 a.m. El ‘Mushing’ además es un deporte caro, porque hay que tener buenos vehículos para competir, llevar un buen mantenimiento de ellos, tener un buen medio de transporte para los animales, llevar al día una alimentación equilibrada para los perros, tener una caravana para dormir a pie de pista, ya que en los sitios de nieve no te puedes arriesgar a que luego estén las carreteras cortadas, y luego todo el material necesario para la competición. Al final todo sale de mi sueldo, y de la ayuda de algunos sponsors, que aunque no me dan dinero, me ayudan con algo de material. En definitiva, se podría decir que es un deporte de ricos practicado por pobres, porque el rico tiene un yate en la playa, y no está limpiando excrementos de perro todos los días”, sentencia. 

Tomás Ruiz junto a sus perros / Foto cedida por Tomás Ruiz

Nava de Campana, un lugar ideal para el ‘Mushing’

Vivir en Hellín le ha dado muchas posibilidades. “He tenido la suerte de vivir en la zona de Nava de Campana, que me ha dado la posibilidad de tener a los perros en el campo, y tener espacio para todo. Cuento con una nave para guardar los vehículos y todo el material. También con un espacio ideal para que los perros estén cómodos, y no les falta de nada. Además, la zona es espectacular, y está llena de caminos para entrenar. En estos caminos solemos encontrar algún tractor, un camión, alguna bici, e incluso con un rebaño de ovejas, pero todo esto me viene bien para que los perros tengan estímulos. Y es que, no solo precisan de un entrenamiento físico, también requieren de un entrenamiento psicológico, y necesitan de estos estímulos para que les apetezca entrenar y estén locos por tirar. Ellos se motivan si, por ejemplo, tienen que adelantar una bici, si se nos cruza un jabalí y les doy la orden de que no le hagan caso y sigan, o si viene un tractor de frente y tienen que esquivarlo. También hay caminos con intersecciones a ambos lados, y eso me viene muy bien, porque así les voy cambiando el recorrido cada día, para que se acostumbren a obedecer mis órdenes”, especifica. 

Tomás Ruiz junto a sus perros / Foto cedida por Tomás Ruiz

Hace unas semanas consiguieron su último logro. “Estoy muy contento, porque gracias al trabajo y esfuerzo, venimos de conseguir nuestra medalla número 12 en el campeonato nacional.  En tierra llevamos 7 medallas, y en nieve cinco. Todas las medallas las hemos conseguido en la categoría de 6 perros, excepto en esta última, que ha sido en la de 8 perros.  En los campeonatos de nieve tenemos el hándicap de que no entrenamos en ese medio, porque no tenemos nieve, y porque nos cuesta mucho ir al pirineo a entrenar, tanto por dinero, como por logística. Lo tenemos más difícil que los que viven en el norte y tienen la nieve al lado, pero a pesar de todo, no nos va nada mal”, concluye. Tomás Ruiz es un auténtico campeón de ‘Mushing’, que ha encontrado en la provincia de Albacete, un lugar perfecto para hacer realidad su sueño.

Modesto Colorado

Comunicador y cantante de Albacete. Más de 20 años de experiencia en medios de comunicación, especializado en información y reportajes de ámbito cultural.
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