La pandemia del Covid-19 también ha tenido sus efectos en el servicio de recogida de residuos, pues ha sido necesario habilitar un canal exclusivo para la retirada de residuos en Hospitales, centros de salud y residencias de mayores, para así poder enviarlos directamente para su destrucción. Por este canal, durante el mes de marzo se retiraron 27.080 kilos de residuos sólidos urbanos.
Durante marzo -último mes cerrado-, se han recogido en la ciudad 4,7 millones de kilos de residuos sólidos urbanos (es decir, aquí no se contempla la recogida de los envases, el vidrio y el papel-cartón que se deposita en los contenedores de recogida selectiva). Este volumen representa un 9% menos que en marzo del año pasado, cuando se recogieron 5,2 millones de kilos.
Hay que tener en cuenta que en marzo el estado de alarma no se decretó hasta el día 14 de marzo, por tanto, el efecto de esta situación -con el comercio y los establecimientos hosteleros cerrados-, solo se dio durante medio mes.
En general, los residuos sólidos urbanos han descendido en casi toda la ciudad, excepto en las urbanizaciones del extrarradio y en la zona del Ensanche (barrio Franciscanos) donde ha habido un cierto aumento comparado con el mismo mes del año pasado. Por el contrario, donde más ha bajado la recogida de residuos sólidos han sido los barrios de Universidad, Medicina y Sepulcro-Bolera. En estas zonas, durante el mes de marzo se ha recogido en torno a un 18% menos de residuos que en marzo del año pasado.
En el polígono de Campollano también ha bajado la producción de residuos en 104.560 kilos, cantidad que representa un descenso de un 30%, al haberse pasado de los 346.800 a los 242.240 kilos. El servicio de recogida de contenedores en comercios también ha notado especialmente la caída de la actividad (un 27% menos), al pasar de los 364.100 kilos recogidos el año pasado a los 264.260.


