Instalarán en el Ayuntamiento de Albacete estos dispositivos que podrían salvarte la vida

Más de 35 desfibriladores para el Ayuntamiento de Albacete y sus Organismos Autónomos

El Ayuntamiento de Albacete y sus Organismos Autónomos contarán con nuevos desfibriladores. Concretamente, la Comisión de Hacienda del Ayuntamiento de Albacete dictaminaba favorablemente el expediente para suministrar e instalar en estas dependencias municipales 37 desfibriladores externos automáticos (DEA).

La contratación de este servicio de suministro e instalación de desfibriladores para el Ayuntamiento de Albacete se realizará por tramitación ordinaria y procedimiento abierto simplificado. Además, se daba luz verde al Pliego de Cláusulas Administrativas Particulares que regirá este expediente de contratación.

El valor estimado de este contrato para la instalación de 37 desfibriladores en el Ayuntamiento de Albacete y sus Organismos Autónomos es de 93.143 euros. A esta cantidad debe de aplicarse como partida independiente el 21% de IVA que debe soportar la Administración por 19.560 euros, por lo que el presupuesto base de licitación ascendería a 112.703 euros (IVA incluido).

Para el cálculo del valor estimado del contrato se ha tenido en consideración los precios unitarios, que conforme al mercado son apropiados y conforme a los contratos similares adjudicados en el ejercicio precedente, así como la prórroga eventual de dos años, sin prever modificaciones porque no se han contemplado por la Unidad Promotora.

Foto de archivo del Ayuntamiento de Albacete

¿Qué es un desfibrilador?

Los desfibriladores externos automáticos son unos aparatos que diagnostican y tratan ciertas arritmias y paradas cardíacas, pudiendo así evitar la muerte de la persona afectada. Estos dispositivos pueden ser totalmente automáticos (DEA) o semiautomáticos (DESA) si realizan su función con algún botón.

Se trata de un aparato electrónico de pequeñas dimensiones y normalmente portátil que guía fácilmente al usuario utilizando instrucciones de voz. Tras conectar los electrodos del desfibrilador al tórax de la persona afectada, analiza el ritmo cardíaco y detecta si requiere tratamiento eléctrico o no, aplicándolo en caso de ser necesario.

Así, se recomienda que estos dispositivos se coloquen de forma estratégica para que puedan ser utilizados por las personas que presencien una parada cardíaca y de este modo puedan iniciar de inmediato la reanimación a la persona afectada.

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Marta Lopez

Periodista natural de Albacete. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Murcia con más de 6 años de experiencia en medios de comunicación.
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