Noticias Castilla-La Mancha
FOTO DE ARCHIVO

CORONAVIRUS | La experiencia vivida durante la pandemia por una enfermera del Hospital de Albacete

TOyota

/Redacción/

Blanca Gómez Gualda es una enfermera del Hospital de Albacete que como tantos y tantos profesionales sanitarios han luchado, y siguen haciéndolo, en primera línea contra la pandemia de coronavirus y ha querido contar en una carta su experiencia en primera persona. Así pues, por su interés informativo, desde El Digital de Albacete les reproducimos de manera íntegra la misiva remitida a nuestra redacción por la citada enfermera del complejo hospitalario albaceteño:

albaluz

“Hola, me llamo Blanca y soy enfermera en el Hospital General de Albacete, voy a contaros un trocito de mi experiencia durante esta pandemia. Estoy convencida de que visitar un hospital para una persona enferma, o para cualquier persona que tenga que someterse a cualquier procedimiento es un asunto un poco estresante. Es una cosa que rara vez hacemos solos, la mayoría de las veces acudimos acompañados de un familiar, amigo o voluntario con el que compartir temores o tener un refuerzo a la hora de recordar o entender las recomendaciones que allí nos dan. Pues bien, durante estos meses no ha podido ser así”.

“Los pacientes han cruzado solos las puertas del hospital, cargando una mochila de incertidumbre y miedo. Se despedían con tristeza y miedo de sus familiares sin saber cuándo iban a poder volver a verse o si quizás, en el caso de las personas más mayores, se volverían a ver. Estoy segura de que esta mochila también la cargaban familiares y acompañantes de regreso a casa”.

“De repente en el hospital se encontraban con un montón de personas en la misma situación que ellos y con algo insólito, astronautas y sí, digo astronautas porque la imagen que los pacientes tienen sobre médicos, enfermeras, auxiliares,celadores … Se ha visto afectada por el famoso EPI (Doble bata, doble guante ,doble mascarilla, gafas, gorro, pantalla protectora)con suerte alcanzaban a verte los ojos ,y con este panorama a ellos solo les quedaba dejarse llevar. Y a ti intentar trasmitirlo todo  a través de ellos”.

“Si puedes curar, cura; si no puedes curar, alivia; si no puedes aliviar, consuela y si no puedes consolar acompaña”

“Pues creo que todos mis compañeros hemos aplicado este lema lo mejor que hemos podido o sabido, dadas las difíciles circunstancias: La gran carga de trabajo, la falta de medios, el miedo al contagio y el famoso EPI, entre otras muchas dificultades”.

“Pero quiero que tengáis claro que estos pacientes no han estado solos. Nos hemos empleado a fondo en todas nuestras tareas como sanitarios, pero además de eso he visto a compañeros que voluntariamente han acudido al hospital, para ir paciente por paciente llamando a sus familiares y pasándoles el teléfono para que pudiesen intercambiar unas palabras .He visto como las famosas videollamadas mostraban el progreso de los pacientes que mejoraban  a sus familias y ha sido emocionante. He visto como contra el miedo, compañeros han agarrado la mano de pacientes que se iban y no tenían cerca a sus seres queridos. Yo misma me he pasado un turno de noche de la mano de un paciente que tristemente falleció. He visto como paraban en seco, en medio de la maratón del turno para dar unas palabras de ánimo  o de consuelo. He visto y he leído cartas anónimas de personas que querían regalar fuerza y esperanza”.

“También he visto pacientes que se cuidaban y se acompañaban unos a otros, en ocasiones, anteponiendo la salud del que tenían al lado por encima de la suya propia; para que aquella persona que acaban de conocer fuese atendida antes que ellos. He visto como en medio de ese caos, dónde tan mal se encontraban se preocupaban por los que habían dejado en casa y como aplaudían con ilusión la mejoría o los pequeños pasitos de sus compañeros de batalla”.

“No han sido momentos fáciles, ni situaciones que nos guste recordar. He tenido la suerte de cruzarme 2 meses después con pacientes que atendí en urgencias, ellos quizás, a duras penas, puedan reconocer mis ojos o mi voz, pero yo no olvidaré sus caras. Y cuando me presento y les digo quien soy  me dan las gracias y es reconfortante, pero no tanto como verlos y verlos bien. También tengo el recuerdo de pacientes que lamentablemente han fallecido y aunque no se han ido como es justo y como merecían, he intentado acompañarlos como he dicho antes lo mejor que he sabido o podido”.

“Me despido de vosotros, pero me gustaría pediros que nunca dejéis de ayudar, que seáis solidarios, que os pongáis siempre en el lugar del otro. Porque la recompensa es siempre muchísimo mayor al esfuerzo que supone. Que seáis responsables porque este virus esta todavía entre nosotros y es muy importante respetar las medidas de seguridad para que esta situación que os cuento no se vuelva a repetir. Por vosotros y por todas las personas que queréis”.

“Termino dejándoos las palabras del Dr. Cepillo y esperando que las apliquéis en vuestra vida diaria:” Gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo”. Muchas gracias”                                                                        

Firmado: Blanca Gómez Gualda.

Mapfre

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.