La Policía Local de Albacete ha sancionado en las últimas horas a varios aparcacoches ilegales, conocidos comúnmente como ‘gorrillas’, ya que la actividad que realizan en varias zonas de Albacete es ilegal y la Ordenanza Cívica lo prohibe tajantemente. Sin embargo, los ‘gorrillas’ no cesan en su empeño y es prácticamente imposible evitar su presencia en determinados puntos de la capital ya que aunque son multados, ‘no tienen nada que perder’ y siguen desarrollando esta ilícita actividad.
Así pues, en el día de ayer la Policía Local de Albacete redactó 4 multas a otros tantos aparcacoches ilegales que se encontraban en las inmediaciones de la Plaza de Toros de Albacete, a otros que estaban por la zona de la Puerta de Valencia y a otros que se encontraban en la calle Virgilio Martínez Gutiérrez.
Además y al respecto, la Policía Local de Albacete ha manifestado en Twitter que “a diario realizamos vigilancias en las zonas de estacionamiento ocupadas por ‘gorrillas’ y se redactan actas-denuncias por ejercer esta actividad ilegal en la vía pública”.
‘Gorrillas’ en Albacete, prácticamente impunes ante la Ley
La Ordenanza Cívica Municipal de Albacete busca garantizar un transcurso óptimo de la convivencia entre los albaceteños, por lo que, a través de los servicios municipales, se penalizan las actuaciones que puedan perjudicar o alterar tal armonía.
En concreto en esta normativa municipal se regula la vigilancia o ayuda al estacionamiento de vehículos, proponiendo sanciones administrativas y económicas a los conocidos ‘grorrillas’, que en muchos casos no llegan a abonarse al no poder ser notificadas o al declararse estas personas insolventes.
El procedimiento sobre la tramitación de estas infracciones protagonizadas por ‘gorrillas’ en Albacete es el mismo que se sigue para otras infracciones contempladas en la Ordenanza Cívica Municipal. Estas denuncias las impone la Policía Local, que posteriormente da traslado del boletín de la denuncia por el incumplimiento de la Ordenanza Cívica al Servicio de Salud Ambiental del Ayuntamiento de Albacete, siendo en este punto cuando se da inicio a la tramitación del correspondiente expediente sancionador.
Cabe destacar que este es el trámite que contempla la Ley de Procedimiento Administrativo en estos casos. Además, se procede a la notificación de la correspondiente denuncia a la persona o personas afectadas.
Se puede dar el caso de que no sea posible hacer llegar esta notificación, bien porque no se pueda o porque la persona denunciada no cuente con un domicilio conocido. Esta es la situación que se produce en numerosas ocasiones en relación a las denuncias a ‘gorrillas’ por el incumplimiento de la Ordenanza Cívica Municipal.

Así el procedimiento indica que se deben efectuar hasta tres intentos para notificar la denuncia a la persona o personas implicadas. En el caso de agotarse esta vía se procede a su publicación en el correspondiente Boletín Oficial.
Además, si se da el caso de que la persona afectada por este incumplimiento de la Ordenanza Cívica de Albacete tiene alguna otra denuncia por la misma causa, se acumula la nueva infracción a la que ya tenía de forma previa.
Si finalmente se puede notificar la sanción, la persona afectada tiene la posibilidad de interponer alegaciones que son debidamente atendidas y estudiadas por los técnicos del Ayuntamiento de Albacete. En el caso de no producirse alegaciones la sanción es firme y se procede al cobro de la misma.
En el supuesto de que la persona denunciada no haga efectivo el pago de la infracción se pasa a la vía de apremio. En este caso también se procede a enviar al denunciado varias notificaciones, con recargo. Si la persona no paga la correspondiente denuncia cabe la posibilidad de estudiar si cuenta con bienes de donde pueda cobrar la deuda.
La situaciones personales que, por desgracia, suelen rodear a los conocidos como ‘gorrillas’ hacen que el cobro de estas denuncias administrativas no lleguen a efectuarse, bien por no contar con un domicilio al que hacer llegar la notificación de la misa o por declararse insolventes, lo que supone una compleja laguna legal.

