/Marta López/
El Gobierno de Castilla-La Mancha daba luz verde a la instalación en la localidad albaceteña de Cenizate de una granja porcina para 13.440 plazas de lechones de transición. En concreto, según queda reflejado en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha, desde la Delegación Provincial de Desarrollo Sostenible de Albacete se evaluaba y aprobaba el informe de impacto ambiental del proyecto. El Ayuntamiento de Cenizate se opone radicalmente al proyecto y su alcalde, Enrique Navarro, anuncia que presentaran todos los recursos y alegaciones necesarios para que ese proyecto no sea una realidad, ya que tampoco cuenta con la autorización del Ayuntamiento.
Así, según la descripción del proyecto la instalación “estaría formada por dos naves idénticas para alojamiento de los animales de 2.015 metros cuadrados cada una”. Además esta granja contará también con un almacén y un edificio destinado a vestuarios y servicios técnicos, por lo que estiman que la superficie total proyectada será de “4.624 metros cuadrados”.
La explotación ganadera también contará con “lazatero, muelles para carga y descarga de animales, depósito de recepción de purines; balsa de decantación, separador de purines y pérgola de carga del residuo sólido”, especifican. Igualmente, el documento recoge que para mantener la explotación aislada del exterior se proyecta “instalar una valla perimetral de dos metros de altura que dispondrá de un arco de desinfección a la entrada para desinfectar los vehículos que accedan a las instalaciones”.
En concreto, la actividad aprobada consiste en “una explotación ganadera para lechones de transición”. Un proceso en el que los lechones destetados llegarán a esta instalación que se construirá en Cenizate “con un peso aproximado de 6 kilos hasta que alcancen los 18 kilos, momento en el que comienza el cebo en otras explotaciones”.
Además, el documento publicado en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha subraya que “el purín no se almacenará en las fosas interiores situadas debajo de la nave”. Así, especifican que los desechos orgánicos de estos animales serán conducidos “desde las fosas, a través de una red de tubos de PVC corrugado de sección suficiente y pendiente adecuada para facilitar su movimiento por gravedad hasta un depósito exterior cilíndrico, realizado con piezas de hormigón prefabricado e impermeabilizado”.
Desde este depósito el purín “pasa a un separador donde se lleva a cabo la separación en dos fases”. La primera de ellas, la sólida “representa un 10% del total y es retirada”, mientras que la fase líquida “pasa a una balsa exterior con un volumen útil de almacenamiento de más de 1.960 metros cúbicos”, lo que apuntan “supera las necesarias teóricas de almacenamiento para tres meses que son de 1.377 metros cúbicos”. Así, matizan que “todos los elementos de la red por la que discurre el purín son completamente impermeables y estancos”.
En relación al consumo de agua total anual de esta explotación ganadera, que contempla el agua de bebida para los animales, más la empleada en la limpieza de las instalaciones se estima cercana a los “24.595 metros cúbicos al año”. Una cifra que aseguran “coincide con la solicitud de concesión de aguas subterráneas con destino a uso ganadero en esta parcela ubicada en Cenizate que presentó el promotor en 2019 ante la Confederación Hidrográfica del Júcar”.
Respecto a la ventilación de la granja porcina señalan que “será un combinado de ventilación natural, con las ventanas existentes, y reforzada por medio de extractores”. De este modo explican “se provoca un efecto que extrae los gases nocivos y el vapor de agua”. Además, el sistema de calefacción empleado en la explotación “es de suelo radiante, mediante agua caliente que discurre por un circuito situado debajo de la parte de las corralinas donde no hay rejilla”.
“Las necesidades de energía eléctrica se estiman en 1.716 kilovatios al año”, especifica el documento. Igualmente añaden que el abastecimiento de energía eléctrica se llevará a cabo “en baja tensión desde un transformador que se instalará en la propia parcela”. Además, indican que “todas las luminarias instaladas serán de bajo consumo, generalmente de tipo led, con el fin de disminuir la potencia necesaria y alargar la vida útil de las mismas”.
Según recoge el documento “la tasa de mortalidad esperada anual para este tipo de explotaciones se estima en torno al 4%”, lo que se traduce en “583 bajas que es igual a 3.763 kilos”. De este modo, para el tratamiento “se empleará el sistema de hidrolización cadavérica en contenedor cerrado, a prueba de fugas, separado de los animales presentes en la granja”, matizan.
