En el día de ayer, jueves 6 de julio, desde El Digital de Albacete les informábamos de la agresión sufrida por uno de los Jefes de Personal de la prisión de La Torrecica, que fue golpeado por un interno con problemas mentales y que a consecuencia de los hechos sufrió la fractura de los huesos propios de la nariz.
Como toda historia siempre tiene dos versiones, desde El Digital de Albacete hemos pulsado también la opinión de Purificación Díaz Martínez, abogada y letrada que representa al preso causante de la agresión para conocer cual es el punto de vista al respecto de ella misma y de la familia del interno.
Purificación Díaz argumenta a El Digital de Albacete que “llevamos meses esperando que desde la Dirección de Instituciones Penitenciarias nos den una contestación sobre el traslado que hemos pedido para mi cliente a la cárcel de Fontacalent en Alicante, ya que cuenta con una unidad psiquiátrica donde podrán tratarlo como su salud exige, pues aquí, en la de Albacete, no le proporcionan el tratamiento medico prescrito por los facultativos del SESCAM para controlar los brotes. Concretamente, no le proporcionan ‘diazepam’, ya que en cualquier prisión sin unidad psiquiátrica dicho medicamento es considerado como una droga y por tanto no se le administra así como así a ningún preso. En el caso de mi cliente, dicho medicamento, como digo, está pautado por facultativos del SESCAM para evitar que sufra los brotes que lo convierten en alguien tan agresivo. Hubo un tiempo en el que sí se lo administraron, pero luego, sin más explicación, se lo retiraron”.
La letrada reconoce que “días antes de la agresión me reuní con mi cliente y me manifestaba que le iba a dar un brote porque no dormía ni descansaba, ya que según me indicaba no le proporcionaban el ‘diazepam’ porque le decían que era para drogarse; a pesar de tenerlo pautado por los facultativos del SESCAM. Literalmente eso es lo que me dice mi cliente, que es consciente de que la falta de horas de descanso le provoca episodios psicóticos”.
Argumenta también Purificación que “la agresión de mi cliente al Jefe de Servicio, profesional que sólo trataba de evitar males mayores, se produjo tras darle un ataque psicótico motivado por la falta de sueño y descanso debido a la ausencia de tratamiento con el citado anteriormente medicamento, pero desde la Dirección de Instituciones Penitenciarias seguimos sin recibir respuesta alguna a nuestra solicitud de traslado a Fontcalent (Alicante)”.
Díaz Martínez añade que “mi cliente se encuentra en prisión preventiva y con un informe médico forense obrante en las Diligencias previas del Juzgado de Instrucción número dos de Hellín que concluye que es inimputable por padecer psicosis, lo que pasa es que hasta que no haya una condena en firme no puede ser internado en un psiquiátrico y es por eso que ahora debe permanecer en prisión, ya que este hombre en la calle es un auténtico peligro por su enfermedad y los psiquiátricos privados tienen unos costes elevadísimos para la familia”.

En la cárcel de Albacete no se le da la medicación adecuada; según su abogada
Afirma la letrada del interno de La Torrecica que “como no lo tratan médicamente como es debido en una prisión sin unidad psiquiátrica, tantas veces como le dé el brote puede armar la de Dios. Él se encuentra en prisión preventiva debido a una agresión a una persona que fue de tal magnitud que él mismo sufrió secuelas físicas muy graves e irreversibles”.
Purificación Díaz no oculta que “dejar en la calle a este señor es un auténtico peligro, ya que se deja a su voluntad si se medica o no se medica y es un peligro. Los centros privados son costosísimos y no los hay concertados con el Ministerio de Justicia, por lo tanto, o lo llevas a un psiquiátrico particular, que la familia no se puede permitir, o lo internas en prisión, ya que dejarlo en la calle es un auténtico peligro. Es ininputable debido a su estado mental, pero no puede estar en libertad. Obligatoriamente lo tienen que absolver, aunque lleva más de un año en prisión preventiva, pudiéndose entonces adoptar como medida que esta persona ingrese en un psiquiátrico, pero ese ingreso no se puede dictaminar hasta que haya una condena y nunca vía diligencias previas como medida cautelar. Eso no es posible”.
Explica Purificación que “se puede acordar su internamiento, pero solo cuando haya una condena, y aquí nos encontramos con que el procedimiento no avanza por huelgas y motivos que hacen que el proceso no vaya rápido. Y ahí está, en prisión preventiva porque no puede estar en otro sitio, pero por lo menos trasládenlo a una prisión donde haya unidad psiquiátrica”.
La letrada hace hincapié en que “la petición de traslado a Fontcalent se hizo hace dos meses por mi parte y fue firmada por mi cliente y cursado en Instituciones Penitenciarias, pero a día de hoy no tenemos ninguna contestación. Hemos hecho también un escrito al Juzgado para que a través del forense se recomiende que se le dé la medicación que tiene pautada por el SESCAM. Incluso, la psiquiatra que lo atiende va a hacer un escrito para que a este señor, sea donde sea, le den la mediación que le han pautado”.
Reconoce Díaz Martínez que “en la cárcel, para que nos vamos a engañar, los presos van a la enfermería a pedir diazepam para ‘ponerse’, pero este no es el caso ya que aquí está pautado por los médicos. Los engloban a todos de la misma manera y claro… ha pasado lo que ha pasado. A los que tienen antecedentes de dependencia se lo niegan, pero en el caso de mi cliente esa dependencia no existe y él tiene esa mediación pautada por los médicos”.
Para finalizar, la abogada del interno expresa que “mi cliente, ingresado ahora en la cuarta planta del Hospital Perpetuo Socorro de Albacete tras la agresión al Jefe de Personal, no es consciente de tales hechos ni de la mencionada agresión, que existir, por supuesto que existió. Eso no lo vamos a negar, pero tampoco que mi cliente es inimputable”.

