En el transcurso de las obras que Aguas de Albacete está desarrollando para la renovación de las infraestructuras hidráulicas de potabilización y saneamiento, y de manera previa a la peatonalización del centro de la ciudad, aparecían el pasado mes de julio unos restos óseos humanos.

Estos trabajos continúan desarrollándose en la actualidad y este mismo lunes, 4 de octubre, salían a la luz nuevos restos humanos en la zona del Paseo de la Libertad. De este modo, el historiador Vicente Carrión, explicaba a El Digital de Albacete que los primeros restos humanos que aparecieron fueron “en el inicio de la calle San Agustín, justo al lado del actual Palacio de Justicia”, pero destacaba que “ahora los nuevos restos están apareciendo en el Paseo de la Libertad”.
“Están apareciendo numerosos restos humanos”, apuntaba. Al respecto puntualizaba el albaceteño que “estos restos proceden del antiguo Convento de San Agustín que aquí existía”. Este convento se encontraba ubicado muy cerca de la céntrica Plaza del Altozano y “ocupaba la mitad del Paseo de la Libertad”.

Puntualizaba Viente Carrión a El Digital de Albacete que “concretamente donde están apareciendo estos restos humanos se emplazaba la iglesia del convento”, y añadía que podría tratarse de “enterramientos, bien de religiosos o bien de particulares que tenían sus capillas privadas en el mismo convento”.
El Convento de San Agustín fue fundado en la década de “1570 por un conocido noble albaceteño”, subrayaba Carrión. Además especificaba a El Digital de Albacete que este convento “se cerró en el año 1834”.

Igualmente recordaba que “con motivo de las obras de remodelación del Palacio de Justicia en 1857 el convento fue en parte demolido”. Especificaba que esta demolición afectó en concreto “a la iglesia y la torre de la iglesia que ocupaban la mitad del Paseo de la Libertad”, lugar en el que han aparecido estos restos humanos. Posteriormente en este espacio se levantó el actual Palacio de Justicia, actual sede del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, que fue obra de “Francisco Jareño, otro ilustre albaceteño”, manifestaba.
Igualmente descartaba que con motivo de estas obras de peatonalización “aparezcan nuevos restos humanos”, en la zona del Altozano, donde también se ubicaban otros conventos en la capital. “Esta ha sido una zona que ya se ha remodelado en otras ocasiones, por ejemplo se hizo la fuente, y probablemente ahí no aparezca nada”, especificaba a El Digital de Albacete, Vicente Carrión.

Un equipo de arqueólogos trabaja en la zona
Desde Aguas de Albacete apuntaban que una vez que Patrimonio confirmara que eran restos humanos con un posible valor arqueológico, se ha procedido a la contratación de un equipo de arqueólogos locales. Las primeras investigaciones en el terreno «ya han arrojado nuevos hallazgos que ponen de manifiesto que los restos pertenecen al cementerio/osario del antiguo Convento de San Agustín, que estuvo en funcionamiento entre los siglos XVI al XVII», detallaban en nota de prensa desde Aguas de Albacete.
Del mismo modo adelantaban que los restos hallados pertenecen, al menos «a diez individuos». De éstos, «al menos dos se encuentran en posición anatómica, es decir, que no se han movido», especificaban. El resto del hallazgo lo comprenden «cráneos y huesos largos que están en posición secundaria», es decir, que se han removido por la acción de los árboles y otras actuaciones en la zona.
Señalaban desde Aguas de Albacete que además de restos óseos, «se han encontrado diferentes restos de cerámica que concretan aún más la cronología entre los siglos XVI y XVII, y que parecen indicar que se trata más bien del cementerio del Convento que de su osario». Entre los restos cerámicos, destacan loza de Talavera de la Reina, escudilla de orejetas de reflejos dorados, y otros restos con procedencia de Manises. Además, se ha localizado material metálico como hierro y bronce.

La localización de todos los restos ha tenido lugar en la misma ubicación donde ya se localizaron los cráneos, las inmediaciones de la Plaza del Altozano, a la altura del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, en la calzada del Paseo de la Libertad, y además, los restos se han encontrado a poca profundidad, aproximadamente a un metro bajo tierra.
De este modo puntualizaban que las obras de renovación de las redes de abastecimiento de agua potable y de saneamiento en el centro de la ciudad «continúan adelante, excepto en la zona concreta en la que se han encontrado los restos óseos hasta que finalicen los trabajos de excavación por parte de los arqueólogos».

No se trata de un hallazgo aislado
Este no es el único hallazgo que se ha salido a la luz en los últimos días a raíz de las obras que Aguas de Albacete está realizando en el Paseo de la Libertad. A finales del mes de julio, tal y como informábamos desde El Digital de Albacete, aparecía en este mismo punto de la capital una histórica bóveda.
Como indicaban desde Aguas de Albacete “a priori no se trata de una galería subterránea como tal por las dimensiones con las que cuenta”. Así explicaban que los trabajos han sacado a la luz “una bóveda situada encima de una antigua tubería de saneamiento”.
Estas mimas fuentes puntualizaban a El Digital de Albacete que “todo parece indicar que se trata de la antigua tubería de un pasado colector que cuenta con unas dimensiones más anchas de lo habitual, pero no es una galería”. Esta bóveda “tapa una antigua tubería de saneamiento”, subrayaban a El Digital de Albacete estas mismas fuentes. No obstante, tras el hallazgo, Aguas de Albacete daba aviso a Patrimonio para que “realizaran una valoración”, sostenían.

Según confirmaban a El Digital de Albacete el historiador Vicente Carrión y la directora del Archivo Histórico Provincial de Albacete, Elvira Valero de la Rosa, podría tratarse del “cauce del antiguo río Piojo que discurría por la calle Ancha”. Este antiguo río que discurría por la calle más céntrica de Albacete cuando se construyó el Paseo de la Libertad, anteriormente denominado Paseo de Alfonso XII, se encauzó.
Explicaba Valero de la Rosa que “a finales del siglo XIX se hizo un colector para recoger todas las aguas pluviales y era el propio cauce del antiguo río Piojo”. Así remarcaba que se trataba del “punto en el que confluían todas las aguas pluviales”.
Además, puntualizaba que los vecinos “tiraban a esta misma cloaca todas las aguas residuales de las viviendas”. Un hecho que motivó numerosas “quejas, molestias y denuncias de los vecinos de esta zona al Ayuntamiento de Albacete y viceversa porque se utilizaba mal este colector”.



