La semana pasada la despedíamos con la mirada puesta en el lunes 11 de mayo y la fase 1 que significaba un paso más en la denominada desescalada o la búsqueda de cierta normalidad, a sabiendas que nada será igual, será de otra forma.
Ha imperado la prudencia y pese a los requisitos que prácticamente los cumplíamos todos, la autoridad sanitaria ha considerado que mejor esperar, quizás el lunes 18 podamos incorporarnos a esa fase que ya la disfrutan otros, esperemos que con mesura en otros lugares de España. A esta hora que escribo no tengo imágenes ni fotografías de lo que se vivirá en las ciudades donde ya podrán acudir a las terrazas, por ejemplo. Les seré sincero si les digo que no las tengo todas conmigo.
Quien crea que esto es una carrera para ver quien llega antes, no tiene ni repajolera idea de lo que estamos viviendo porque aquí no hay unos que lo hacen muy bien y otros que lo hacen muy mal. Aquí no se puntúa a nadie para ver quien llega antes, las situaciones son bien distintas por múltiples motivos.
La pregunta que se hacen los técnicos o la que deben hacerse sería: ¿Cuántos muertos y cuánta pobreza puede aguantar este país? De ahí que el objetivo no es correr, la lucha es acabar con el virus y por eso se teme que volvamos para atrás, sería tremendo, insoportable. Pensemos en los sanitarios, también en cada uno de nosotros, pero más en los que atienden a los pacientes que han estado sometidos a una presión que no sé si se podrían volver a repetir.
Hay una sensación de falsa seguridad y debe tenerse en cuenta que sigue muriendo mucha gente y más que camas o plazas de UCI el dato a considerar debe ser el del número de infectados por cada 1000 habitantes.
El exministro Miguel Sebastián que viene haciendo valoraciones con rigor, teniendo en cuenta los datos, recordaba como un día de la semana pasada, en Túnez se había producido un caso, en Croacia 6 casos, en Grecia 15 y en España 1000 casos. Alertaba que nos estábamos quedando atrás y ahora mismo nos estamos jugando el futuro y el principal y único objetivo es limpiar el país del virus.
Lo que está haciendo daño a el país, a la economía, es la tardanza en limpiar el virus.
Viene a cuento lo que escribió el poeta y escritor mejicano, Amado Nervo: “La mayoría de los fracasos nos vienen por querer adelantar la hora de los éxitos”.
El patio anda revuelto, políticamente digo, cuando a veces tengo la impresión que nos detenemos demasiado en niñerías. Con unas fotografías en el diario El Mundo de la presidenta de la Comunidad de Madrid, ha habido sus más y sus menos. Recuerdo también una fotografía cuando el presidente Page y el consejero de sanidad acudieron a Madrid para recibir material sanitario. Todo se desorbitó y el asunto adquirió una relevancia desaforada. No es que sean comparables los modelos de fotografía, las de la señora Ayuso son más de pose y la de Page era de euforia porque el ansiado material ya estaba en el Aeropuerto Adolfo Suarez de Madrid.
En un caso y en otro, considero con la que está cayendo es poca cosa, llega a anécdota, como mucho, lo relevante será lo que cada uno haga en su Comunidad, su gestión, su trabajo, su dedicación, su planificación, su capacidad de consenso.
Personas próximas al PP consideran que no es el momento para ese tipo de fotografías de la señora Diaz Ayuso. Bien, cada cual puede verlo como quiera. No me cabe ninguna duda que lo noticioso, lo que hace que pueda tambalearse un gobierno como el de Madrid, del PP, Cs y el apoyo de Vox, está en la disparidad de puntos de vista y encontronazos que se están produciendo. Aunque dicen que todo va bien, ya veremos cómo acaba la coalición y mucho más con la decisión de Arrimadas de votar a favor con el PSOE en la declaración del estado de alarma.
Esas veleidades políticas sí que pueden acarrear problemas en la gestión del día a día porque están pensando en elecciones y por ende en resultados. No es cosa de fotos, es gestión que siempre termina afectando a los ciudadanos.
Hay que recordar que por ahora solo celebrarán elecciones en el País Vasco o Galicia. El Gobierno de España, aunque tenga sus grietas lleva cuatro días de mandato.
El de Castilla-La Mancha es muy sólido, con mayoría absoluta que es lo mejor que le puede ocurrir a un territorio, tendrán que tener paciencia los partidos aspirantes porque queda mucho tiempo aún para votar.
Y en la capital, Albacete, ya veremos. Puede suceder cualquier cosa, aunque cada vez está más cerca la fecha en la que el PSOE tendrá que asumir la alcaldía.
Ahora toca atender a la gente, toca pasar a la acción, pero sin olvidar que la única forma de recuperar la economía es controlar el virus, como ha dicho recientemente el Premio Novel, Paul Romer.