Además, especifican que “la situación y orientación de las naves favorecerá la evacuación de los olores en otra dirección a la ubicación del núcleo urbano más cercano (Cenizate)”, y añaden que esto es posible “al estar en otra dirección a la de los vientos dominantes en la zona”. También reflejan que el separador de purines anteriormente indicado y que clasifica por un lado la fase sólida, “generadora de fuertes olores”, supone que en el tratamiento previo que se hace a los purines se consiga “aminorar la generación potencial de olores”.
En la aplicación al campo de la fracción líquida de los purines “se hará mediante un sistema que inyecta el purín en profundidad abriendo el surco con unas pequeñas rejas dispuestas paralelamente y depositándolo con un tubo plástico”, explican. Tras ello “una rastrilla cierra el surco y tapa el purín”, por lo que según informan “con este sistema no queda purín en superficie, ni se forman nebulizaciones, reduciéndose mucho los olores”.
El mismo documento oficial recoge que “el impacto principal de la actividad lo constituyen los residuos y olores generados por la misma, y para evitarlos se instará a las medidas correctoras que se recogen en el documento ambiental presentado por el promotor”, al igual que para evitar la contaminación atmosférica, el suelo y acuíferos. Así, subrayan que “se requiere un control estricto que se efectuará en la fase de seguimiento y vigilancia para que no tengan lugar vertidos indeseados”.
Además, especifican que “el área de actuación del proyecto no se ubica sobre Áreas Protegidas” y que según un informe remitido por el Ayuntamiento de Cenizate en marzo de 2020 “el proyecto pretendido se emplazaría en Suelo Rústico No Urbanizable de Especial Protección Cultural (SRNUEP-PAC) y compatible con Uso Actividad relacionada con Usos Agrarios, Granja, Criaderos de Animales en Régimen de estabulación”. Por otra parte los Servicios Veterinarios Oficiales de Ganadería de la Oficina Comarcal de Casas Ibáñez, según un informe del mismo mes de marzo consideraban que “no existen condicionantes a nivel de sanidad animal que impidan su construcción”.
Como consecuencia del análisis realizado, la Delegación Provincial de la Consejería de Desarrollo Sostenible de Albacete “resuelve que el proyecto ‘Explotación porcina para 13.440 plazas de lechones de transición en el término municipal de Cenizate, no necesita someterse a una evaluación de impacto ambiental ordinaria”. De este modo concluyen en la resolución que “no tiene efectos significativos en el medio ambiente, siempre que se cumplan las medidas ambientales y de seguimiento que propone el promotor y los requisitos que se desprenden del presente informe de impacto ambiental”.
«Estamos radicalmente en contra de la instalación de la granja de cerdos»
El alcalde de Cenizate, Enrique Navarro, ha confirmado a El Digital de Albacete que desde el Ayuntamiento de este municipio se está “radicalmente en contra” del proyecto de instalación de una granja de más de 13.000 cerdos a la que el Gobierno de Castilla-La Mancha ha dado luz verde en el informe de impacto ambiental pero a la que el consistorio se opone frontalmente y recurrirá para evitar su instalación en el municipio, recordando que este proyecto no está autorizado por el Ayuntamiento.
Así, en declaraciones a El Digital de Albacete, el primer edil de este municipio de La Manchuela albaceteña ha sido categórico al mostrar su total rechazo a este proyecto “que no genera empleo y causa una huella medioambiental importante, con residuos, oleres y purines derivados de un tipo de explotación industrial en la que no creemos”.
Así, el alcalde socialista de Cenizate destaca que en el pueblo se apuesta por otro tipo de ganadería tradicional, nada que ver con estas macrogranjas y es por ello que “vamos a recurrir cualquier resolución que avale su instalación en Cenizate”, detallando el acuerdo unánime de todos los grupos políticos del pueblo.
Por otro lado, Navarro ha señalado que el promotor de este proyecto no se puso en contacto con el Ayuntamiento antes de enviar la solicitud a la Junta, de haberlo hecho hubiera conocido de primera mano el rechazo del consistorio a este proyecto, que no tiene autorización del ayuntamiento.
Así, el alcalde de Cenizate defenderá los intereses de sus vecinos de manera clara y rotunda, oponiéndose desde el primer momento y donde sea necesario a la instalación de esta granja de cerdos.



