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La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), atendiendo a las medidas que se están llevando a cabo en otras comunidades autónomas en relación al Covid-19, y ante el aumento de la epidemia en la región, considera que «el Ejecutivo autonómico debía de haber aplicado la suspensión de la actividad docente en los centros educativos de Castilla-La Mancha». Así, CSIF pide al Gobierno regional que «reconsidere su decisión y reclama de manera urgente y como medida preventiva la suspensión de las clases».
CSIF considera que, «en consonancia con la decisión de suspender eventos culturales con aforo de 1.000 personas o superior, eventos o concentraciones que pertenezcan a colectivos vulnerables y cerrar los centros de mayores por periodo de un mes, el Gobierno de Castilla-La Mancha debería de haber procedido igualmente a la paralización de la actividad docente no universitaria».
El sindicato mantiene que «la suspensión no sólo se enmarcaría en el ámbito de la prevención, si no que además ayudaría a rebajar el nivel de alarma que existe actualmente en los centros educativos de la región, ya que son muchos los padres y familiares que piden explicaciones a los equipos directivos y que en muchos casos han decidido no llevar a sus hijos a las clases», concluyen desde CSIF.


