Este 29 de mayo se cumplen cuatro meses de la desaparición de Ana Isabel Picazo. Durante todo este tiempo familiares, amigos y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad no han cesado en las labores de búsqueda.
El pasado mes de febrero los investigadores localizaron el coche que utilizó Ana Isabel para desplazarse desde Tarazona de la Mancha hasta la capital y fue la primera pista para reconstruir sus pasos. El vehículo fue localizado aparcado en las inmediaciones de las estaciones de tren y autobuses de Albacete.

Según relataban entones la madre y la hermana de Ana Isabel a El Digital de Albacete el coche “estaba abierto y con las llaves puestas”, además en su interior se encontraba “el móvil y el bolso con documentación y la comida de una compra que había realizado”.
Tras el hallazgo la investigación descartó que Ana Isabel hubiera subido a un tren o autobús tras la revisión por parte de la Policía Judicial de las cámaras de seguridad de las estaciones de tren y autobuses de la capital. Así, el siguiente fue acceder al interior del teléfono móvil y al ordenador personal de Ana Isabel con el objetivo de localizar nuevas pistas sobre su posible paradero.

Este teléfono móvil “a través de una orden judicial se ha mandado a Madrid a criminalística para que lo abran”, detallaba a El Digital de Albacete, Mayte Picazo, hermana de Ana Isabel. Indicaba que “el caso de mi hermana no tiene prioridad al considerar que se marchó por voluntad propia”, sin embargo añadía que “como han alegado que por las cosas que rodean al caso de mi hermana se pudo ir por no estar bien psicológicamente finalmente el móvil será analizado”.
La marcha de Ana Isabel por voluntad propia es unas de las hipótesis que “tienen más peso en las investigaciones”, apuntaba la hermana de la desaparecida. Así destacaba que “mi hermana es una persona muy espiritual y creía en ayudarse a sí mismo”, por lo que piensan que “es probable que durante la pandemia conociera a través de internet algún grupo de este tipo, sin llamarlo secta”.

Tras cuatro meses sin tener noticias de Ana Isabel, su hermana confesaba que “tratamos de seguir caminando día a día”. Sin embargo señalaba que la familia ha pasado “por todas las fases posibles, desde pensar que estaba muerta hasta pensar que está con alguien en algún sitio escondida”.
La búsqueda de Ana Isabel no se ha detenido ni un instante y ahora sus familiares y amigos han distribuido por Albacete capital carteles de su desaparición con el objetivo de poder localizarla lo antes posible. Una pegada de carteles que también llegará a urbanizaciones de parcelas y pueblos de alrededor de la capital.
Continúa la búsqueda
La Asociación SOS Desparecidos difundía un cartel con una imagen e información crucial para ayudar a la localización de Ana Isabel. Esta vecina de Tarazona de la Mancha tiene 39 años, mide 1,70 metros y es de complexión normal. Además, en el momento de su desaparición, el pasado 29 de enero, lucía una melena larga de color negro. Sus ojos son marrones e iba vestida con un abrigo gris.
Desde que su pista desapareciera en Tarazona de la Mancha a finales del pasado mes de enero, familiares, amigos, allegados y fuerzas del orden no han cesado la búsqueda para dar lo antes posible con el paradero de Ana Isabel.
Quien pudiera tener alguna pista relacionada con la desaparición de Ana Isabel Picazo puede aportarla llamando al 112, al 062 (Guardia Civil) o a los teléfonos de la Asociación SOS Desaparecidos que aparecen en el siguiente cartel de búsqueda:

/Marta López/

