El economista Ramón Tamames ha evitado este martes durante su discurso como candidato en la moción de censura pedir la celebración de elecciones generales el día 28 de mayo, aunque ha cuestionado los pactos del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con partidos separatistas y con Bildu, su «asalto» a las instituciones o a la separación de poderes.
La convocatoria de elecciones anticipadas es el argumento con el que Vox registró la moción de censura y con el que ha intentado atraer al Partido Popular a su favor. También fue defendida por el propio Tamames la pasada semana y constaba en los borradores de su discurso que han salido a la luz.
Sin embargo, el candidato finalmente no ha hecho ninguna alusión a este hecho en su discurso ante el Pleno del Congreso, que ha iniciado pasadas las 11.30 horas, después de las más de dos horas de un duro cruce de acusaciones y reproches mutuos entre el líder de Vox, Santiago Abascal, y el presidente del Gobierno.
Sin embargo, el candidato sí ha censurado muchas de las políticas del Ejecutivo de coalición, que ha reprobado como «Gobierno Franskestein». Sí que había exigido antes elecciones el propio líder de Vox en su intervención en defensa de la moción de censura.
ALFONSO GUERRA PARA CRITICAR A SÁNCHEZ
Tamames ha evocado el consenso de la Transición que dio lugar a la Constitución de 1978 y ha justificado su candidatura a la Presidencia del Gobierno como una «obligación» para defender «la patria común de todos los españoles»; en uno de sus «últimos tributos en pro del futuro» de España.
En este marco, ha recurrido al socialista Alfonso Guerra para cargar contra el jefe del Ejecutivo por sus pactos con los que atacan la unidad de España y buscan acabar con la monarquía parlamentaria. Además, ha hecho suyas las palabras de Alfredo Pérez Rubalcaba hablando de «Gobierno Frankenstein» y ha acusado a Sánchez de no respetar la división de poderes.
«Su Gobierno, señor Sánchez, no respeta la división de poderes. Montesquieu es un visitante molesto porque están haciendo muchas cosas y lo hemos visto con el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en contra de esa división de poderes», ha manifestado, aludiendo a intento de «controlar» la Justicia desde el Poder Ejecutivo.
Según ha insistido, el apoyo del Gobierno en socios separatistas es una crítica que comparten muchos cargos del PSOE. Y ha señalado que Alfonso Guerra ya dijo hace una semana que «la decepción ante los pactos y la inquietud ante la cesión permanente a los condenados por sedición y malversación, generan un malestar inmenso en los que viven el socialismo».
Además, Tamames ha denunciado que Pedro Sánchez esté apoyando su Gobierno en los herederos de los que hasta «hace muy poco utilizaban la violencia como forma de imponer la crueldad de sus propósitos» y buscan «acabar con la monarquía parlamentaria, la figura de Felipe VI y la unidad de España». «Por eso hay que cambiar y hay que apoyarse en otros partidos», ha proclamado.
En cualquier caso, ha censurado la «sobre representación» que a su juicio otorga la ley electoral a los partidos nacionalistas y cómo estos lo aprovechan para condicionar a los gobiernos en minoría, en referencia no solo al Ejecutivo de Sánchez sino también a los anteriores de Mariano Rajoy y de José Luis Rodríguez Zapatero.
Tamames ha justificado además la moción de censura contra Pedro Sánchez aludiendo a las «corrupciones de última hora», como la del «Tito Berni» cuyos «límites» aún no se conocen, según ha dicho, para afear al PSOE que haya tratado de «encubrir» algo que ha sucedido «en parte en sede parlamentaria».
EN LA GUERRA CIVIL NO HAY BUENOS NI MALOS
Otra de las políticas criticadas por Tamames ha sido la de Memoria Democrática, que ha denunciado que «está faltando a la veracidad y está por el partidismo». «En una Guerra Civil no hay un lado bueno y uno malo, se cometieron atrocidades por los dos bandos», ha reivindicado rechazando la imagen «angélica» que cree que se está intentando difundir de la II República.
