“Muy desagradable”, así calificaba Jeison Santiago Soto el momento que tuvo que vivir este jueves, 9 de septiembre, cuando se disponía a hacer uso de un autobús urbano en Albacete capital.
Apuntaba este trabajador de la ONCE a El Digital de Albacete que “por las tardes yo tengo mi punto de venta en la Plaza Mayor y siempre llevo conmigo un carro en el que llevo mi mesa, mi silla y mis implementos de trabajo”. Exponía que tras finalizar su jornada laboral en esta céntrica plaza de Albacete “siempre cojo el autobús para regresar a casa y nunca he tenido ningún problema”.
Sin embargo este jueves “cuando fui a coger el autobús de la Línea B en la parada de la calle Tinte junto a mi madre, que se está recuperando de un derrame cerebral y va con muletas, la conductora nos dijo que no podía subir con el carro en el que llevo mi material de trabajo”. Todo ocurría cerca de las 20:45 horas de este jueves, y la misma conductora le indicó “que no estaba permitido subir con este tipo de carros porque están considerados un elemento de carga”, motivo por el que “no me podía dejar pasar”.
Rápidamente “me identifiqué indicándole que soy una persona con discapacidad y le mostré mi carnet de trabajador de la ONCE”. Explicaba que trató de mostrarle que “lo que llevaba en el carro era mi trabajo pero no me quería dejar pasar”.

“Como se le acumuló el tráfico y la gente para subir al autobús finalmente me dejó pasar”, señalaba, pero también me especificó “que esto no podía volverlo a hacer”. Toda esta situación “me generó una crisis de ansiedad y el servicio de emergencias me llevó a Urgencias”.
Aseguraba Jeison Santiago que tras lo ocurrido “he decidido poner una reclamación en el Ayuntamiento de Albacete”. Además solicitaba “hacer visible” su caso “para que no les pase esto a más personas con discapacidad porque vivimos en un país que apuesta por la inclusión social”.
Confesaba a El Digital de Albacete haberse sentido “excluido, humillado y señalado”. Del mismo modo reocnocía que “esta es la primera vez que me pasa, y de hecho, todos los conductores han sido amables y me han bajado la suspensión, me han permitido que me suba y han esperado a que mi madre también accediera”.
Fuentes municipales apuntaban a El Digital de Albacete que la reclamación interpuesta por este ciudadano se estudiará y se dará traslado al servicio. Además señalaban que el reglamento para viajar en los autobuses urbanos de Albacete se puede hacer únicamente con un bulto de mano.
De este modo, indicaban que el reglamento recoge que este tipo de carros pueden comprometer la seguridad de las personas que viajan en el autobús porque en cualquier incidente que haya puede suponer un problema que afecte al resto de viajeros. Así es competencia última del conductor de cada autobús tomar este tipo de decisiones por prevención y seguridad.


