/Marta López/
Ana Alfaro denuncia a El Digital de Albacete la situación insostenible a la que se está enfrentando su familia. Han tenido que abandonar su vivienda ubicada en el barrio del Hospital porque una plaga de chinches procedente de otra vivienda del mismo bloque ha invadido su casa.
“Vivimos cuatro personas en la casa, dos de ellas son niños”, explica. Además, matiza que los vecinos “tienen alquileres temporales por lo que es imposible denunciarlos”. Relata que estos inquilinos “dejan sus utensilios de trabajo en el portal y en la puerta de la casa”.
Así, “hace cosa de un me comenzaron a salirle manchas a mi hijo en la piel y lo hemos llevado tres veces al pediatra porque creíamos que era una reacción alérgica”. Pero la semana pasada “esas mismas manchas también le comenzaron a salir a mi marido”, por lo que decidieron rociar con un spray su cama “y comenzaron a salir muchísimos bichos”.
Tras contratar a una empresa de desinfección que ellos mismos han costeado les comunicaron que “teníamos una plaga de chinches en nuestra casa”. “Nos hemos tenido que ir de casa con lo puesto y hemos podido ir a sacar todas nuestras cosas cubiertos con bolsas de basura”, relata entre lágrimas.
Y es que asegura que los responsables de la empresa de desinfección “subieron con permiso de la dueña del piso y de los inquilinos y nos dijeron que la vivienda tenía tal población de chinches que se habían bajado a mi casa porque ya no cabían”.
Indica Ana Alfaro que la dueña de la vivienda afectada “no quiere asumir ningún coste, ni desinfectar la casa hasta que finalice el contrato de alquiler con estos inquilinos”. Mientras tanto “hemos tenido que tirar colchones, sábanas, almohadas y cojines”. Además, expone esta albaceteña que han acudido “a la Policía; al Ayuntamiento y a Sanidad pero nadie me da respuesta”, y asegura que “no puedo más, se trata de una situación muy injusta en la que además se ha visto afectado un menor”.
La comunidad de vecinos también ha puesto “una queja en el Ayuntamiento”, manifiesta, porque son conscientes del problema de salubridad que supone esta plaga. “Es un bicho muy agresivo y que se propaga muy rápido”, comenta.
Por el momento están viviendo en casa de los padres de Ana “todos juntos en una misma habitación”, porque “no podemos volver a casa hasta que los vecinos no se vayan y de desinfecte su vivienda”. Y es que corren el riesgo de que las chinches vuelvan a invadir su hogar. “Vivir esto es horrible”, concluye.





