Durante la última noche se han registrado cambios importantes en la normativa que afecta a Castilla-La Mancha para evitar la propagación del COVID-19, y es que tras decaer en toda España el Estado de Alarma, la comunidad autónoma no es competente para limitar determinados derechos fundamentales, lo que ha motivado que ya no esté en vigor el toque de queda ni el cierre perimetral.
Así, la última noche de vigencia del toque de queda, la del viernes al sábado, Policía Local de Albacete interpuso 26 denuncias por no respetar el horario máximo permitido, que era a las 12 de la noche.
En cuanto al resto de actuaciones llevadas a cabo las noches del viernes y sábado, el cuerpo de seguridad local ha procedido a denunciar a 6 establecimientos por apertura fuera del horario, y otro por vender alcohol después de las 22:00.
Además, 8 personas han sido denunciadas por no utilizar la mascarilla obligatoria y 3 por fumar sin respetar la distancia de seguridad.
Por otro lado, se interpusieron 5 denuncias relacionadas con el no cumplimiento de la ordenanza cívica al alterar el descanso vecinal por ruidos.
Asimismo se levantó una denuncia por realizar botellón.


