/Javier Romero/
Varapalo para el sector oficialista de Ciudadanos Albacete ya que en las elecciones para la Junta Directiva de la formación naranja el candidato apadrinado por Picazo y Casañ, el concejal Julián Ramón, ha caído derrotado frente a la otra lista, encabezada por el militante, Ángel Perea por 29 a 25.
Ciudadanos Albacete había puesto en marcha el proceso de elección de las Juntas Directivas de las diferentes agrupaciones con las que cuenta en la provincia, con la sorpresa de que en Albacete capital eran dos las candidaturas presentadas, una “oficialista” que secunda la línea marcada por Vicente Casañ y Carmen Picazo, y otra candidatura que apuesta por la renovación y captar el apoyo de los militantes que creen que la formación naranja necesita un cambio de rumbo ante los últimos acontecimientos, decisiones y polémicas que han llevado a los de Arrimadas a perder gran parte del apoyo cosechado en pasadas elecciones.
Así, según ha podido conocer El Digital de Albacete, el malestar de la militancia de Albacete con el sector oficial ha llevado a que el candidato del aparato se haya visto superado por la opción renovadora, lo que sin duda es un nuevo golpe para el partido cuyo coordinación provincial es Vicente Casañ, nombrado a «dedo» por el partido, que ha visto que cuando se abren las urnas de la formación los resultados no son tan fáciles de cosechar como cuando la elección es voluntad de una sola persona.
Ya les contábamos en El Digital de Albacete que la candidatura oficialista estaba encabezada por el concejal Julián Ramón García, que últimamente ha sido de gran apoyo a Vicente Casañ tras saltar a la prensa el conocido como ‘Caso Casañ. De hecho, según ha podido conocer este medio, y los resultados dan buena muestra de ello, son cada vez más el número de cargos y militantes de la formación naranja que ya muestran abiertamente su desacuerdo con el también coordinador provincial, que hace dos años no era ni siquiera militante de Ciudadanos y ahora es alcalde de Albacete y coordinador provincial del partido.
Este sector crítico considera que Casañ está lastrando con sus decisiones el trabajo de muchos años de los que crearon el partido en Albacete y ven como ahora las perspectivas son desoladoras para un partido en Albacete que es controlado, según afirman, por unas pocas familias.
Ahora la dirección nacional de Ciudadanos deberá estudiar qué está pasando en Albacete, donde las bases dan la espalda al alcalde la formación y piden a gritos, y a votos, regeneración y aire fresco.
Casañ, muestra los contratos y cierra la puerta al salir!