La Audiencia provincial de Toledo celebra este jueves un juicio contra dos acusados de varios delitos de hurto de uso de vehículo a motor y delitos continuados de robo con fuerza en las cosas en establecimientos públicos durante el confinamiento, para los que el fiscal ha solicitado 7 años y medio y 6 años y medio de prisión
El fiscal, en su escrito de acusación, ha recogido que durante los meses de marzo y abril de 2020, los acusados, naturales de Rumanía y de Moldavia, junto con otras personas no identificadas, actuaron con el propósito de lucrarse y se aprovecharon de la situación confinamiento por la pandemia de la covid-19.
De esta manera, se dedicaron de forma sistemática a la sustracción de vehículos a motor mediante el forzamiento de sus cerraduras y puesta en marcha manipulando los dispositivos de arranque, para lo que disponían de los oportunos soportes tecnológicos, se cubrían rostros y manos y se desplazaban por diversas provincias limítrofes con la Comunidad de Madrid, en la que habían fijado su residencia, siempre en horas de madrugada.
La actuación respondía siempre a un mismo patrón consistente en la sustracción de uno o varios vehículos para desplazarse y en arrancar rejas o puertas, y así lo llevaron a cabo en numerosos municipios de la provincia de Toledo y de Madrid.
Los acusados fueron localizados por la Guardia Civil cuando circulaban por El Casar de Escalona, desde donde lograron huir hasta Quismondo, pero fueron detenidos el 28 de abril y permanecen en prisión provisional comunicada y sin fianza desde el 1 de mayo de 2020.
Todos los vehículos sustraídos fueron recuperados y restituidos a sus propietarios, los cuales reclaman el resarcimiento por los menoscabos causados en las cerraduras y dispositivos de arranque.

