/Llanos Esmeralda García/
La crisis desatada por el coronavirus empieza a causar verdaderos estragos en el empleo. Efectos de una enfermedad que se ha convertido en pandemia y que ha hecho que el Gobierno nacional decretara el estado de alarma, obligando al cierre de empresas del sector de la hostelería y al confinamiento de los españoles en sus casas.
“Creo que somos el sector más afectado. Estamos en una situación crítica” subraya la gerente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Albacete (Apeht), Begoña Garijo, a El Digital de Albacete. Y es que insiste que desde la Apeht están a la espera del próximo Consejo de Ministros para conocer con más detalle las medidas de apoyo al sector, “con todos los establecimientos cerrados, con un montón de cargas y de pagos que van a ser imposibles asumir si no recibimos ayudas”. Además insisten en que con un decreto de 15 días de confinamiento, en un primer momento, “va a ser un golpe muy duro para las empresas y aunque algunas caerán intentaremos sobrevivir”, detalla Garijo que de alargarse en un espacio muy amplio de tiempo esta situación y sin el apoyo de las instituciones “vamos a estar muy mal».
La semana comenzaba llevando al paro a un sinfín de personas a nivel nacional en términos de presentación de Expedientes de Regulación de Empleo Temporal (ERTE). “Nosotros estamos informando continuamente a nuestros asociados de todo, hay días que sacamos dos y tres circulares”, especifica Garijo que “en cuanto a los ERTE estamos recibiendo una avalancha y eso que en muchos casos los registros de ERTE no lo han hecho ya porque hasta mañana probablemente no vamos a saber cómo tramitarlos porque estamos esperando la respuesta del Consejo de Ministros”, aunque subraya que “ya estamos trabajando y recogiendo documentación que sabemos que es necesaria, pero ahora mismo hay una avalancha de ERTE, nosotros estamos completamente desbordados, desgraciadamente con este tema, tramitando los ERTE”.
Y es que el problema del sector de la hostelería es que el cierre de sus negocios por el estado de alarma les obliga a enviar a casa a sus trabajadores. “El sector está super desanimado primero por salud, y segundo porque cuando ahora comenzaba la temporada alta de terrazas, comuniones, bautizos… se ha cancelado todo”, concluye la gerente de la Apeht.


