El acusado de estrangular y descuartizar el 20 de agosto de 2020 a Nancy Paola Reyes, cuyos restos fueron encontrados un mes después en una zona de maleza del Parque del Agua de Santander, aseguró a varios testigos que su mujer había muerto de covid en EEUU cuando estaba embarazada. Tanto ella como su pareja, el presunto asesino, vivían en Ciudad Real.
Así lo han declarado varios testigos en la sexta jornada del juicio que se sigue contra él, en la que han declarado dos policías nacionales y dos testigos particulares.
Una camarera que trabajaba en el bar ‘Bambú’ de Santander ha asegurado que el acusado entró al establecimiento para pedirle dinero, que necesitaba para viajar a Madrid y desde allí a EEUU, porque su mujer, que estaba embarazada de cuatro meses, había muerto de covid.
«Él no paraba de llorar», ha dicho la testigo, quien también ha relatado que le sorprendió ver con heridas en los brazos al acusado, que se ayudaba de una muleta para andar.
La camarera también ha dicho ante el tribunal del jurado que cuando el acusado entró en el bar no le gustó su apariencia y, por eso, escribió un mensaje de WhatsApp a su madre, que trabajaba como cocinera en el bar, pidiéndole que saliera porque no se encontraba segura.
La testigo ha relatado que, cuando el acusado estaba en el establecimiento entró otro cliente en el bar a quien también le pidió dinero dándole el mismo argumento, algo que también hizo con su madre, asegurándoles a ambos que su mujer había muerto y que quería viajar desde Santander a Madrid para finalmente desplazarse hasta los EEUU.
La madre de la camarera también ha relatado ante el tribunal del jurado que vio como el acusado lloraba y también observó que éste tenía «las manos maltratadas», debido a una pelea que había tenido anteriormente.
Tanto la fiscalía como la acusación particular sostienen el acusado se hizo las heridas en las manos y los brazos en el momento de arrojar o depositar el cadáver de Nancy Paola Reyes en una zona de maleza del Parque del Agua de Santander.
Durante la sesión del juicio de hoy estaba previsto que declararan dos testigos propuestos por la defensa, si bien no ha sido posible debido a que ambos están en «paradero desconocido», según ha comentado la magistrada-presidente.
En la sexta jornada del juicio también ha declarado una agente de Policía Nacional que realizó el reportaje fotográfico de la detención del acusado, que ha comentado que en él se puede ver cómo el acusado tenía heridas en las manos y que portaba varios colgantes que pertenecían a Nancy Paola.
Otro de los agentes ha corroborado que el acusado portaba estos enseres de la fallecida en el momento de su detención, unos abalorios que «no eran de valor, pero si parecían ser de importancia sentimental» para el acusado, ha aseverado.