Fíjense en que se entretienen algunos políticos. Algunos ejemplos. Escribe hoy el líder de Ciudadanos en Castilla y León y vicepresidente del gobierno regional, Francisco Igea: “Tal y como está la política española algunos días no me extrañaría que, si en el partido “A” alguien afirmase que la tierra es redonda, en el partido “B” se establece como dogma el terraplanismo. Hemos cambiado las convicciones y los programas por los enemigos y los relatos”. A reglón seguido el ex de Ciudadanos, Juan Carlos Girauta seguramente hasta serian amigos antes, ha escrito en las redes: “Otra opción es irse del partido del que discrepas en vez de quedarse, dar una gira por los medios para ponerlo a parir antes de las elecciones y reventarlo desde dentro, vicepresidente”.
Girauta ha seguido y ha escrito en Twitter: “Felicidades a los que os sentís mejor porque, por unos días, El País os perdona la vida, la Sexta no os ridiculiza y la analista de bragueta os defiende”.
Hay más, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez ha recordado hoy a Alfredo Pérez Rubalcaba en el aniversario de su fallecimiento. Le agradece muchos de los avances sociales. La respuesta en este caso viene de un señor que si no recuerdo mal fue socialista y después se pasó al Cs, fue hasta director general de la policía y la guardia civil, ha escrito: “Venga hombre lo tuyo son lágrimas de cocodrilo, ni tú le podías ver, ni él a ti. Y sé de lo que hablo. Tratas de apropiarte del legado de Alfredo”.
Así, sin inmutarse, así respira el tránsfuga Mesquida. Nivelazo de política. Encima quieren que confiemos en ellos para que nos gobiernen. Estamos arreglados.
Por aquí, en la Región y en Albacete, bajan las aguas más calmadas. Al menos este tipo de rifirrafes no los percibo o será que no me entero. A lo que sí tengo ganas de dedicarle un capitulo es a la falta de corporativismo entre personas de un mismo partido, digamos que los más destacados, los jefes de la cosa. Ocurre en todos los partidos. Echo en falta y creo que sería bueno que se defendiesen hasta aburrirse. Veo ciertas individualidades, recelos, distintas caras y varas. En los partidos mayoritarios, piensen en sus líderes, son el asidero de todos los que vienen detrás. Lo dejo aquí, pero no tardaré en reflexionar sobre el asunto porque no acabo de entenderlo o quizás lo entiendo demasiado, pero no lo comparto.
Digo que en Albacete no se prevén grandes controversias, tanto en el Ayuntamiento como en la Diputación. Tendrán que emplearse a fondo en buscar soluciones para los que se quedan más desamparados, que son muchos y poner todas las cartas sobre la mesa. Ahí no creo que vaya a haber grandes divergencias. La corporación local se ha movido en grandes consensos en los últimos años, PSOE y PP se entienden bien, no se pisan la manguera y ahora tendrán que ver como encajan ahí el papel de Ciudadanos. Digo encajar porque basta que el alcalde Vicente Casañ anuncie algo vía redes sociales para que el personal entre en barrena y lance dardos envenenados con recordatorios de todo tipo. Tengo una tendencia, lo confieso, a situarme más cerca -siempre temporalmente- de quien recibe los ataques más furibundos, lo lamento, de veras, pero en este caso hay que contar con mejor asesoramiento porque ese pacto Psoe-Cs no es eterno, tiene sus cositas y por mucho que se empeñen, decir una cosa aquí, otra en Toledo y otra en Guadalajara confunde al respetable.
Estamos ante el peor momento económico de los últimos 60 años. La ciudadanía se está preguntando muchas cosas y el movimiento va a más: ¿algunos tienen un ingreso vitalicio por tener un cargo ahora? Se pregunta el profesor Bernardos, y añade ¿por qué lo han de tener algunos políticos? ¿por qué las aportaciones a planes de pensiones de algunos altos directivos son desorbitadas? ¡Cuidado! No seré yo quien haga demagogia, pero la gente quiere atención máxima, quiere gestos, acepta el confinamiento, asume la crisis, pero no quiere ni pensar que unos van a poder vivir mejor que otros. Por ahí no tragan. No se hagan los suecos.
Escucho hablar de ERTES o de ERES, lo que sea, pero al mismo tiempo es bien sabido que los más perjudicados serán los mileuristas, si en el mejor de los casos siguen trabajando, pero será necesario examinar todas las situaciones.
Hoy en El País ha dicho la vicepresidenta del gobierno que no se tocarán los salarios de los funcionarios ni las pensiones. Si eso es así no habrá que revisar otras tablas salariales. Sabiendo que el 57,98 % de la población activa más pensionistas cobran de la administración, tengo serias dudas.
Otros como el que fuera ministro del PP, Pimentel ha dicho que: “Es insostenible que 16 millones de personas trabajen en España y 21 millones vivan de las arcas públicas”.
Echaré mano del refranero para terminar: “Cuando fuiste martillo no tuviste clemencia, ahora que eres yunque, ten paciencia”.
Ángel Calamardo
Twitter: @AFCalamardo



