Tomás Rufo, uno de los toreros del momento no estará como ya es sabido en la Feria Taurina de Albacete 2022 y sí lo hará en Casas Ibáñez, donde el 28 de agosto compondrá cartel con Manzanares y El Juli para medirse a un encierro de Alcurrucén.

Así pues, en Casas Ibáñez sí han conseguido que Rufo pueda deleitar a sus aficionados y a todos aquellos que se desplacen a la localidad de La Manchuela, algo que Simón Casas y Manuel Amador no supieron, no pudieron o no quisieron conseguir para que uno de los toreros que más está triunfando durante la presente temporada pudiera hacer las delicias de los aficionados de Albacete capital en una Feria que tiempo atrás estaba considerada como de las mejores de España y que poco a poco se está disolviendo como un azucarillo en un vaso de agua.

Tomás Rufo no pisará Albacete capital
De este modo, que Tomás Rufo vaya a estar en Casas Ibáñez y no en Albacete no hace más que volver a demostrar que traer al coso de la calle Feria no era algo imposible, pero lo cierto es que Casas y Amador han privado al aficionado de Albacete de poder ver en directo a uno de los toreros del momento. Y todo ello, bajo el beneplácito de Vicente Casañ, concejal de Asuntos Taurinos, que con sus consentimientos se está convirtiendo en cómplice del decaimiento de la Feria Taurina de Albacete.
Así pues, Rufo se quedará sin venir a Albacete y aquellos aficionados de la capital manchega que pasen por taquilla se tendrán que conformar con una feria barata, que huele a limpieza de corrales, descafeinada, en la que faltan figuras y dobletes y sobran acartelamientos que quizá no aglutinen los méritos necesarios para estar en la septembrina albaceteña.

De nuevo, el mundo del toro vuelve a sacar los colores a Albacete, su plaza, su feria taurina, la empresa arrendataria del coso y al concejal de turno.


