El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Francisco Tierraseca, ha asegurado que la Policía Nacional sigue investigando con los mismos efectivos la muerte del joven asesinado hace un año en Toledo con un machete, y ha confiado en que se resuelva como otros casos complejos que ha habido en España.
A preguntas de los periodistas sobre la muerte de Lorenzo, que falleció la noche del 1 de noviembre de 2021 tras ser atacado con un machete por un individuo enmascarado cuando paseaba con un amigo por un parque del barrio de Santa María de Benquerencia, Tierraseca ha afirmado que el Cuerpo Nacional de Policía, la Comisaría Provincial de Toledo y la Dirección General de la Policía Nacional «no han dejado nunca de investigar».
Tierraseca ha añadido que en este momento «se siguen movilizando los mismos efectivos y las mismas unidades especializadas», tanto de la Comisaría Provincial de Toledo, de la Jefatura Superior de la Policía Nacional de Castilla-La Mancha, como el refuerzo en materia de investigación que vino desde Madrid enviado por la Dirección General de la Policía.
«Seguimos investigando, sigamos confiando en las labores de investigación de la Policía Nacional, que son muchas», ha reiterado este jueves el delegado del Gobierno, que aunque ha admitido que «es un caso muy complejo» y que «se va a cumplir un año del asesinato», ha abogado por que “sigamos trabajando firmemente todos, confiando en que tengamos una resolución”.
En este sentido, ha comentado que en España ha habido muchos casos que han sido complejos y que se han resuelto «una vez transcurrido el tiempo».
«Nunca abandonamos ninguna investigación hasta tener una conclusión», ha subrayado el delegado del Gobierno, que ha añadido que «en este caso vamos a seguir intensificando las labores científicas y judiciales para la investigación y esperemos tener un desenlace, sobre todo con alguna conclusión».
Asimismo, preguntado por si el hecho de que se haya decretado de nuevo el secreto de sumario después de que fuera levantado significa que hay nuevas líneas de investigación, ha advertido que «cualquier avance que haya no se va a hacer público hasta que no sea concluyente».
Tierraseca ha indicado que «es verdad que se han barajado distintos escenarios, y que a lo largo de este año ha habido distintas líneas de investigación, algunas han dado algún fruto, otras no y han tenido que abandonarse».
Pero ha insistido en que «al fin y al cabo sigue manteniéndose la investigación», y también ha hecho hincapié en que «en este caso, evidentemente el papel de la autoridad judicial es fundamental para seguir dirigiendo la investigación»
CRONOLOGÍA DE ESTE HOMICIDIO EN CASTILLA-LA MANCHA
La noche del 31 de octubre de 2021, Loren, como le llamaban sus allegados, quedó con unos amigos en el domicilio de uno de ellos, cerca del instituto Juanelo Turriano.
A las 2.00 horas, la víctima y otro amigo salieron del domicilio para dar una vuelta y “tomar un poco el aire” por el conocido Parque Lineal, a la altura de la calle Río Cedena, según fuentes judiciales consultadas.
De repente, un individuo que caminaba en dirección contraria les increpó. Llevaba la cara tapada por una máscara con una calavera y de su mano izquierda colgaba un machete “de grandes dimensiones”.
Les ordenó: “Dadme todo lo que tengáis”. Los dos amigos, creyendo que se trataba de una broma, intercambiaron un par de palabras con el asaltante que, sorpresivamente, dio un fuerte golpe en el suelo con el machete y les advirtió: “Que es de verdad, eh”, con una actitud “claramente agresiva y violenta”.
El amigo le respondió que llevaba encima poco dinero y Loren se ofreció a darle dinero por los dos y sacó de su cartera un billete de diez euros que el agresor cogió.
Loren le preguntó que cuánto dinero le había dado y el hombre le puso el billete delante para que lo viese y, entonces, el joven lo agarró y el agresor alzó el brazo y le asestó un golpe con el machete.
A continuación, el individuo lanzó otro golpe al testigo, con la misma intención de atacar, pero este lo esquivó y el machete, “de filo ancho y punta curvada”, solo le alcanzó la oreja izquierda.
El hombre salió corriendo en dirección a la calle Rio Cedena y, el testigo, al ver que Loren cayó al suelo y perdía mucha sangre, llamó al 112 a las 2.26 horas.
En el momento de los hechos, no había nadie en las inmediaciones y, en el lugar del homicidio, los agentes de la policía judicial encontraron el billete de diez euros de Lorenzo, que resguardaron de la lluvia.
Pese a haber sido manipulado tanto por la víctima como por el autor, no se encontraron huellas dactilares.
El amigo de Loren describió al atacante como un hombre joven, de 1,70 o 1,75 metros de altura y complexión normal, que llevaba puesta ropa oscura y cuyo acento tenía “matices latinoamericanos”, aunque matizó que “también podría ser español”.
OTROS TESTIGOS DE ESTE SUCESO EN CASTILLA-LA MANCHA
En la tarea de búsqueda de otros testigos que pudieran aportar datos sobre lo sucedido esa noche, un menor informó de que, sobre las 1.50 y las 2.00 horas, vio a un hombre de similares características. Estaba en el portal de un piso de la calle Rio Yedra en compañía de unos amigos.
Uno de ellos bajó al garaje y observó a un hombre que se paró al verle y sacó un machete de una funda de plástico que llevaba colgando de la cintura. El chaval subió para comentárselo a sus amigos y fueron juntos a buscarlo por el garaje, pero no lo encontraron y fueron en su búsqueda.
De pronto, de un árbol salió una sombra, y resultó ser este hombre, que lo describieron con una altura de 1,85 metros, complexión normal.
Llevaba puesta una máscara como la de la película “Viernes trece”, una capucha, una sudadera azul oscura, vaqueros y unas zapatillas Adidas negras con rayas blancas.
Dos de los amigos corrieron hacia él y, como no se movía y permaneció “firme como una estatua”, se detuvieron a unos cuatro o cinco metros y le gritaron: “¿Qué pasa?”.
El individuo se quedó inmóvil hasta que dio un paso adelante, se agachó y pegó dos golpes en el suelo con el machete que llevaba en la mano derecha “saltando chispas” y, luego, golpeó contra las ramas de un árbol, que cayeron al suelo.
El grupo de amigos decidió marcharse y retroceder, cuando esta persona comenzó a correr hacia ellos de una manera “muy peculiar, levantando mucho las piernas, como a saltitos”.
La “frialdad” y “rapidez” de sus movimientos evidenciaban una preparación y práctica para manejar este tipo de arma, actuando como un “sádico”, sin mediar palabra, en todo momento “tranquilo, sin miedo ni tensión”. A los jóvenes les pareció que “había salido a cazar” y que parecía “un psicópata de película”.
Sus andares les recordó a los de “una película”, con pasos muy largos hasta que cogió carrerilla. Los jóvenes intentaron parar un coche pero el conductor siguió su marcha. El hombre permaneció inmóvil ante el coche y volvió a la zona donde lo habían encontrado.
Por otro lado, una mujer que se encontraba en la terraza de su domicilio, que mira al Parque Lineal, llamó al 091 y al 112 tras escuchar voces y gritos de un chico pidiendo ayuda porque habían apuñalado a su amigo y gritaba: “Ahora corre”, que ella interpretó como una recriminación hacia alguien.
Esta joven pudo ver a alguien debajo de su casa que se alejaba corriendo en dirección opuesta al lugar de los hechos.



