La Audiencia Provincial de Ciudad Real juzgará a partir del próximo lunes, 7, al acusado de dar muerte a Nancy Paola Reyes, su compañera sentimental en agosto de 2020, a la que asesinó en Santander estando embarazada y que después descuartizó, que se enfrenta a una condena de 33 años y cinco meses de cárcel por los delitos de asesinato con alevosía, delito de aborto y profanación de cadáveres.
Según el escrito de conclusiones provisionales al que ha tenido acceso EFE, el acusado, que contaba con múltiples antecedentes penales por violencia doméstica y de género, mantenía una relación sentimental estable con convivencia desde hacía un año con la fallecida con la que vivía en Ciudad Real y que en el momento de su fallecimiento se encontraba embarazada de 16 semanas de gestación del acusado.
La pareja se trasladó a principios del mes de agosto a Santander donde alquilaron un estudio para una semana, siendo prorrogado el alquiler otra semana más por el acusado.
Entre las 11:30 y las 15:00 horas de la mañana del 20 de agosto de 2020, en la cocina del inmueble, de manera súbita y repentina y con ánimo de acabar con la vida de su pareja, el acusado la cogió por el cuello y la estranguló, lo que le conllevó consigo también la pérdida del feto de 16 semanas de gestación.
Acto seguido y tras colocar en el suelo de la cocina varias sábanas y un edredón, con una piqueta de cortar carne de grandes dimensiones que días atrás el acusado había adquirido en un bazar, descuartizó milimétricamente con gran precisión en múltiples partes su cadáver y los metió en varias bolsas de basura, ideando posteriormente la manera de deshacerse de los restos descuartizados.
Así entre las 21:08y las 23:10 horas de la tarde noche, valiéndose de un carrito de la compra oscuro de cuatro ruedas, depositó las cuatro bolsas de basura en los que había introducido el cadáver descuartizado en una zona de matorral muy frondosa, de relieve abrupto y muy difícil acceso, en una zona conocida en Santander como Paseo de la Peña del Cuervo.
Los restos fueron encontrados en el interior de las referidas bolsas anudadas el 17 de septiembre de 2020 habiendo estado desaparecida la fallecida durante todo ese periodo de tiempo.
El 26 de agosto de 2020 se denunció en sede policial la desaparición de la asesinada, que tenía 29 años en el momento de su muerte y dos hijas menores de edad no convivientes con su pareja.
El acusado fue detenido en Madrid el 29 de agosto de 2020 acordándose como medida cautelar su entrada en prisión, donde permanece desde entonces.


