/Marta López/
La crisis del coronavirus ha obligado al Ayuntamiento de Albacete a recomponer su borrador de Presupuestos para el ejercicio 2020. Recordamos que el Consistorio albaceteño presentó el pasado mes de febrero un primer borrador que no pudo ser aprobado en el Pleno Municipal debido a la llegada de la pandemia.
En apenas unos meses la situación de la ciudad ha dado un radical cambio, motivo por el que el Ayuntamiento de Albacete ha tenido que rehacer las cuentas municipales y es que los Presupuestos para 2020 han visto mermados sus ingresos en torno a 7,1 millones de euros en comparación con la cifra prevista por el Consistorio el pasado mes de febrero. De este modo el nuevo documento alcanza los 153,5 millones de euros.
Así, el alcalde de Albacete, Vicente Casañ, acompañado del vicealcalde de la ciudad; y la concejal de Hacienda, María José López, presentaban el remodelado proyecto de Presupuestos del Ayuntamiento para el ejercicio 2020. Agradecía especialmente el alcalde de Albacete el trabajo de la responsable de Hacienda quien “ha estado coordinada con el resto de portavoces de los grupos municipales”.
Reconocía Casañ que “juntos somos más fuertes y poniéndonos de acuerdo resolveremos los problemas de la ciudadanía antes y mejor”. Indicaba de este modo el alcalde de la capital que “hay que hacer de la necesidad virtud y sacar lo positivo” de toda la situación sobrevenida por el COVID-19, y “lo que en un primer momento nos parecía una situación mala al quedar los primeros presupuestos que presentamos sobre la mesa ha tornado en una situación favorable” y es que “hemos podido plantear una reestructuración del presupuesto como dique de contención para los efectos del COVID”. Se trata de “una oportunidad para modular las cuentas públicas de nuestro Ayuntamiento para este año”, y añadía el alcalde que “no podemos mirar para otro lado”.
“Las arcas municipales han destinado cerca de dos millones de euros a la lucha contra esta pandemia” y es que este es momento para “arrimar el hombro y trabajar juntos y dejando a un lado las diferencias”. Muestra de ello es el Pacto por la Recuperación Social y Económica firmado en el Ayuntamiento y que tiene una partida contemplada en estos Presupuestos de 19,2 millones de euros, porque “somos conscientes de que debemos ser el motor impulsor de la ciudadanía”, manifestaba Vicente Casañ.
Reconocía que “hemos tenido que hacer ajustes con el fin de atender a las personas más vulnerables y fomentar la actividad comercial”. Así, se mostraba esperanzado en sacar adelante estos Presupuestos 2020 en el Pleno Extraordinario “sin ningún voto en contra porque estos Presupuestos son el fruto de la negociación con el resto de grupos políticos y se han incorporado a los mismos enmiendas del PP y de PODEMOS.
La incorporación de estas enmiendas a los Presupuesto Municipales se debe a varias razones “porque de este modo los Presupuestos son indudablemente mejores y porque juntos somos más fuertes y los ciudadanos nos piden consenso y unidad”, apuntaba Vicente Casañ.
Por su parte el vicealcalde de Albacete, Emilio Sáez, ponía de manifiesto que “son unos presupuestos consensuados con los grupos municipales y la sociedad civil articulada”. Indicaba además que “han sido fruto de el esfuerzo porque la merma de ingresos nos obligaba a ser respetuosos y desarrollar un presupuesto de contención”.
De igual modo, manifestaba que gracias a estos Presupuestos “vamos a poder cumplir con algunos de los puntos del Pacto de Gobierno firmado entre PSOE y Ciudadanos como el plan de choque para realizar mejoras en las instalaciones deportivas de la ciudad con cerca de 1,4 millones de euros”.
“Albacete siempre ha sido una ciudad accesible pero además vamos a poner en marcha el Plan de Accesibilidad Integral con una partida de 400.000 euros que viene a resolver los problemas de este tipo que puedan quedar en nuestra ciudad”, subrayaba el vicealcalde de Albacete, porque “queremos ser la ciudad español más accesible. Además, destacaba el millón de euros que va a invertir el Ayuntamiento para continuar con la remodelación de las calles del centro, especialmente “en Marqués de Molins para cumplir la revitalización del centro de la ciudad contemplado en el Pacto de Gobierno”.
