“María del Mal”, la albaceteña que quería apostatar y a la que cambiaron el nombre

La historia de esta albaceteña que decidió dejar de forma parte de la Iglesia

La de María del Mar González es una historia digna de aparecer en ‘Amanece que no es poco’. Esta vecina nacida y bautizada en Ayna (Albacete) relataba en ‘La ventana’ de Carles Francino lo que le ocurrió cuando debió apostatar hace unos años.

La historia de esta albaceteña para apostatar

Relataba que “llevaba tiempo queriendo apostatar pero siempre me decían que era muy difícil y prácticamente imposible”. Sin embargo, convencida de su decisión de abandonar la Iglesia “decidí acercarme un día al Obispado de Albacete para preguntar qué tenía que hacer para apostatar”. Durante este encuentro explicaba que “intentaron convencerme para no hacerlo y me dijeron que iba a ir al infierno”.

Sin embargo, la albaceteña estaba convencida de su decisión y de iniciar estos trámites para su apostatado. “Me puse a buscar por internet y mandé una carta al Obispado con una fotocopia de mi DNI y diciendo que había sido bautizada sin mi consentimiento”, relataba María del Mar en ‘La ventana’. Pero para su sorpresa “al poco tiempo recibí la misma carta devuelta y abierta, como si fuera una dirección no conocida. Se ve que los carteros no sabían dónde estaba el Obispado de Albacete”, bromeaba.

De este modo, optó por enviar de nuevo la carta, pero esta vez certificada. Sin embargo, desvelaba que “me la volvieron a enviar porque el DNI no estaba compulsado”. Por tanto, “fui a la Policía para compulsar el DNI y volví a enviar lagarta certificada”, explicaba la albaceteña en el programa de Carles Francino.

Una errata en su nombre: “María del Mal”

Así, recibió una carta con la respuesta del Obispado pero “en la carta ponía María del Mal”, detallaba, considerando que “pensé que podía ser una errata”. Pero explicaba que “cuando abrí el documento, dentro también ponía María del Mal”, un supuesto error con su nombre que aseguraba “me tocó un poco las narices”.

Ante esta situación volvió a personarse en Obispado para solicitar una reunión con el secretario para la que fue citado posteriormente. “Cuando llegué les di las buenas tardes y luego les dije que sabía que erais bordes y malos, pero no que llegaseis hasta este punto”, comentaba María del Mar en relación a la modificación de su nombre, supuestamente de forma errónea. 

Foto de archivo del Obispado de Albacete

“Me dijeron que era una errata”, confirmaba en ‘La ventana’ esta albaceteña, ante lo que “les pregunté si la persona que había escrito la carta tenía algún curso de mecanografía”. Ante la respuesta afirmativa de sus interlocutores “les dije que esta persona debería hacer un curso de refresco porque las letras L y R en un teclado se escriben con manos diferentes”, señala María del Mar. De este modo solicitó para marcharse del Obispado una nueva carta escrita con su nombre de forma correcta, algo que finalmente logró.

“Llegó un momento en el que no me sentía a gusto y quería irme”

Tras logarlo “mi madre al domingo siguiente de que me hicieran bien la carta estaba en misa en el pueblo, y el cura sin decir mi nombre dijo que con todo el dolor de su corazón había tenido que sacar a un miembro de la Iglesia”, comentaba esta vecina de Ayna. “Mi madre se llevó un disgusto enorme porque aunque nadie más lo sabía, ella sabía que el sacerdote se refería a mí”, exponía María del Mar, añadiendo que “al mes siguiente una de mis hermanas también apostató”.

Además, esta albaceteña compartía en ‘La ventana’ el cúmulo de situaciones que la llevaron a tomar la decisión de romper de forma definitiva con la Iglesia, relatando que “llega un momento en el que sales del pueblo, estudias, piensas y te empiezas a preguntar cosas”, reconociendo que “llegó un momento en el que no me sentía a gusto y quería irme”.

Del mismo modo confesaba que “mi historia con la Iglesia es surrealista desde que me bautizaron  porque somos cuatro hermanas y soy la única que está bautizada en el pueblo”. Sobre este hecho explicaba que “mis padres eran creyentes y practicantes, pero tras hacer los cursillos pre bautismales para poder bautizarme, mi padre no volvió a la Iglesia”. Además compartía en el programa alguna vivencia más que le llevó a tomar esta decisión.

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Marta Lopez

Periodista natural de Albacete. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Murcia con más de 6 años de experiencia en medios de comunicación.
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