Los conocidos astrónomos albaceteños José Cernicharo y Juan Ramón Pardo, utilizando el radiotelescopio de 40 metros del Observatorio de Yebes en Guadalajara, han detectado por primera vez en el espacio un nuevo anión (un ión con carga negativa), en concreto el C7N-.
Hasta hace unos años, la existencia de aniones y su posible detección en el Universo era solo una teoría pero finalmente se encontraron y este hallazgo amplía en catálogo de los mismos en el espacio y ayuda a entender un poco mejor la astroquímica.
El descubrimiento tiene la particularidad de haberse hecho simultáneamente en dos objetos
astronómicos totalmente diferentes, la nube molecular fría TMC-1 y la envoltura de la estrella evolucionada CV Leo.
Las condiciones físicas en ambos lugares son totalmente distintas, sin embargo las frecuencias detectadas son las mismas y han llevado a este grupo de investigadores al hallazgo.

Sustancias químicas casi imposibles de estudiar
Curiosamente, este tipo de sustancias químicas son casi imposibles de estudiar y caracterizar en laboratorios terrestres ya que al tener una carga eléctrica negativa tienden a perderla rápidamente mediante algún tipo de reacción.
Las bajas densidades existentes en el espacio, sin embargo, permiten que estos aniones sobrevivan por tiempos suficientemente largos como para que finalmente sean detectados al observar masas de gas de enorme tamaño.
El artículo aparece en el número de este mes de la revista científica internacional «Astronomy and Astrophysics».

