El dueño de un perro cuyos ladridos no cesaban y molestaban a los vecinos del inmueble en el que se encontraba fue sancionado este fin de semana por la Policía Local de Albacete.
Así lo han indicado fuentes oficiales a El Digital de Albacete, que añadían que los hechos ocurrían en una vivienda de la calle Casas Ibáñez de Albacete capital, donde un perro no cesaba de ladrar y perturbaba el descanso vecinal.
Todo sucedió en torno a las 00.30 horas de la noche y la denuncia de la Policía Local de Albacete al dueño del perro fue a tenor de lo recogido en la Ordenanza Cívica Municipal.
Ahora, esta persona tendrá que hacer frente al pago de una sanción económica.
¿Qué dice la Ordenanza Cívica?
La ordenanza cívica municipal de Albacete recoge al respecto que “no está permitido como norma general perturbar el descanso y la tranquilidad de los vecinos, en especial en el período comprendido entre las 22 y 8 horas, mediante el funcionamiento de equipos tales como: aparatos y reproductores musicales, televisiones, radios, aparatos de climatización, persianas, transformadores, equipos de obras, cualquier tipo de vehículo, herramientas de obras u otros aparatos sonoros; así como las conductas o comportamientos tales como cantos, gritos o cualquier otro acto molesto, incluido los ruidos de animales, especialmente los ladridos, sin que en ningún caso puedan transmitirse ruidos que superen los valores legales establecidos”.

