El autorrescate es una habilidad para salvar vidas que se enseña a bebés y niños en el agua. Antonio García, natural de Albacete, desarrolla su labor como instructor de autorrescate de estos pequeños en Mallorca.
Esta técnica consiste en enseñar a bebés y niños a darse la vuelta en el agua desde una posición boca abajo que pone en peligro su vida, a flotar boca arriba y respirar de forma independiente, y de forma relajada nadar hacia un lugar seguro o permanecer en esa posición hasta que llegue ayuda al agua.
Antonio García, lleva 20 años afincado en Mallorca y es el único experto en la isla en el método Children of the Water de autorrescate. Unas especiales clases de natación sobre las que el albaceteño explicaba a Última Hora que “siempre tenemos la misma imagen en la cabeza cuando se habla de natación para los críos: un buen número de chavales en el agua y los padres, mientras tanto, mirando desde la cafetería”. Así, consideraba que “eso no es pedagógico, no quita el miedo ni enseña”.
Adaptación de los niños al medio acuático para ponerse a salvo
Una metodología que no convencía al instructor, quien decidió investigar personalmente las técnicas infantiles de supervivencia en el agua para crear y desarrollar su propio método de enseñanza. Antonio García decidió testar estas metodologías con su propio hijo y compartir la sorprendente adaptación del pequeño al medio acuático y su capacidad para relajarse y poner en marcha estas técnicas de autorrescate.
De esta forma decidieron ponerse en contacto con Antonio García desde Children of the Water para que el instructor de Albacete se sumara a este proyecto y desarrollarlo en Mallorca. Así, recoge la misma publicación que el método comienza en la bañera de casa para que el pequeño vaya cogiendo confianza, tras ello los ejercicios se trasladan a una piscina con la presencia de los padres par que los bebés y niños entiendan el aprendizaje.
Se trata de un aprendizaje en el que a través de movimientos y desplazamientos los niños se familiarizan con el agua para poco a poco evitar que les asuste cuando les salpica, Por tanto confesaba Antonio García a Última Hora que la metodología busca, “en definitiva, que se sientan seguros, tanto menores como padres”.

