/Marta López/
La incertidumbre se ha instalado en nuestras vidas desde la llegada del COVID-19. Inseguridades, inquietudes y desasosiego que ahora nos hacen mirar hacia el desconfinamiento y a las vacaciones de verano.
Desde el Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Albacete, Gemma Cano, confirma que “se está disparando el alquiler de parcelas para un uso vacacional en el periodo estival”. Sin embargo, reconoce que “las parcelas en verano siempre han sido propiedades inmobiliarias que se han alquilado mucho porque no todo el mundo dispone de vacaciones, o porque tienen que seguir trabajando durante el verano y suponen un lugar donde respirar durante los fines de semana”.
Además, explica que desde que se decretó el Estado de Alarma ha aumentado la demanda de “viviendas con patios, terrazas y parcelas”. El motivo del incremento de la solicitud de este tipo de inmuebles es porque “la gente considera que se va a producir una ampliación del Estado de Alarma, que no van a estar las playas abiertas, y que quizás el sector hotelero no va a estar disponible para poder disfrutar de sus vacaciones de verano”. A este colectivo, Gemma Cano añade que “también hay mucha gente que está considerando como lo más aconsejable seguir trabajando sin coger vacaciones de verano y alquilar parcelas para disfrutar de más espacio al aire libre”.
Asegura que “la práctica de alquilar parcelas siempre ha sido algo habitual de cara a verano, pero quizá este año sea el doble que cualquier otro verano”, añade. Sin embargo, se muestra prudente y apunta que “es muy pronto para hablar de porcentajes exactos porque todavía no ha terminado el Estado de Alarma”.
Tipo de parcela y alquiler
“Alquilar una parcela para uso vacacional no ha sido nunca algo barato”, matiza, y es que todo depende “del tipo de parcela que se alquile”. Así, forman parte del precio aspectos como “la ubicación, los metros, las comodidades, la piscina, zonas verdes, o la dimensión de la vivienda”. Por este motivo, explica que puede haber parcelas que consideremos “de lujo” y otras “mucho más normales”.
De este modo, si hacemos una comparativa de precios entre una tipología de parcela u otra puede existir una diferencia de hasta “1.000 y 1.500 euros entre unas y otras”, apunta. Una diferencia de precio a la que este año también cabe sumar “el miedo social”, y es que hay quien se plantea pasar estas vacaciones de verano conviviendo exclusivamente con su núcleo familiar en vez de exponerse a compartir espacios con otras personas en hoteles. Un dato que sin duda favorece el alquiler de parcelas, ya que “la mayoría han estado cerradas y no las ha ocupado nadie durante el confinamiento, mientras que un hotel no se sabe si está desinfectado por completo”, concluye.


