La Policía Local de Albacete ha informado de la actuación que llevaron a cabo sus agentes en la noche de ayer jueves, en colaboración con los Servicios Sanitarios del SESCAM, tras un incidente ocurrido en un restaurante de la Plaza de la Catedral en Albacete capital.
Las mismas fuentes han argumentado que los hechos ocurrieron en torno a las 22.21 horas y todo se debió al atragantamiento que sufrió un cliente en el interior del restaurante, siendo activados los servicios de emergencia de inmediato tras recibirse una llamada de alerta realizada desde el lugar de los hechos.

Atragantamiento y asfixia en un restaurante de Albacete
Tal y como argumentan a El Digital de Albacete fuentes del Servicio de Coordinación de Emergencias 112 de Castilla-La Mancha, el afectado fue un hombre de 59 años que debido a la obturación de la traquea por un cuerpo extraño sufrió un atragantamiento y un proceso de asfixia.
Al atragantarse y pedir ayuda, fue el personal del restaurante el que primero se volcó con el afectado, al que uno de los profesionales del establecimiento hostelero le realizó la maniobra de Heimlich para abrir las vías respiratorias y ayudarle a que pudiera ir respirando. Tras la llegada de la UVI al local, el hombre fue tratado in situ por los sanitarios de una UVI móvil que se desplazó al lugar de los hechos.
Además de la UVI móvil también se desplazó al lugar de los hechos una patrulla de la Policía Local de Albacete y una ambulancia de Soporte Vital Básico, que fue la que trasladó al afectado al Hospital de Albacete para ser observado y tratado más a fondo de las posibles consecuencias sufridas.

Maniobra de Heimlich
La Maniobra de Heimlich es un procedimiento de primeros auxilios para desobstruir el conducto respiratorio, normalmente bloqueado por un trozo de alimento o cualquier otro objeto. Es una técnica efectiva para salvar vidas en caso de asfixia por atragantamiento.
Para realizar la acción en adultos se ha de hacer con el sujeto de pie, abrazando al mismo por la espalda con los dos brazos. En esta posición se presiona con una mano cerrada y la otra recubriendo la primera. Se debe apoyar el puño entre su ombligo y su pecho, y presionar adentro y arriba, hacia el centro del estómago. Su vientre queda así comprimido entre el puño y el cuerpo del rescatador, lo que forma una presión hacia arriba y facilita que se expulse el objeto causante del atragantamiento.

