Las circunstancias de la pandemia de coronavirus propiciaron Internet como una alternativa óptima a muchas de las actividades del ser humano. Desde la compra a domicilio, la gestión bancaria o la asistencia sanitaria, los servicios funerarios se han incorporado al tejido digital con plataformas como eFuneraria. Un espacio de gestión y asesoramiento para facilitar un momento tan difícil como el fallecimiento.
Internet y la pandemia
Los delicados efectos que la pandemia del COVID-19 ha dejado en el mundo han alcanzado también muchos de los estadios de actividad del ser humano. El estallido vírico ha supuesto, además de todo cuanto atañe a la psicología y la salud, un cambio verdaderamente relevante en la economía, el mercado, la educación e incluso los servicios funerarios. Concretamente, y en este último punto, el sector funerario ha debido adaptarse sobre la marcha todo cuanto ha acontecido sobre el mundo. Limitando el contacto físico, cancelando velatorios y augmentando las medidas de precaución para los familiares en el difícil momento del entierro.
Del mismo modo, Internet se introdujo en la pandemia como una vía más plausible para muchas de las actividades necesarias para gestionar la vida. Un gran espectro de la sociedad atestigua las bondades de su uso que, entre otras, han facilitado normalizar una situación harto insólita como esta. Y de igual manera, la gestión online ha alcanzado también a las funerarias como efuneraria. Una compañía de asesoramiento, gestión e intermediación en la contratación de servicios funerarios 100% online y la primera de España. Porque, a menudo, la desvinculación del plano presencial durante una de las decisiones más complejas resulta un gran alivio.
Un servicio funerario online
Resituándonos en los momentos de la cuarentena, el mundo apareció como un lugar desolado donde salir a la calle, además de una carga paranoica, supuso un riesgo. Un encuentro con la cercanía a un contagio que, y aun a pesar de blindarse con toda medida de seguridad e higiene posible, hizo a la población recurrir a Internet como la mejor alternativa. El mundo online permite un gran repertorio de actividades relevantes que van desde la gestión bancaria o la comida a domicilio hasta la consulta médica o la solicitud de un presupuesto funerario. Esto último, un caso cada vez más frecuente para evitar desplazamientos y, nuevamente, rebajar la intensidad de tal momento.
De hecho, las plataformas como eFuneraria facilitan sobremanera la gestión desde todos los puntos que atañen al traslado y repatriación de cuerpos, así como a la duda sobre qué hacer con las redes sociales de un fallecido. Del mismo modo, está en su objetivo brindar múltiples opciones de servicios adaptados a la necesidad de cada cliente y mediante sus proveedores principales. Con la posibilidad de optar por asistencia telefónica o consultar cualquier tipo de duda en distintos artículos que constan en la misma página. Ideal para recibir un apoyo paso a paso que no comprometa la calidad del servicio y que, a la par, contribuya al bienestar emocional del cliente.
Gestionar el proceso funeral de un fallecido es siempre una actividad cuya delicadeza, dada su carga emocional, puede alargarse incluso más de lo debido. Llevar a cabo dicha gestión en el medio online, y retomando la mencionada impersonalidad de la misma, es un apoyo necesario para mantener la compostura y solucionarlo todo de la mejor forma posible. Una alternativa para facilitar y dignificar todo procedimiento funeral al que, poco a poco, cada vez más empresas de servicios funerarios se están sumando. Tanto a modo de diversificar un servicio esencial como este, como para sosegar de forma más dedicada y comedida todo cuanto precisen quienes recurran a sus servicios.
La pandemia como contexto de ayudas e iniciativas
La pandemia del coronavirus se ha convertido en uno de los sucesos que más ha sacudido al mundo y, con ello, apelado a un especial sentimiento de unidad. Son muchas las iniciativas adyuvantes que han nacido durante el transcurso del confinamiento, todas bajo el propósito de asistir emocionalmente a quienes más han sufrido la dureza y la crudeza de tales circunstancias. Un pequeño gesto puede marcar una enorme diferencia. Y, con ello, Internet, mediante multitud de páginas web y a través de las redes sociales, hizo su contribución artística, psicológica, alimentaria y, en este caso, funeraria para paliar cualquier temblor que desestabilice el equilibrio emocional.
Los momentos de más oscuridad son los que más precisan, sino de luz, de una mano amiga que guíe durante al camino para salir de ella. Por ello, y bajo la premisa de la comodidad, la transparencia y el libre acceso a la información al alcance de todos, plataformas como eFuneraria aportan su enormísimo grano de arenapara preservar la calma en los instantes más difíciles. Si bien la impersonalidad de Internet ha sido siempre cuestionada, en casos como este, y otros de vital importancia para la dignidad y la calidad de vida del individuo, resulta irrefutablemente útil. Porque afrontar el capítulo final de la existencia debe siempre sacar a relucir lo mejor de todos nosotros.


