La noche del pasado sábado un toro se escapó de la plaza de toros de la Muralla (Brihuega) mientras se estaba celebrando un concurso de recortadores, sembrando el pánico por las calles del pueblo y donde llegó a cornear a dos ciudadanos que paseaban por el mismo.
Tras el suceso, los vecinos de Brihuega se organizaron con fluidez y esa rápida intervención evitó que el animal llegara a otras zonas de la villa donde la tragedia podría haber sido mayor.
Desde la Federación Taurina de Guadalajara agradecen enormemente la magnífica actuación de los ciudadanos de Brihuega. El respeto y amor por el toro están siempre presentes, pero en una ocasión extrema donde la población se encuentra en peligro se vuelve necesario realizar determinadas actuaciones para evitar una catástrofe.

