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Defensor del Paciente denuncia a la Fiscalía de Albacete la muerte un matrimonio por COVID-19 en el Hospital de Hellín

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La Asociación Defensor del Paciente ha remitido un escrito al Fiscal Jefe provincial de Albacete, Francisco Ríos, solicitando la investigación de la muerte de un matrimonio por COVID-19.

Así, según relata Defensor del Paciente, hasta esta asociación llegó la denuncia de un hijo del matrimonio, en la que expone que “todo empieza el día 11 de marzo cuando mi madre tiene que ir a una revisión médica de Urología al Hospital de Albacete, la acompañan mi padre y mi hermana, después de la consulta, la cual en ningún momento cancelaron porque no fueron advertidos del riesgo que ya había, la mandan al Hospital de Hellín para hacerle una transfusión de sangre porque le detectan una gran anemia y era de vital importancia”.

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Prosigue el relato indicando que “el día 12 de marzo por la tarde acudieron los tres al hospital de Hellín y entraron por urgencias, (después de pasar todo esto me dijo mi hermana que ese día en urgencias había gente con fiebre y tos y nadie llevaba protección de ningún tipo) empezaron la transfusión, sobre las 7 de la tarde y terminaron sobre las 12:30 de la noche”.

El hijo del matrimonio señala que “la semana siguiente empezaron a sentirse mal, sobre lunes o martes, pero aguantan por prescripción médica en casa, ya tenían fiebre y malestar general. El día 19 de marzo fueron por urgencias al hospital de Hellín y a mi madre le hicieron una placa y como “supuestamente” no tenía neumonía la mandaron a casa; a todo esto mi hermana estaba igual en su casa con vómitos y diarrea, a ella la llamaba todos los días un médico y la auto recetaba por teléfono. Los siguientes días no mejoraban y el sábado después de hablar con mi padre y decirme que no había sacado gusto a la cena decidí llamar al teléfono del covid de Castilla-La Mancha, después de una hora, empecé a las 21:00 horas y terminé a las 22:30, hablé con tres personas diferentes y el último, que era médico, solo permitió que le diera el teléfono para hablar él con ellos, intenté hablar con mi padre pero no me cogía el teléfono para decirle que le llamaría el médico, después de una hora llamé a un hermano que vive cerca para ver qué le había dicho el médico, pues no me contestaba mi padre (el hijo no vive en la misma población), cuando llegó mi hermano llegaba una ambulancia UVI con dos muchachos los cuales no quisieron entrar en casa de mis padres para bajarlos a la ambulancia, mi hermano entró y ellos estaban acostados ya y no podían moverse de la cama, total que la ambulancia se fue sin ellos”.

Prosigue el relato de los hechos denunciados por el hijo, asegurando que “el domingo 22 de marzo, después de la comida, mi hermano llevó al hospital primero a mi padre e ingresó sobre las 21:00 horas y después llevó a mi madre que ingresó a las 00:30, los dos con neumonía y una fuerte infección pulmonar, el día 23 lunes por la mañana me llamaron para decirme que mi madre no salía y que podía ir a despedirme de ella porque no aguantaría más de dos días, inmediatamente fui a verlos y hablé con la doctora que me dijo que no la podían entubar porque no aguantaría el tratamiento, le comenté que no era buena idea tenerlos juntos en la misma habitación, número 204,  porque tenían un alto grado de consciencia y mi padre iba a ver morir a mi madre (era un matrimonio muy unido), me dijo que los sedarían un poco”

“Entré en la habitación y hablé con ellos, mi madre le costaba mucho respirar, solo tenía oxigeno puesto y mi padre también, me esperaba una habitación con más aparatos, pues en la tele veía a otros enfermos con muchos instrumentos, era una habitación cutre y tan solo tenían oxígeno”, asegura el hijo, que añade que “el martes por la tarde me llamaron del hospital para decirme que mi madre había tenido una recaída y le habían puesto morfina y el oxígeno a tope y que era lo máximo que podían hacer por ella, esa misma noche ingresó mi hermana también con neumonía, fiebre, vómitos y diarrea, en la habitación 215. A la mañana siguiente día 25 a las 14:00 horas falleció mi madre, mi padre se llevó un duro golpe porque efectivamente vio morir a su mujer y lo pasó bastante mal, lo trasladaron a la habitación 215 con mi hermana, la cual también vivió de cerca la muerte de mi madre”.

Continúa el hijo su exposición de estos presuntos hechos,  aseverando que “el viernes 27 de marzo dos días después a las 13:30 me llamó la doctora como todos los días para darme el parte médico, me preocupaba mucho mi padre porque estaba muy decaído, sobre todo después de la muerte de mi madre, me dijo que estaba grave pero que no peligraba su vida, que era un proceso lento y había que ser paciente, a las 16:00 horas me llamó mi hermana con ataque de histeria porque acababa de morir mi padre, entró al aseo, se oyó un fuerte golpe, ella saltó de la cama, gritó socorro y entró una doctora, encontraron a mi padre en el suelo ya muerto de una muerte súbita o infarto fulminante, no se pudo hacer nada, la doctora me comentó que no se lo podían creer pero que a mi padre no le ayudó a superar la enfermedad la muerte de mi madre, le recordé que ya se lo había advertido. Justo después de la muerte de mi padre estuve en el hospital para ver a mi hermana pues estaba fatal con un fuerte “shock”, tengo que decir que cuando fui no había mascarilla, ni guantes, ni batas, la gente con bolsas de basura, no había nada de protección, apenas me prestaron atención, entré en la habitación, intenté tranquilizar a mi hermana y vi que al saltar de la cama se le había arrancado la vía del gotero, se lo dije a la doctora y le comenté que mi hermana no estaba para estar sola en la habitación, que si se le podía enviar a su casa puesto que ella no necesitaba oxígeno y estaba muy decaída, me dijo que por el gotero la estaban hidratando y no era conveniente, pero por otro lado estaría emocionalmente mejor con su familia. A las 18:00 horas después del funeral de mi padre, cuando volvía a mi domicilio en coche, me llamó mi hermana con un fuerte dolor de pecho y mucha ansiedad y nadie le hacia caso, llamé al hospital y hablé con control de la planta dos, pedí por favor que la vieran y le hicieran un TAC, al cabo de media hora mi hermana me llamó que le habían puesto un tranquilizante y le habían hecho el TAC. El día 28 sábado llamé para ver cómo había pasado la noche y me comentó que nadie había entrado a verla después de irme yo y no le habían puesto ni el gotero, cuando entró la doctora y le contó todo esto, enfureció y comentó que “así no”, o sea que aquello era un despropósito, a las 14:00 horas enviaron a mi hermana a casa, donde ha pasado toda la enfermedad, la han llamado por teléfono pero no le han hecho después ninguna prueba, le han quedado secuelas, pero no está bien del todo. Ahora nos estamos dando cuenta de que hay gente que les están dando infartos debido a la coagulación de la sangre que fue lo que le tuvo que pasara a mi padre. Mis tíos también lo han pasado, ellos ingresaron el día 1 y 6 de abril, lo han superado pero ya les han puesto otros tratamientos y les han pinchado heparina para la coagulación de la sangre”, concluye este hijo que ha puesto el caso en manos de Defensor del Paciente, que ya ha dado traslado a la Fiscalía Provincial de Albacete para que si lo estima oportuno inicie una investigación.

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