Subrayaba Emilio Sáez que “el EDUSI se lleva gran parte de estas inversiones 1,1 millones de euros para desarrollar importantes actividades y aumentando su grado de ejecución”. Además en este Presupuesto 2020 “se va trabajar en el Centro de Autonomía Personal de la calle Lepanto y la Comisaría de Simón Abril”. Igualmente destacaba “el deseo consensuado con los grupos de la oposición para desarrollar y finalizar la AB-20”.
Nuevos presupuestos
“Urgente, necesidad, importante han sido las palabras para ir afrontando lo que estábamos viviendo de forma inédita”, explicaba la concejal de Hacienda, María José López, y destacaba que “hemos trabajado con mucha responsabilidad y acorde a la situación y la realidad que teníamos”.
En la elaboración de estos presupuestos “queríamos afrontar los gastos extraordinarios que no estaban previstos como consecuencia de la COVID y que han supuesto a las arcas municipales el gasto de 2 millones de euros”. Así, matizaba que este presupuesto está pensado para “atender a las personas más vulnerables y fomentar la creación y consolidación de empleo”.
De este modo, el capítulo de ingresos se eleva hasta los 153,5 millones de euros, y la concejal de hacienda exponía que “las inversiones que realizará el Ayuntamiento de Albacete durante este 2020 rozarán los 15,5 millones de euros”. De este modo exponía que con respecto a los presupuestos del 2019 supone un “descenso de 3, 5 millones de euros”.
La partida de Impuestos Directos (IRPF, IBI, Plusvalía e IAE), asciende a 65,9 millones, unos 2,5 millones menos de lo que se preveía en marzo, una caída que tiene que ver sobre todo con la menor recaudación en Plusvalía al estar el mercado inmobiliario parado unos meses.
Los Impuestos Indirectos (cesión de IVA e impuestos especiales sobre hidrocarburos y cerveza, alcohol y tabaco; el Impuesto sobre Instalaciones, Construcciones y Obras), se prevé ingresar 6,7 millones, una cifra que ha bajado en 700.000 euros con respecto a lo que se preveía en marzo y que tiene que ver con la bajada en el consumo y la paralización de la actividad constructora.
Mediante tasas y otros ingresos, se estima una recaudación de 23,9 millones de euros, cantidad que supone una bajada de casi 5 millones con respecto a lo que se ingresó en 2019. Este descenso es la explicación lógica a la situación de pandemia, así durante meses no funcionó el aparcamiento regulado (Zona Azul); el tráfico en la ciudad casi desapareció, por tanto, no se cometían infracciones de tráfico y se han tomado decisiones como autorizar la instalación de terrazas sin que los hosteleros tengan que pagar la correspondiente tasa o suspender la celebración de la Feria que suponía un ingreso de 750.000 euros en concepto de tasas para la ciudad.
Estos ingresos se destinan a sufragar el GASTO CORRIENTE del Ayuntamiento, el día a día de la ciudad. Por áreas, de cada 100 euros de gasto corriente, 34 se destinan a los servicios básicos de la ciudad que son competencia municipal, desde la recogida de residuos a la limpieza de la ciudad; 15 de cada 100 euros a seguridad, entre Policía Local y Bomberos; 9 de cada 100 euros a la propia gestión; 8 de cada 100 a Atención a las Personas; otros 8 euros a Cultura y Deporte; 7 de cada 100 euros a Infraestructuras Urbanas y Urbanismo; 6 de cada 100 a Educación y 3 de cada 100 a promoción de Empleo y Reactivación Económica.
Así, la partida de Personal (4% del gasto corriente) se aumenta para garantizar el pago del 2% de subida salarial que aprobó el Gobierno de España para los empleados públicos; mientras que el capítulo II se ha podido reducir en 3,1 millones de euros al dejar contratos en suspenso durante los meses de pandemia; prescindir de gastos como los 350.000 euros que conlleva organizar la Feria o por el hecho de que los Planes de Empleo se haya retrasado y aún no se hayan puesto en marcha.
Se ha conseguido también bajar los gastos financieros, gracias a la amortización de préstamos y al bajo precio del dinero. El ajuste que más ha costado encajar, ha admitido la concejala, «ha sido el de las transferencias que se hacen a asociaciones, fundaciones y organismos autónomos, de ahí que haya agradecido al movimiento asociativo que haya reducido o anulado los créditos con los que esperaban contar para este año». Al final, este capítulo asciende a 28,8 millones de euros.



