/Redacción/Fotos: Ángel Chacón/
La Asociación Provincial de Empresarios de Transportes de Servicios Discrecionales de Viajeros convocaba este miércoles, 10 de junio, una manifestación en Albacete, sumándose así a la convocatoria nacional hecha por la Asociación Dierbus.
Así, el punto de encuentro de estos particulares manifestantes era el Jardín Botánico de la capital, donde la directiva de la Asociación daba lectura a un manifiesto antes de recorrer la Avenida de la Mancha y la Avenida de España.
“En primer lugar, hay que hacer hincapié en que es la primera vez que, en este país, los transportistas de viajeros salen a la calle a exponer sus reivindicaciones. Estamos haciendo historia y hemos de ser conscientes de esta responsabilidad”, exponían. Así, “dado que, hasta la fecha, ninguna de nuestras reivindicaciones ha sido atendida –salvo la plena ocupación de los vehículos- y la aprobación de protocolos únicos de limpieza en nuestros vehículos, nos ratificamos en todas las que hemos venido haciendo y que enumeraremos al final”, continuaban manifestando.
Insistían “en las notorias diferencias habidas entre transporte regular y discrecional/turístico que, vienen siendo sistemáticamente ignoradas y que resultan determinantes en que las medidas que se adoptan desde los órganos gubernamentales, de forma casi exclusiva, vienen a beneficiar a las grandes empresas que realizan transporte regular, en detrimento de las, en su mayoría, PYMES de discrecional/turístico, a las que se obvia y abandona a su, cada vez más incierta, suerte”. Tal y como define la Ley de Ordenación del Transporte Terrestre/LOTT, “el transporte regular es aquél que se efectúa dentro de itinerarios preestablecidos y autorizados, y con sujeción a calendarios y horarios prefijados”. Dentro del mismo, “hay que diferenciar el transporte regular de uso general, definido como aquél que va dirigido a satisfacer una demanda general, siendo utilizable por cualquier interesado, y el transporte regular de uso especial, definido como el que está destinado a servir, exclusivamente, a un grupo específico de usuarios tales como escolares, trabajadores, militares, o grupos homogéneos similares. Es, para este tipo de transportes que se han previsto diferentes compensaciones en la normativa COVID-19, tanto estatal como autonómica”, recogía el manifiesto.
“España es apenas el único país de la Unión Europea cuyo transporte regular está sometido a un sistema de concesiones en exclusiva, concesiones que han venido siendo ilícitamente prorrogadas y/o están caducadas, con activos amortizados hace mucho tiempo, que siguen siendo prestadas por el, en su día, concesionario: la crisis causada por el COVID-19, además, les va a suponer una aún mayor rentabilidad dado el trabajo que, aún menor, ha sido desarrollado y dadas las compensaciones económicas acordadas y posiblemente una prolongación de unos contratos inexistentes”, apuntaban.
Y, para mayor enriquecimiento de las empresas dedicadas al transporte regular, “únicas favorecidas por la crisis del COVID-19, el fondo de 800 millones de euros que pretende articular el Gobierno –el 16 de junio está prevista su aprobación en Consejo de Ministros- va destinado a ayudar a los transportes públicos urbanos, metropolitano e interurbano con la finalidad de que salgan reforzados de la crisis. Ni una palabra en relación al transporte discrecional/turístico: a nadie le interesa si se hunde”, explicaban.
De este modo recordaban que “el transporte discrecional se define como aquél que se lleva a cabo sin sujeción a itinerario, calendario ni horarios preestablecidos”. Mientras que “el transporte turístico es aquél que se realiza en el marco de la ejecución de un viaje combinado ofertado y contratado de conformidad con la legislación correspondiente a tales viajes. También es viaje turístico, aquél que, sin tener una duración superior a 24 horas y sin incluir pernoctación, se oferta a través de agencias de viajes/intermediarios turísticos y se presten conjuntamente con otros servicios complementarios turísticos. Consecuentemente, la vida de los segmentos discrecional y turístico depende esencialmente del turismo, de los grandes eventos, congresos e incentivos: todo ello ha quedado paralizado por la crisis, sin posibilidad de recuperación real sino a medio plazo”.
“Ni en el transporte discrecional ni en el transporte turístico se entra en relación con la Administración y ello ha sido aparente justificación para que ninguna compensación, ninguna indemnización y ninguna ayuda, más allá de un mayor endeudamiento a través de los genéricos créditos con aval ICO, haya sido aprobada en su apoyo ante una crisis que radicalmente nos ha dejado sin trabajo, sin ingresos, y que, en el mejor de los casos, no empezarán a recuperar sino en el año 2021. Ahogadas las PYMES, en su mayoría empresas familiares, por los costes mensuales y sin clientes, sin viajeros, sin ingresos, sin apoyo, sin perspectivas, desesperados y abocados a la ruina, a concursos de acreedores o a la venta a ínfimo precio”, manifestaban.
Resulta desconocido para la mayoría “los elevadísimos costes directos a los que tenemos que hacer frente, estén o no estén trabajando nuestros autocares: los derivados de vehículos –préstamos/leasing fundamentalmente que suponen aproximadamente entre 4/5 mil euros mensuales/vehículo, dado que su precio, como mínimo, supera los 250 mil euros/autocar-, seguros, costes fiscales y asimilados –ITV, IVTM, revisión del tacógrafo, visado de tarjeta de transporte- que hemos de pagarlos con/sin desarrollo de actividad alguna».
Por ello, reiteraban que “el anunciado Plan de Ayudas debiera ir destinado no única pero sí fundamentalmente a los segmentos de transporte más castigados por la crisis, que no son sino discrecional y turístico, y debiera tener la finalidad fundamental de lograr refinanciación –que no un mayor endeudamiento- de nuestras empresas así como disminuir los gastos fijos básicos, y consideramos debiera incluir las siguientes medidas”:Ayudas económicas a fondo perdido por parte de las diferentes administraciones.
- Moratorias en leasing, ICO y todo tipo de productos financieros.
- Mantenimiento de las condiciones de los ERTES en el comienzo del estado de alarma respecto a salario y seguridad social, y un sistema que permita según demanda de trabajo, incorporar y/o devolver trabajadores al mismo.
- Reducción de impuestos a nivel general.
- Bonificación durante el plazo de 2 años del 50% de los seguros sociales para incentivar la incorporación y contratación de trabajadores.
- Rebajas y subvenciones para disminuir el coste del gasoil con la finalidad de ayudar a la recuperación de las empresas.
- Comunicación constante y directa con todas las administraciones.
- Implantación de un nuevo proyecto que fomente el uso del transporte en autocar siendo este el más seguro de los transportes y el menos contaminante.
Tras la lectura del manifiesto los participantes recorrían en autobús y cumpliendo las medidas de seguridad la Avenida de la Mancha, Avenida de España, Plaza Gabriel Lodares, las calles Tesifonte Gallego y Marqués de Molins, Paseo de la Libertad y Avenida de la Estación, para finalizar en Vialia.
































