Este jueves se cumple un mes del inesperado fallecimiento del albaceteño Cristóbal Rozalén quien fuese una de las figuras más relevantes de la política de Castilla-La Mancha. En concreto, el albaceteño trabajó codo con codo con el socialista José Bono durante su etapa como presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
Su hija, María Rozalén, era la encargada de dar a conocer la triste noticia y ahora un mes después de su pérdida la cantautora albaceteña compartía un emotivo mensaje a través de sus redes sociales. “Padre mío…Un mes sin ti. Y siento que me han arrancado parte de la raíz del árbol que me sostiene. Y siento que de eso no me voy a curar. Que aún me dura el golpe en el pecho y el temblor en las manos”, confesaba Rozalén.

“Se me ha helado un trocito de corazón”
Señalaba que “te has ido de golpe, en la madrugada de una noche de luna llena. Te has ido en silencio sin conocer la muerte, a la que tanto temías”. Del mismo modo escribía la cantante de Albacete que “ahora empatizo más con el dolor, porque me parecen ya tan crueles las leyes naturales de la vida…”.
“Se me ha helado un trocito de corazón tras el beso en tu frente fría mientras acariciaba tu cabello, como cuando era niña”, recogía el mensaje que compartía Rozalén con sus seguidores en redes sociales. Así detallaba que su padre le ha regalado “los cuatro últimos días de tu vida y no para de rondarme los mensajes que me lanzabas, como si vieras a despedirte, como si uno intuyera que está en el tiempo de descuento”. En concreto compartía las palabras que le dedicó Cristóbal Rozalén: “Llevas diez años de trabajo maravilloso María, pero los diez próximos serán mejores aunque yo no los vea…”, “no dejes de escribir que le haces mucho bien a la gente”, “tu hermano y tú siempre unidos”, “qué especial eres al mundo”, qué orgullo teneros como hijos”, “qué feliz he sido estos días”…

“Eras el hombre que más ‘Te quiero’ decías y lo sentías de corazón”
Desvelaba la cantante albaceteña que “cogimos una flor de cada rama y de cada corona que te trajeron para secarlas y recordar siempre cuál debe ser nuestro camino”. “No cabían padre. No éramos nosotros los únicos que nos sentíamos huérfanos porque eras el hombre que más ‘Te quiero’ decías y lo sentías de corazón. Amabas de verdad…Que hasta en tu despedida hubo abrazos de reconciliación”, recordaba Rozalén. Además añadía en esta emotiva carta dirigida a su padre que “te colocaron mirando a la gente, no mirando al altar, porque así se resume tu vida: mirando siempre por los demás”.
Confesaba que “te voy a echar muchísimo de menos padre. Pero, aún con esta tristeza te prometo que seguiré haciendo de mi camino algo extraordinario. Porque tú amabas la vida y cada uno de mis pasos te lo pienso dedicar. Porque si a mí me duele el mundo es porque a ti te dolía. Y tengo tu boca, tu único hoyuelo y tu apellido es mi nombre”. Igualmente aseguraba que “voy a esforzarme en ser mejor persona para parecerme más a ti y así marcharme algún día como tú te has ido: recogiendo todo el amor que sembraste”.
“Tú querrías verme alegre, gigante, humilde, feliz. Qué gran privilegio ser tu hija…” escribía. Además lanzaba un mensaje repleto de amor y cariño a su padre: “Te amo y te amaré siempre papá, más que a los pájaros colorines y al pan tostao”.

