Foco es aquello que da luz en un asunto, lo que sirve de guía a la inteligencia o a la conducta (RAE),
Así, Entre juegos de palabras y entre spots con dinosaurios que visitan la ONU , la agenda climática quiere incluir en el menú nuestro de cada día, insectos, gusanos y cucarachas . Van en serio, ya hay empresas que los están cultivando para un consumo corriente. Aunque en algunas zonas como en África , algunos presidentes como el de Nigeria, el pais más poblado del continente, ha escrito recientemente un articulo publicado en el Washington Post en el que declara que esto no va con ellos tal y como está planteado porque África es un continente en desarrollo y no pueden retrasarlo.
Y eso sí, obviamente son más saludables, proteicamente hablando, que un chuletón y reducen el calentamiento, como las carnes y los peces sintéticos y es que hacerse, se hacen con células madre animales que se desarrollan en cultivos de laboratorio, sumergidas en un consomé de productos químicos ultra naturales y ultra saludables, sin lugar a las dudas. Y como soy muy moderna, estoy muy a la última, así que quizá me apunte también a esta tendencia de comprar ropa usada, que ahora anuncian a diestro y siniestro en cómo no, todos los medios. Vientos de postguerra.
Volviendo otra vez a esto de los bichos me pregunto qué pasa con toda la normativa correspondiente al etiquetado y trazabilidad, ¿se va a quedar solo para el vino y para el queso? Y el queso ya veremos porque el ganado contamina demasiado. Doble rasero. No sé si han caído en que actualmente no podemos conocer el proceso de producción de los alimentos transgénicos y no podremos conocerlo tampoco de estos nuevos super alimentos, obviamente, no solo porque el caldo de cultivo sea un arsenal de patentes químicas. De los vestidos y complementos ya ni hablamos, claro. Trazabilidad industrial es un concepto obsoleto.
Resulta incongruente que los mandatarios acudan a la COP26 en casi 400 jets privados o que Biden se pasee con un sequito de 80 y tantos coches convencionales por las calles de Roma en los actos previos del G20 .
Entre todos y pagado el despliegue por los contribuyentes, han llegado a un acuerdo para frenar la deforestación del planeta. Pues en otros países, no lo sé, imagino que también, pero en el nuestro es un asunto que viene desde el siglo XVIII, ya nos preocupábamos entonces por nuestra restauración forestal debido a los usos inadecuados del territorio (ciclos de pastoreo-incendio) estimulados por la política de la Mesta, por lo que se empezaron a publicar ordenanzas para proteger los montes y plantíos . Fernando VI (1748) en sus Ordenanzas creó las figuras de los guardas de campo y montes, muy probablemente precursores de lo que hoy conocemos como guardas forestales (agentes).
A mediados del siglo XIX, retirada la responsabilidad a La Marina Española, se crea la Dirección General de Montes en el Ministerio de Fomento. La sociedad iba tomando conciencia del peligro del proceso de degradación y se crea la Administración Forestal Española ( Escuela Especial de Ingenieros de Montes en 1848 y Colegio Oficial de Ingenieros de Montes en 1852).
Contamos con Organismos y legislación suficiente, apliquémosla. Se me ocurren mil preguntas pero empecemos por estas : por qué han desaparecido las torretas de vigilancia, quedan algunos restos de ellas , oxidadas y destartaladas, en distintas zonas de España , como por ejemplo las del puerto de la Cruz Verde muy cercano al Escorial; por qué después de un incendio no se sustituyen las especies calcinadas, por qué las empresas vacían sus residuos donde a mano mejor les venga, como en La manga, por qué le compramos la energía nuclear a Francia para luego traernos todos los residuos, dónde están, no veo a los que salían en plan: nucleares NO, diciendo nada, eso sí, la factura para quien pueda pagarla. De quién es la competencia ? Desde luego , en ultima instancia del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Y si, del reto ya hablaremos en otro momento, ligado además al metaverso y al ministerio, con minúsculas, de la verdad mundial de B Gates.
Cuidar el planeta es respetar la naturaleza, la flora y la fauna, también a los humanos. Es no tirar residuos en los mares y en los campos y es reciclar los plásticos, el cristal, manifiestamente el papel y todo lo que se pueda. Es ocuparse de las principales cuencas fluviales para asegurar no solo las cubiertas forestales sino la torrencialidad de los ríos y las inundaciones, el riego y la sed, que mata a millones de personas. Es filtrar los gases para no vivir en la permanente penumbra de las nubes toxicas que parecen niebla. Es regular realmente el uso de los productos químicos y es presentar las cuentas de los residuos, por voluntarias que sean, ciertas. Entre muchas cosas.
Pero cuando el foco no es un haz de luz sino que se apaga, todo son puras tinieblas. Se desvirtúa lo esencial y lo no tan esencial pero ya sabemos que es tendencia “coctelear” y mezclar a base de palabras, conceptos. Y así la Web de la Sexta, publica una entrevista radiofónica a Patrick Moore, expresidente de Greenpeace en la que declara : «El calentamiento global es la mayor estafa de la historia”(2019).
En este horizonte tan oscuro, como la noche antes del amanecer, sin foco ni faro , proteger el medio ambiente, preservar la biodiversidad y abogar por la naturaleza, se convierte en una experiencia donde todo se tergiversa y se vuelve.
¿ Quién no tiene el corazón verde ?
Amelia F Fernández-Pacheco