El expolítico ha hablado de «caos, desorganización e indisciplina» antes de la guerra civil. «Hay que volver a la historia, conocer la historia mejor y dejar a los historiadores la historia», ha exigido.
También ha criticado la reforma del Código Penal para eliminar el delito de sedición y modificar el de malversación, los efectos de la ley del ‘solo sí es sí’ o el abuso que a su juicio ejerce el Gobierno de la figura del decreto ley.
Además, ha denunciado «inseguridad jurídica» en España, la okupación y algunos aspectos económicos como la indemnización por despido o la deuda, censurando la situación de «desmadre generalizado» del gasto público que achaca a «propósitos electorales» más que al objetivo de crear riqueza y empleo. También ha censurado la «aversión» del Gobierno a las empresas del Ibex 35 y, en concreto, a Amancio Ortega o Juan Roig.
En su repaso a la situación actual, ha pedido cambios en la política hidráulica y un cuerpo de «voluntarios ecológicos» para cuidar los bosques. Además, ha alertado del «suicidio demográfico» al que cree que se enfrenta España, el «deterioro» de la sanidad –con una propuesta de colaboración público-privada– y la educación.
Tamames también ha señalado la vivienda como uno de los principales problemas y los índices de criminalidad, incluyendo un «aumento de agresiones sexuales a las mujeres. «Todo va en contra de lo que predican de ser el Gobierno más inclusivo y feminista de la historia, como tanto les gusta definirse», ha afeado al Ejecutivo.
En política exterior ha reprochado el cambio de postura respecto al Sáhara, que ha preguntado si algún día se sabrá a qué obedece, ha exigido poner fin a la situación de Gibraltar como colonia y ha aludido también a la relación con los países de Iberoamérica; además de cuestionar el papel de la Unión Europea en la guerra de Ucrania.
«UN MINIMO» DE LOS PARTIDOS CONSTITUCIONALES
Por todo ello, ha pedido a los partidos constitucionales que cumplan «con un mínimo» para consensuar un paquete de «medidas adecuadas», entre las que ha citado la reforma de la ley electoral, la «vigilancia» de la corrupción o que el país «recupere una cierta concordia, paz y entendimiento».
Para este argumento ha recurrido a citas del exministro del PP José Manuel García Margallo o del propio histórico comunista Marcelino Camacho, que subrayó la renuncia de muchos para llegar al encuentro de la Transición. «Ahora el problema se resuelve en parte tildando a unos de fascistas, a otros de franquistas, a otros de comunistas y otros no sé qué –ha criticado Tamames–. Una confuisión de confusiones de la que no se saca nada de provecho».
Tamames afea a Sánchez que ni Polonia ni Hungría reforman el Código Penal para «beneficiar a amigos»
El economista Ramón Tamames ha reprochado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que el Ejecutivo haya procedido a reformar el Código Penal para suprimir el delito de sedición y modificar el de malversación para «beneficiar a unos amigos de la casa», esgrimiendo que es algo que no se ha hecho ni en Polonia o Hungría.
En su réplica a Sánchez, al que ha afeado que su intervención se haya extendido por una hora y 40 minutos y que se ha limitado a leer papeles que ya traía preparados, Tamames ha salido en defensa de Vox, subrayando que es un partido que «no ha hecho el levantamiento de la sedición como delito para beneficiar a unos amigos de la casa», mientras para beneficiar a otros levanta el delito de malversación».
Eso, «con todos los respetos que le tengo», le ha dicho a Sánchez, «sí que tenía que haber provocado una moción de disolución de las Cortes porque eso no se ha hecho ni en Polonia ni en Hungría». «Levantar el Código Penal en función de las necesidades de una sola persona y su deseo de poder no ha existido en ningún sitio de Europa últimamente», ha subrayado, esgrimiendo que Vox está por la Constitución y no hará nada en su contra.
BLAS PIÑAR Y LARGO CABALLERO, EL «LENIN ESPAÑOL»
Asimismo, se ha defendido del hecho de que Sánchez le haya echado en cara que es candidato del partido heredero de Blas Piñar. Si saliera a la calle y preguntara quién es Blas Piñar, ha esgrimido, «no lo sabe ni el 0,001, nadie sabe quién es».
En cambio, ha recordado al histórico dirigente del PSOE Francisco Largo Caballero, a quien llamaban «el Lenin español» y que ha señalado como uno de los «responsables» de la Guerra Civil. «Ahí no me ha gustado que haya dicho eso porque se veía que alguien le ha proporcionado el nombre porque usted es muy joven y seguro que ni siquiera se acordaba de él», ha reconocido.
Tamames ha defendido así la selección de temas que ha hecho en su discurso y ha criticado que Sánchez haya dedicado hasta una hora y cuarenta minutos en responderle, proponiendo a la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, una reforma del reglamento de la Cámara para regular los tiempos de intervención.
«¿Por qué tenemos que hablar tanto?», ha preguntado el candidato en la moción de censura en una réplica a la que ha dedicado solo catorce minutos. Según ha sostenido, los discursos acaban siendo «reiterativos» y en cambio no se responde a los temas del debate, reprochando a Sánchez que haya recurrido a una intervención preparada de antemano y no le haya respondido a muchos de los temas planteados.
Entre ellos ha destacado su defensa de reformar la ley electoral para acabar con la «sobre representación» que creen que tienen los partidos nacionalistas, su defensa al uso del español en Cataluña, la corrupción o un Gobierno «conciliador» que «se aleje de Frankestein».
«CATALUÑA HOY NO TOCA»
En cambio, ha explicado que él ha reducido su intervención y hecho una elección de temas. «Cataluña hoy no toca. ¿Por qué? Porque son muchos temas», ha resumido.
También ha explicado que el cambio climático lo ha abordado desde un análisis de la situación del agua en España o de los bosques, consciente de la postura de Vox al respecto. Sin embargo, ha asegurado que el 80 por ciento de los seguidores de Santiago Abascal «reconocen la verdad del calentamiento global» y espera que «pronto» en el partido sean «estudiosos también de ese tema».
Tamames interrumpe a Sánchez y se queja de que le responda con «un tocho de 20 folios» escritos de antemano
El candidato de la moción de censura de Vox, Ramón Tamames, ha interrumpido este miércoles al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la primera réplica que le ha dedicado en la sesión y lo ha hecho para quejarse de que el jefe del Ejecutivo haya subido a la tribuna «con un tocho de 20 folios» escritos de antemno, antes incluso de escucharle.
Tamames ha estallado cuando Sánchez llevaba poco más de 30 minutos de réplica. Como se ha puesto a hacer gestos desde el escaño que ocupa, la presidenta de la Cámara, Meritxell Batet, le ha dado la oportunidad de explicarse.
«Viene aquí con un tocho de 20 folios…», ha dicho el candidato antes de que Batet le retira la palabra y le recordara que no podía interrumpir la intervención del jefe del Ejecutivo. Pero Tamames seguía gesticulando y quejándose de que Sánchez llevara preparada esa larga intervención para hablar de cosas que él no había dicho en su discurso.
El portavoz de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, ha completado en redes sociales la frase pronunciada por Tamames: «Lo que no es procedente es que traiga aquí un tocho de 20 folios preparados para hablar de cosas que yo no he dicho».
ESTOY CONTESTÁNDOLE
«Estoy respondiendo a sus preguntas», le ha contestado Sánchez de la tribuna cuando ha retomado su intervención, durante la que en ocasiones ha repetido alguna frase tras percibir que el candidato no le había escuchado bien.
Por ejemplo, Tamames se ha llevado la mano a la oreja derecha y ha echado el cuerpo hacia delante dando a entender que no había oído con claridad que Sánchez le estaba preguntando qué habría hecho él, como economista, durante la pandemia o por qué no ha mencionado el cambio climático como causa de los problemas hídricos y de incendios a los que ha hecho referencia en su discurso.

